La Guía para Formar la Patrulla: ¿Una camisa de Fuerza? (I)

Estuve, como debía ser, en la primera reunión informativa para la conformación de las patrullas y en el sector donde me correspondió asistir, tuvo su particularidad, la cual me permití “leer” como un dato particular pero con mucho significado. El responsable de la reunión después del saludo inicial y de la información introductoria, pasó a especificar la agenda de la reunión y señalo que ella tenía los siguientes puntos: 1) Análisis de los Consejos Comunales y propuesta de comunas, 2) Información sobre conformación de patrullas.

El responsable de la reunión sugirió después de presentar la agenda, que el primer punto sugería la necesidad y conveniencia de dedicar unos minutos a la reflexión sobre el tema de los Consejos comunales o sobre otros temas, que el colectivo sintiera la necesidad de tener una información más precisa.

Consideré muy oportuno la agenda y había creído (aún lo creo) que la Comisión responsable de este proceso sugirió que la jornada se tomara un tiempo para el debate de temas de intereses: Ley de Educación, Reforma a la Ley de los Consejos Comunales, Política de CONATEL. Hubo protesta por partes de muchos camaradas que sugirieron que el tema era las patrullas. Después de una rápida “discusión”, se colocó un punto único (Patrullas) y esa sugerencia impidió que la jornada en ese sector, comenzara por lo que debe ser una de las razones de las patrullas: Debate, discusión y fortalecimiento ideológico del militante. Se perdió la oportunidad de iniciar la conformación de las patrullas, ubicándonos desde un primer momento en el centro de ese proceso.

“Leí” también o mejor dicho, me “medio convencí” que esa expresión que uno viene oyendo: “mi patrulla”, tiene para muchos un sentido muy particular que ya analizaron en un artículo aparecido en Aporrea. Los camaradas daban a ese término un particular sentido o por lo menos percibí en el tono, no un acercamiento afectivo, sino más bien posesivo. Espero haberme equivocado en esa percepción que logre formarme en las conversaciones que sostuve con muchos de los presente, porque la idea no es convertir a la patrulla en una propiedad de alguien, sino disponer de instrumento O R G A N I Z A T I VO para desarrollar en el sector de acción de la patrulla un trabajo que conduzca al crecimiento y fortalecimiento de la opción revolucionaria.

En esa reunión informativa se le dio lectura a la guía para la conformación de las Patrullas Bolivarianas Socialistas y me percate ahí, que una reunión de ese tipo (I N F O R M A T I V A) no tenía que pasar por alto otras informaciones sustantivas y de mayor significación. Hubiese sido bien importante por ejemplo, que además de las orientaciones sobre cómo debían hacerse para conformar una patrulla, también pudo haberse incluido unas orientaciones o informaciones que le permitiera al militante comprender desde un primer momento la razón de ser de las patrullas. Pienso que tienen una razón de ser que los militantes deben conocerlas y asumirla con conciencia.

Estuve en un batallón y creo ahora que nunca estuvo totalmente claro la razón de ser de estas instancias. No estando clara esa situación, los batallones o una gran parte de ellos cayeron en la rutina y de ahí se pasó a percibir que se estaba perdiendo el tiempo y seguidamente vino el cansancio.

Esta guía es el punto contrario de las instrucciones que no se escribieron (pero las hubo) para la formación de los batallones. Claro, esta es una guía mejor porque esta escrita y determina cómo se vinculan los militantes con las patrullas, pero pienso que tiene sus “torcimientos” ligeros. En las instrucciones (no escrita) para la conformación de los batallones hubo casi una imposición. El militante estaba donde alguien no muy ingenuamente colocaba, mientras que ahora; el militante se anexa voluntariamente a una patrulla. Eso es muy bueno, pero el esquema de los batallones no era malo per se; lo complejo era que esa anexión se hacía sin la consulta y consideración del militante (mano peluda) y no había además una sectorización.

Lo clave en estos es que el militante manifiesta efectivamente su disposición a participar en una patrulla y que esa manifestación pueda formalizarse en la patrulla que esté más cerca de su sitio de residencia; eso no implica obligatoriamente, que el lugar de residencia es efectivamente el sector donde uno realiza su vida o trabajo profesional y político. Eso conduce a plantear que en este caso, el acto voluntario de la persona incluya además la opción para que el militante decida también si tiene interés en pertenecer en una patrulla que no esta cerca de su lugar de residencia.



evaristomarcano@cantv.net



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Evaristo Marcano Marín


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