Las aspas del computador

Así como el long play y el atari, la expresión “se prendió el ventilador” pertenece al siglo pasado. Es algo demodé, como gusta decir a cierta gente fina. Ahora lo política y tecnológicamente correcto es decir “se prendió el computador”.

Antes, en el siglo del que venimos, se utilizaba la versión antigua para describir el momento en que estallaba un determinado escándalo que salpicaba a muchas individualidades o grupos, con imputaciones generalmente falsas, producto de la falta de escrúpulos de algún gatillo alegre de la política.

No se decía completo, pero tampoco hacía falta explicar que la expresión aludía al encendido de un ventilador lleno de cierta materia fétida, característica de todas las especies del reino animal, que al girar las aspas empatucaba todo con su pestilencia. El objetivo: el descrédito del adversario político, aún al costo de la verdad y de la ética.

Hard disk, hard face

El vetusto ventilador del siglo XX fue sustituido por un moderno computador del siglo XXI, luego de que el gobierno colombiano apelara a uno de esos aparatos para defenderse, en franca huida hacia adelante –JVR dixit- de la condena internacional por la incursión realizada por militares (aparentemente) suyos en territorio de Ecuador para masacrar a Raúl Reyes, número 2 de las FARC, y a una veintena de personas más, entre ellas un matrimonio mexicano.

No está claro si es uno solo el computador que “prendió” el gobierno colombiano, supuestamente incautado en el campamento destruido por el fuego de sus bombardeos. Pero lo cierto es que el hard disk del singular computador -componente que casualmente funciona dando vueltas-, ha brindado al gobierno colombiano la “prueba” madre de que los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Rafael Correa, de Ecuador, apoyan a las FARC. “¡Bingo!”, habría gritado el encargado de hurgar en la memoria, luego de tantos años tratando de establecer la siniestra conexión que complique a los izquierdosos de aquí y de allá. Bogotá no ha reportado, por ahora, evidencia alguna contra Daniel Ortega, de Nicaragua, aunque en cualquier momento anuncia algún “hallazgo” informático que lo empatuque.

Enter, alt, delete

En los tiempos del ventilador, una parte de lo salpicado tenía que ser verdad, para que el resto tuviera algún viso de credibilidad. Y ahora no puede ser diferente, por más que el computador sea una magnífica fábrica de ficciones gráficas o documentales.

Por eso al lado de fotografías que nadie duda sean de Raúl Reyes, y documentos que también pueden haber sido interceptados por varias vías, aparecen otras fotos que lucen tomadas por la propia “inteligencia” colombiana, como aquellas donde sale el diputado venezolano Oscar Figuera, secretario general del PCV, en medio de un acto político en Quito.

El Tiempo, brazo escrito del uribismo, muestra la foto señalando que Figuera fue uno de los visitantes de Reyes en su campamento. Así de fácil. Cualquier desprevenido o prejuiciado así pudiera creerlo, pues aunque no aparece Reyes por ningún lado, en una de las fotos predomina la vegetación. Pero si se la mira con detenimiento, se descubre que la foto corresponde a un espacio público urbano. En realidad, fue tomada en Quito, capital del Ecuador, durante las deliberaciones de la II Coordinadora Continental Bolivariana, a la que Figuera asistió a fines de febrero. Una actividad política realizada a plena luz del día (ver reseñas en aporrea.org y ABN), delante de periodistas y fotógrafos. Incluidos, al parecer, los de la llamada “inteligencia” colombiana.

El partido uribista, a través de uno de sus columnistas criollos, anticipa que vienen más fotografías que demostrarían, entre otras cosas, la presencia de Iván Márquez, otro comandante de las FARC, en Venezuela. Todas ellas salidas del fantástico computador. ¿Qué guerrilla es esa que se toma fotos a sí misma para autodelatarse? Parece que nadie se lo pregunta por allá.

El súper maletín

De todos los megabytes que supuestamente dejó Reyes para incriminar a sus aliados, preocupa la sola versión de que las FARC compraron uranio con ayuda venezolana o algo por el estilo. Ahí está Irak: devastado por una feroz ocupación extranjera, con un millón de muertos a cuestas, gracias a un pretexto similar, el de la existencia de armas de destrucción masiva que jamás aparecieron. Interesados en el tema mirar el libro Negar la evidencia, de Bob Woodward, uno de los dos periodistas que reventaron el Watergate.

Pero lo más estrafalario es la supuesta ayuda de 300 millones de dólares (¡!) de Chávez a Marulanda. Cantidad astronómica que el computador aguanta, pero que difícilmente cabe en un maletín y mucho menos puede ser movilizada de un banco, u otra entidad pública o privada, sin dejar una gigantesca huella, fácilmente detectable por los controles informáticos del sistema financiero internacional.

La fantástica versión llevó a Ernesto Samper a batirse, en reunión de Uribe con ex presidentes y ex cancilleres, porque el actual gobernante colombiano desistiera de impulsar una acusación contra Chávez ante la Corte Penal Internacional con base en la famosa computadora por supuesto “patrocinio del terrorismo”. Ya era suficiente con el papelón de Colombia al violar la soberanía ecuatoriana para también aparecer promoviendo una acción temeraria que no cuadra en los supuestos establecidos en el Estatuto de Roma, y viciada de origen por falta de control de la parte acusada sobre la “prueba”. Un desmadre seguro, pues, y Uribe no tuvo más remedio que aceptar la “revisión” de su demanda.

El giro de las aspas

Como lo que es igual no es trampa, el ministro venezolano Rodríguez Chacín respondió a Colombia exhibiendo el computador del capo colombiano Wilber Varela, alias “Jabón”, recientemente asesinado en Venezuela, donde habría evidencias de los nexos entre el director de la Policía colombiana, general Oscar Naranjo, encargado inicial de prender las aspas informáticas desde Bogotá, y el narcotráfico. Un hermano suyo, Juan David Naranjo, está preso en Alemania por tráfico de drogas.

En descargo del general, cuya risita feliz adornó el anuncio de la muerte de Reyes por parte del ministro de la Defensa colombiano, hay que decir que en su país prácticamente no hay sector, militar o civil, que no haya sido enjabonado por la mano de los narcos.

Unidos por Uribe

Uribe no sólo es eficiente en las artes de la muerte –¿cuántos más habrán de morir violentamente antes de que se reconstruyan las condiciones para un canje humanitario y, más aún, un diálogo de paz? También lo es en las de la resucitación.

Aquí en Venezuela obró el milagro de revivir a la Coordinadora Democrática , de ingrata recordación desde los tiempos del “Chávez, vete ya”.

Los mismos partidos, casi los mismos rostros, salvo uno que otro relevo, aparecieron de nuevo juntos y revueltos para recriminar al presidente venezolano su reacción ante la crisis con Colombia y, prácticamente, solidarizarse con el mandatario colombiano.

La extinta CD ahora se hace llamar “Unidos por Venezuela”, aunque en su debut pareció “Unidos por Uribe”. Quizá por eso mismo los chamos de Primero Justicia prefirieron abstenerse de participar en ese remake y cantar sus líneas en solitario, aunque rimaran con las del cambote.

Y es que caben, y son válidas, las críticas sinceras a la manera como el gobierno venezolano manejó públicamente esta crisis en su primer momento, sin explicar suficientemente las razones –reales- por las cuales Venezuela tiene vela en ese entierro. Pero una cosa es eso y otra ponerse al lado de Uribe y su fantástico computador.

Por fortuna, ya está claro, sobre todo después del debate en la OEA , que la incursión colombiana en Ecuador comporta una seria amenaza no sólo para Venezuela, sino potencialmente para todos los países del continente.

Taquitos

TSJ. La jubilación del magistrado Jesús Eduardo Cabrera ha desatado una puja por su relevo en la Sala Constitucional. Aunque es la primera suplente de la lista aprobada por la Asamblea Nacional , la profesora Elsie Rosales no ha sido notificada de su incorporación. Extraoficialmente se dejó colar la intención de aplicar un método diferente al previsto en la ley para el relevo, por la vía de los conjueces, aunque luego la presidenta del TSJ, Luisa Estela Morales, dijo que eso no está planteado. Al parecer, al puesto le sobran aspirantes y no se paran en artículos. REPÚBLICA.. Nelly Chacón y otros vecinos denuncian la privatización del servicio de agua en El Junko. Han acudido a Sunacoop y otras autoridades competentes. Señalan a la Cooperativa Coopejunko de extraer y procesar “agua de manantiales de la Nación sin permiso y sin pago de derechos o concesión alguna”, y venderla “a precio muy alto sin tarifas aprobadas por algún organismo oficial, así como de “cobrar sin demostración de costos (…) Todo como si fuera la República Independiente de El Junko”.

columnacontralacorriente@yahoo.es


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Ernesto Villegas Poljak

Periodista. Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información.

 @VillegasPoljakE

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