Pistola en la sien

La actitud del Big Brother (hermano mayor) contra Venezuela se parece mucho a la escena de la saga de El Padrino: "le haré una oferta que no podrá rechazar". Ni más ni menos. Tener que hacer las cosas con una pistola apuntando a la cien, no es nada agradable. No solo por el miedo, que todo ser humano tiene, sino porque se están tomando decisiones con las que no se está de acuerdo. Me recordó a cuando era chamo que me leí la historia de Guillermo Tell, aquel arquero suizo, quien se negó a reverenciar al alguacil austríaco, por lo que se le obligó a dispararle una flecha a una manzana que estaba sobre la cabeza de su hijo. El arquero fue certero en el disparo, pero tenía otra flecha en su mano izquierda. "Para qué una segunda flecha" le preguntó el alcalde. "Para tu corazón, si yo mataba a mi hijo", le respondió Tell. No hay acuerdo entre los historiadores, pero todo indica que es una leyenda que parafrasea la batalla de los suizos por su libertad en contra de los austríacos. Así actuó Estados Unidos. Ni más ni menos.

Y a pesar de tener esa pistola en la sien, el gobierno sigue funcionando y enfrenta los graves problemas que tiene el país. Ya se sabe que la reconstrucción de la industria petrolera, que solo funciona al 30% de su capacidad, cuesta 160.000 millones de dólares, que las petroleras se negaron a aportar. Ayer nomás, la presidenta encargada anunció que se invertirán 1.400 millones de dólares este año para la industria petrolera, que es dinero proveniente de la venta de petróleo. Así como informó que los primero 300 millones que ingresaron se destinaron a las políticas sociales.

Venezuela es un país muy grande y con muchos problemas, porque por 10 años no importó nada, debido al bloqueo, las cosas que importa cualquier nación para su funcionamiento. Por ejemplo, el área de la salud requiere de muchos equipos de diálisis renal, más toda la batería de medicamentos de alta gama para combatir males como el sida, el cáncer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad de Huntington, demencia frontotemporal, que por cierto son extremadamente costosas y que las provee el Estado. Y a pesar de ello, no se dejaron de atender a los pacientes.

A pesar del cañón en la sien, el proceso sigue en marcha con el país en paz. Esa ganancia no tiene precio… Y estamos esperando a Nicolás.

 

 



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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