Los pros y los contras de cara a los comicios del 28 de julio

 

"Han intentado meter el odio
y no han podido;
la gente no quiere

más confrontación estéril,
no quiere peleas estériles,
no quiere que se pierda el tiempo
en conflictos estériles;

la gente no quiere odiar.
La gente quiere soluciones, avances".
(Nicolás Maduro Moros)

 

En Venezuela, las elecciones presidenciales han sido convocadas para el 28 de julio de este año, y la Revolución Bolivariana debe contarse de nuevo con el candidato-presidente Nicolás Maduro. Todo lo que se haga debe ser para ganar votos.

Utilizando un decálogo para ambos casos, en este artículo, intentaremos hacer un balance entre los más importantes pros, que tiene la Revolución Bolivariana para continuar dirigiendo los destinos de Venezuela, y los contras, que conspiran y que buscan retrotraer la historia.

Los pros

Aquí identificaremos un decálogo de acciones y políticas que hacen, todas, ganar votos para el 28 de julio.

Primero, el nivel de conciencia alcanzado por la inmensa mayoría del pueblo venezolano, que tiene que ver mucho con el legado dejado por el comandante Hugo Chávez Frías, que se arraigó y anidó.

Segundo, las mujeres, que podríamos llamar 4×4, herederas de las enseñanzas de Juana Ramírez y Luisa Cáceres de Arismendi, que se levantan bien temprano, atienden a sus hijos, cocinan, hacen de todo y, además, se montan encima las bolsas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) de Venezuela y las reparten. Su nivel de compromiso es total; nada de que la CIA y compañías las utilice y compre. Y esas están por todos los rincones de Venezuela y hacen ganar votos.

Tercero, el candidato-presidente, Nicolás Maduro está privilegiando el acercamiento en lo local, porque considera que es allí donde se necesita "sanar las heridas de la guerra económica" y donde se encuentra con la gente de a pie.

En consonancia con ello, es importante destacar la creación del Comando Especial Presidencial del 1×10 del Buen Gobierno, instancia que viene avanzando sobre tres componentes esenciales: Bricomiles, Misiones y Grandes Misiones. El candidato-presidente ha dicho: "Se trata de avanzar con mucha voluntad y decisión en un proceso de concentración de esfuerzos, en un proceso de articulación de fuerzas para lograr un nivel más elevado de eficiencia en las políticas públicas en los planes y lograr un 2024 de atención, solución de los problemas".

"Si el 1×10 ha sido tan bueno para la eficacia política y ganar elecciones como hemos ganado; el 1×10 también debe ser bueno para recibir reportes y dar respuestas y darle soluciones a la gente".

Y ha agregado:

"Vamos a construir un nuevo sistema comunicacional; para cada momento una respuesta, para cada problema una solución. Lo vengo repitiendo: de las calles a las redes, de las redes a los medios, de los medios a las paredes y radio bemba. Esa es la gran fuerza invencible del pueblo".

Cuarto, las jornadas del Tribunal Móvil del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) son una de las actividades que hacen ganar votos a la Revolución Bolivariana. Allí no se pierde ni uno solo.

El Tribunal Móvil tiene como fortaleza su capacidad de adaptación a las necesidades y realidades de las comunidades. Agilidad y eficiencia en la resolución de conflictos. Contribuye a la descongestión de los tribunales ordinarios, al fomento de la cultura de paz y convivencia, y a su legitimación ante la sociedad como un órgano imparcial, transparente y cercano. El Tribunal Móvil ofrece una mayor accesibilidad y cercanía a la justicia para las personas que viven en zonas remotas o de difícil acceso.

Se puede afirmar que este Programa Tribunal Móvil materializa la acción directa del Poder Judicial en beneficio de la familia, la comunidad y la sociedad.

Quinto, el primer Festival Mundial Viva Venezuela , un acontecimiento cultural sin precedentes. Una serie de conciertos y actividades que también harán ganar votos.

Sexto, las Brigadas Comunitarias Militares para la Educación y la Salud (Bricomiles), que participan en la restauración, mantenimiento y adecuación de miles de planteles educativos y edificaciones de atención a la salud en el territorio nacional.

Séptimo, la creación de la nueva Gran Misión Abuelos y Abuelas de la Patria, mediante la cual se busca cubrir la atención integral del adulto mayor. El candidato-presidente destacó que este programa social está conformado por cuatro vértices: Salud y alimentación, Protección social integral, Organización del movimiento de abuelos y abuelas de la Patria y Casa de los abuelos y abuelas.

También ha propuesto que los más de 49 000 Consejos Comunales del país sean los encargados de llevar adelante los planes, vértices y acciones de la Gran Misión Abuelos y Abuela de la Patria.

Este nuevo programa social se suma a las grandes misiones de nueva generación lanzadas recientemente por el Gobierno nacional. Estas son: Gran Misión Venezuela Mujer, Gran Misión Viva Venezuela Mi Patria Querida, Gran Misión Venezuela Joven y Gran Misión Igualdad.

Octavo, la unidad de los revolucionarios es estratégica y en este sentido es importante que el candidato-presidente haya dicho: "Unificar a todo lo que pueda ser unido en función de grandes tareas"; "Han intentado meter el odio y no han podido; la gente no quiere más confrontación estéril, no quiere peleas estériles, no quiere que se pierda el tiempo en conflictos estériles; la gente no quiere odiar… la gente quiere soluciones, avances".

Noveno, la poderosa maquinaria electoral con la que cuenta el PSUV y el Gran Polo Patriota, que sabe no solo mover a los votantes, sino también asegurar los votos.

Décimo, por paradójico que sea, la abstención, que se vislumbra en el horizonte, operaría a favor del candidato-presidente.

Los contras

Aquí, identificaremos un decálogo de comportamientos que hacen perder votos, y seguramente los fanáticos, dogmáticos y jalamecates, dirán que, mucho de lo que aquí se va a plantear, son sandeces o estupideces.

En todo caso, vamos con ellos.

Primero, dos enemigos, muy fuertes, uno externo y otro interno. Al respecto, el candidato- presidente, dice. "Por un lado, el imperialismo con sus sanciones criminales, su persecución, sus campañas psicológicas, toda su maldad y perversidad; pero con ello hemos aprendido combatir. Pero el otro enemigo, a veces invisible, es muy destructivo, a veces invisible. El negligente, el indolente, no aparece, se esconde".

Señaló que los burócratas son infiltrados que dejan que se dañen las cosas del pueblo para "después ellos querer cobrar, como dice la derecha" al sabotear los servicios y causar desesperación.

"Hago un llamado público a que nos declaremos en batalla y combate permanente contra el burocratismo y la indolencia del funcionario. Vayamos por ellos y que ese problema se acabe".

Reiteró que la negligencia y los burócratas maltratan al pueblo, además que hacen daño a la Revolución desde adentro.

Segundo, y en consonancia con el primero, está el liderazgo "laissez faire, laissez passer", esto es, "dejar hacer, dejar pasar" y promover, además, los egos. En ese sentido, el candidato-presidente ha sido explícito: "Yo creo en el desapego al poder, desapego a las ambiciones personales, el desapego al ego. Una de las cosas que más puede enfermar a un ser humano es el ego, y sobre todo en la política y en el poder".

Hizo un llamado a los dirigentes revolucionarios y figuras en cargos de mandato popular a ser humildes y no caer en la repudiable conducta que hace estragos en la derecha política.

Pidió a los dirigentes revolucionarios dejar de creerse "comandantes" o líderes insustituibles. "Yo prefiero la humildad, que las cosas fluyan y uno esté donde tiene que estar; eso sí cuando uno está, está completo, está entero como decía el Libertador: ‘Donde estoy, estoy completo’. Creo en ese concepto, uno tiene que asumir las trincheras de lucha y las responsabilidades por conciencia, por mandato de la vida, por mandato de la historia".

Tercero, la progresiva conversión de las estaciones de servicios de gasolina subsidiadas a precios en dólares. Eso hace perder votos.

Cuarto, la limpieza de las vías más transitadas en horas pico, cuando eso se puede hacer en horas nocturnas y los fines de semana. Eso también hace perder votos y quienes mandan a los trabajadores a realizar esas labores, en esas horas, son enemigos de este proceso.

Quinto, las vallas que se colocan en muchas oficinas públicas, que impiden al pueblo de a pie, el humilde, de la calle, que tiene valores patrióticos, vergüenza, decoro, amor, fuerza espiritual de siglos, transitar por ellas.

Sexto, el matraqueo de los policías contra los jóvenes que manejan, contra motorizados y contra los choferes que transportan alimentos.

Séptimo, la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRE), con sus instructivos, hacen desmejorar el salario de los trabajadores de la Administración Pública y, por tanto, así se pierden votos.

Octavo, la corrupción que campea por doquier. De allí que el candidato-presidente haya dicho: "Caiga quien caiga: Mientras más alto, más dura la justicia tiene que ser. No hay intocables en una verdadera revolución".

Noveno, los problemas con los servicios públicos, que se ha venido profundizando, sobre todo en la Venezuela profunda, que es la que siempre ha votado por la Revolución Bolivariana. Eso hace perder votos

Décimo, con mucha preocupación leo y leo, por cualquier cantidad de grupos que se identifican con el chavismo —algunos hasta ser hacen llamar ñangaras—, que, en una suerte de identidad negativa en los términos planteados por Hegel, en el Amo y el esclavo, se dedican, todo el tiempo, a hablar de los candidatos de la oposición de forma negativa, pero sin saber que, en el fondo, en esta era de internet, las redes sociales y la Infocracia, le están haciendo campaña, cuando la atención debe centrarse en el candidato de la Revolución Bolivariana.

Conclusión

El electorado, en los comicios del 28 de julio, se enfrenta a la siguiente dicotomía, según el candidato-presidente.

En lo económico: "Entre el modelo colonial dependiente; entre ser esclavos económicos o ser libres con un nuevo modelo económico soberano, diversificado, que satisfaga las necesidades del país y tenga vocación exportadora".

Y "en lo político la dicotomía es mucho más clara": "entre un presidente manipulable, débil, títere, pataruco, dependiente, sin liderazgo, o un presidente con liderazgo, con experiencia, con pueblo, valiente, no manipulable".

Visto así, la escogencia debe estar, claramente, favoreciendo al candidato de la Revolución Bolivariana.

Y en un balance entre los pros y los contras, podemos afirmar que los primeros, con toda seguridad, prevalecerán a la hora de votar el 28 de julio. Es, además, nuestro deseo, nuestra utopía, porque, definitivamente, la Revolución Bolivariana es uno de los procesos más hermosos, incluyentes y solidarios que se ha dado en la historia de América Latina y el Caribe. No se debe permitir que las "fuerzas del mal", que operan desde el exterior y quieren ahogarla, logren sus objetivos con la anuencia interna de unos, sus lacayos, los opositores, y otros, los enemigos internos que se anidan en su seno, con boinas y franelas rojas rojitas.

Pero, siempre debemos repetir: seguro mató a confianza.



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Franklin González

Doctor en Ciencias Sociales, UCV. Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor de Postgrado en la UCV, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela y en el Instituto de Altos Estudios ?Pedro Gual? del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue embajador en Polonia, Uruguay y Grecia.

 framongonzalez@gmail.com

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