Capanaparo: viejos dolores y mentirasfrescas

Yo sólo lo cuento y pongo de testigos a los camaradas que me lo dijeron y a los indígenas de Apure (aquellos que viven la mayor parte del año con su comunidad) que son quienes mandan a decir.

Es una historia opresión que no termina nunca y chavismo doloroso. No seré último en la cola de quejosos no escuchados. Aquí escribo lo que dijeron mis camaradas, tal como lo dijeron, y pido disculpas anticipadas si algo entendí o anoté mal.. El Comandante en Jefe debe saber lo que se dice en la zona donde está previsto su ALO PRESIDENTE del 17 MARZO 2008. Por ejemplo: el Presidente sabe que en la Cuarta República la mortalidad infantil en los indígenas del Capanaparo era de 57%. También sabe que casi ningún niño muere en el parto. Pero ¿Sabe el Presidente cuánto es ahora?

No soy el único preocupado por ese ALO PRESIDENTE. La gente de la Alcaldía de El Orza también. A los indígenas les advirtieron que se quedaran tranquilos durante el ALO: “Miren, si llegan a criticar esto, va a perder Chávez y entonces ustedes lo que van a llevar es plomo”.

Tienen razón en preocuparse los burócratas y boliburgueses apureños, porque hace ocho meses que ruedan las denuncias sobre el Capanaparo “niña de los ojos de Chávez porque ahí, como Capitán, hizo valer los derechos de los indios y molestó a los poderosos”. Pero nadie, ni siquiera la antropóloga Arelys Sumavila que anduvo con el Capitán Chávez por esas sabanas, esos bancos y esas matas, ha podido hacerle llegar sus denuncias al Presidente.

Muchos lo saben, además de Arelys Sumavila. Lo sabe Silvia Vidal que es o fue Jefa en la Fundación del Niño. Lo sabe el ministro Morejón. Lo sabe la diputada Noemí Pocaterra que escuchó a Arelys. Lo sabe Armando Chirinos Vice Ministro de Formación y Desarrollo. Existe un video grabado con las denuncias indígenas que le fue proyectado al Ministro Elías Jaua; su único comentario fue “No te metas en eso”, y mandó unas bolsas de comida. Todos parecen de acuerdo para hacerse los locos, minimizar la denuncia o no informar al Presidente.


¿REINAUGURAR EL PASADO?

Los pozos sépticos fueron mal calculados y las aguas negras contaminaron y siguen contaminan los módulos de salud. Las aguas blancas del pueblo de El Manguito tienen contaminación fecal.

Los paneles solares instalados en Riecito no funcionan (no producen laenergía requerida, las baterías son insuficientes, lo que sea, pero no funcionan). Los otros módulos están en condiciones semejantes.

Existen registros de no menos de seis modelos de viviendas tradicionales de las etnias del Capanaparo. Pero la contratista que hizo las viviendas no se iba a poner exquisita con “casas para indios”. Como si en Apure no sobrara terreno, las hicieron demasiado pegadas, mal orientadas. Un detalle que revela indiferente ignorancia: ni viviendas ni módulos tienen alcayatas.

¿Quién construyó? Me dicen que una empresa de Barinas, propiedad de un familiar de la esposa de Leopoldo Estrada, alcalde de El Orza, Municipio Rómulo Gallegos del Estado Apure. A Estrada los indígenas lo llaman “Conejo” en reproche por su cobardía. Lo desprecian y le temen.

Y el sentimiento es mutuo. Tanto que para la construcción de los módulos de salud y viviendas este alcaldes se aseguró de no darle trabajo a ningún indígena local. Los obreros de la contratista fueran wayuu traídos de Maracaibo (¿recomendados por Pocaterra?).

LEOPOLDO ESTRADA

Leopoldo Estrada es un alcalde que instaló en su finca una bomba de agua de molino de viento de buena calidad y con buenos resultados. Pero compró en Achaguas bombas de mala calidad para las comunidades indígenas: las torres se doblaron con el viento y las perforaciones, demasiado superficiales y mal hechas, se enarenaron.

Los indígenas no entienden por qué Chávez llama “amigo” a Leopoldo Estrada.

LAS HIJAS DE LOS CAPITANES

Fieles a la tradición, “los de la contrata” seducen a las muchachitas indígenas. Este fin de año emparrandaron a dos de ellas, de 15 y 16, y con promesas de matrimonio las sedujeron, las raptaron y las desaparecieron. Las autoridades ni se molestan por las quejas de los padres. Los indígenas pidieron ayuda a la profesora Arelys Sumavila (quien actualmente trabaja en Australia) en quien confían porque la conocen desde hace mucho. Sumavila decide apoyar la queja y recuperar a las menores. Finalmente inteligencia social localiza a las menores en la hacienda Santa Helena y se pide intervención de las autoridades.

-¿Usted va a hacer un escándalo porque se cogieron a dos indias? preguntan, asombrados, los funcionarios. Y se desentienden con las consabidas excusas, negándose a proceder. Sumavila llama a Noelí Pocaterra y su intervención obtiene apoyo de la Fuerza Armada. Las muchachas son liberadas de la semiesclavitud a las que las sometieron una vez terminada la “luna de miel”. Lágrimas de reencuentro con la familia. Desprecio y despecho de los raptores: “Llévense sus indias…” Todo queda en absoluta impunidad. La LOPNA no existe en el CAPANAPARO para nuestros compatriotas indígenas.

NOLI

Existe un video con NOLI POCATERRA (sobrina de la diputada Noemí Pocaterra) escuchando, como Coordinadora de Salud Indígena del Ministerio de la Salud, las quejas de los Capitanes de las comunidades del Capanaparo. La Licenciada se conmueve, pero explica que no puede hacer nada.

Pero si puede viajar. Su pasaporte o su movimiento migratorio prueban el tiempo y recursos empleados en sus actividades internacionales, y permitirán compararlo con su tiempo en Caracas, para no ir tan lejos como el Capanaparo.

Los Wayuu (también llamados “guajiros” en Venezuela) son casi 200 mil, con mucho la etnia más numerosa y mejor capacitada para negociar con el gobierno. Para el cambio de gabinete de Diciembre 2006, el poderoso lobby goajiro le propuso al Presidente a NOLI POCATERRA, sobrina de Noelí, para Ministra de Asuntos Indígenas

REACCION YECUANA

NIXIA MALDONADO, de la etnia yecuana, es una maestra y activista de La Esmeralda, Amazonas. Reunió un pequeño congreso indígena paralelo al dominado por los wayuu (¿estoy recordando bien lo que escuché?) y presentó un informe que cortó el vuelo ministerial de Noly Pocaterra. Pero sea quien sea el “Titular del Despacho”, los wayuu controlan el Ministerio y otras oficinas que tienen que ver con los pueblos originarios, y ven la situación de los 6.000 indígenas del Estado Apure con la misma indiferencia que los criollos.

Pídase a los casi veinte entes gubernamentales que trabajan en el Capanaparo las cifras asignadas para programas en la zona, y el porcentaje ejecutado. Asombrará la increíble cantidad de dinero asignado y gastado, sin mejorar las condiciones de vida de los indígenas del Capanaparo.

¿LIMPIEZA ETNICA?

El Presidente Chávez sabe que durante la Cuarta República la mortalidad infantil entre los indígenas del Capanaparo era del 57% ¿Sabrá cuál es actualmente? Me informan que sigue siendo 57% y me cuesta creerlo. ¿Tendrá Chávez con su poder alguna manera de saberlo a ciencia cierta?

En todo caso, me permito recomendarle que se informe sobre los viejos dolores y las mentiras frescas del Capanaparo, otro sitio donde crece la distancia entre realidad y discurso. Un reto y una oportunidad para poner en acción las tres R.


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Eduardo Rothe


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