La Junta Patriótica: una solución con garantía histórica

Ante una Venezuela rota y destruida, necesitamos recuperar la capacidad de ver e interpretar la realidad venezolana con una óptica nacionalista, independiente y soberana pero sin abandonar el pasaporte de ciudadanos universales. Necesitamos librarnos de las visiones coloniales, incluyendo a aquellas de pensamiento crítico sin embargo atrapadas todavía en las lupas y cánones eurocéntricos, haciendósele, por esta razón, imposible aceptar, ya que no aparece en el manual, o no fue dicho por alguna autoridad occidental, que el pueblo venezolano puede y tiene el derecho a forjar una tercera Junta Patriótica, pero esta vez, para construir las bases de una futura República de productores libres y asociados para satisfacer con el resultado de su trabajo las necesidades democráticamente planificadas por el conjunto de la sociedad.

Además, estamos convencidos, que después de la conculcación constitucional llevada a cabo por el madurismo al violentar las bases democráticas del Estado de Derecho del pueblo, queda entonces, que de todas las opciones, ésta, de organizar una Junta Patriótica, es la más económica en esfuerzo y sacrificio que el pueblo venezolano puede forjar para recuperar su dignidad y libertad. La vida nos dice que la historia se renueva en espiral. Y que el verdadero motor que mueve a la historia en Venezuela ha sido y continuará siendo, la lucha por el poder entre los mantuanos esclavistas hoy metamorfoseados en capitalistas explotadores y de otro lado, ayer los esclavos hoy los empobrecidos del chavismo y los empobrecidos de la oposición.

Dos experiencias que registra nuestra historia sobre la fundación de Juntas Patrióticas que sirvieron para librarnos como pueblo de la opresión. De un lado, la de 1810 que planteaba la creación de un estado-nación indepeindependiente y soberano del imperio español. La otra, la Junta de 1957, un espacio de unidad nacional para derrocar a la dictadura de Pérez Jiménez. Y una tercera que proponemos, la Junta Patriótica del 2024, que nos sirva para unir a todas las fuerzas nacionalistas y patrióticas para superar este desastre provocado por el madurismo.

Traslademonos ahora al presente y veamos los presupuestos contemporaneos. Ponderemos, de un lado, los aspectos mas gruesos de la peligrosa e insegura coyuntura mundial que vienen a potenciar la posibilidad de que emerja una Junta Patriótica en Venezuela como respuesta a la crisis hegemónica que vive la V República. Efectivamente, no puede haber análisis serio, hecho con lógica dialéctica, que obvie que la crisis politica del sistema de dominación venezolano, hoy administrado por el madurismo, está conectada, con sus sinuosidades particulares, a la crisis del sistema mundo capitalista liderado por el imperialismo norteamericano.

Y lo que en la actualidad resalta con mayor relieve en las relaciones internacionales, es una escalada militar, que hace presuponer, con base a lo demuestran los antecedentes históricos, que el sistema imperial del capital que tiene como hegemon a los Estados Unidos, se desenvuelve en busca, una vez más, de resolver su crisis estructural por la vía de otra conflagración mundial. Retomamos el termino imperialismo entendido como un sistema global articulado, ya que nos parece que es una definición más precisa y adecuada para describir el actual escenario internacional de despojo de recursos a la periferia, confrontación armada a cualquier manifestación de revoluciones populares y rivalidades entre las potencias por la primacia y el reparto de los recursos del mundo. Y en este marco puede observase entonces que estamos frente al fracaso del modelo armamentista de producción norteamericano en un contexto multipolar en el cual hay otros actores disputándose la supremacía y algunos ubicados en las antípodas de ja OTAN, por ejemplo, China y Rusia.

Las falencias estructurales que hoy sufre el imperialismo norteamericano no pueden ser superadas con sus acciones bélicas internacionales cometidas a traves de la OTAN. La larga depresión por la cual está atravesando la economía capitalista, a pesar de la inmensa cantidad de dinero que han gastado para salvar el sistema no han detenido su crisis mas bien la han agravado. Todo esto debe analizarse con mirada multifocal, porque esta es una crisis que hace aguas por todas partes, un resquebrajamiento de toda la civilización, es una hidra de varias cabezas que se devora a si misma. De acuerdo a estas apreciaciones puede afirmarse que estamos en presencia de una nueva crisis cronica del capitalismo en su etapa monopolista global financiera, de turbulencias periódicas muy severas que siempre abonan el terreno para que los movimientos populares revolucionarios emerjan con propuestas alternativas.

Deslicemos ahora el foco del análisis hacia la otra cara de la moneda, para evaluar el escenario local venezolano, y no tarda en aparecer frente a nuestros ojos una sopa ardiente donde se cocinan las contradicciones antagónicas que gravitan sobre la sociedad venezolana y que han terminado por erosionar la hegemonía politica del madurismo, lo que viene asimismo a contribuir a facilitar la pavimentación para un posible abordaje de una Junta Patriótica como mecanismo deseado por la necesidad que tiene el pueblo venezolano de superar este desastre al que está sometido.

En este sentido se comprende que al consumarse la traición del madurismo a la revolución bolivariana y el consiguiente abandono del Plan de la Patria sustituyéndolo por un programa de ajustes neoliberales, para favorecer abiertamente la acumulación de riqueza de los empresarios organizados en el sindicato de los explotadores, fedecámaras, sobrevino un acelerado empobrecimiento y desmantelamiento de los derechos constitucionales del pueblo venezolano. El conjunto de las conquistas sociales que se habían conseguido con el gobierno de Chávez fueron destruidas. Por consiguiente, esta destrucción social automáticamente acabó también con el apoyo político del chavismo al gobierno de maduro, teniendo este que establecer nuevas alianzas con la derecha para mantenerse en el poder.

Mantengamos el foco del análisis un momento más en este detalle de los nuevos socios del madurismo porque allí reside una de las variables nacionales a través de la cual se puede describir el grado de traición del madurismo al pueblo venezolano y en consecuencia como abona en la posible formación de una Junta Patriótica.

Si revisaramos caso por caso a los factores que se han hecho presente en el show electoral, nos daremos cuenta que son partidos de maletín, que en su mayoría no cuentan con una militancia organizada y arraigada en las comunidades, con excepción del Psuv que a pesar de haberse convertido en un cascaron vacio todavía tiene bajo control el estado, los demás, sólo están sirviendo como "bambalinas democráticas" de un gobierno autoritario y anticonstitucional, y tan cierto es, que si el psuv les dice que salten al barranco, ellos solo preguntan, ¿en cual?. Es decir, el chiripero creado por el psuv en base a dinero, es un "gigante de piernas cortas" que sirve para aparentar una correlacion de fuerza favorable al madurismo que no es real, no existe, la incapacidad del psuv para ganar unas elecciones ya es mayúscula. El único recurso que tienen para usar, es violentar los derechos políticos del pueblo venezolano para no permitir que participe una opción que surja del 90% del pueblo venezolano, porque ahí si palpita una nueva mayoría. 

Y con respecto a esto último, el resultado de las elecciones será un maduro reelecto pero tan solo con el 10% del padrón electoral, es decir, tendremos la oportunidad de ver a un Leviatán muy débil, ilegitimo, sin la facultad de gobernar con el consenso que otorga la voluntad popular de gobernar con base en la constitución, sino haciendo uso de la fuerza y el miedo, criminalizando y despojando al pueblo de su soberanía. Es en ese momento donde pudiera aparecer la Junta Patriótica como un espacio politico de articulación de las distintas fuerzas sociales nacionalistas, patrioticas y revolucionarias que sientan que Venezuela les duele, y que desean aportar en la construcción de una República decente y digna.

En este sentido, la misión de esta Junta Patriótica es establecer una agenda para desacoplar la economía venezolana del neoliberalismo y de los dictados del sistema global financiero, y sí puede gacerse. Una agenda que ejerza una politica independiente y soberana que apunte a recuperar los niveles suficientes de igualdad para que el pueblo venezolano viva con dignidad y tranquilidad. En esa línea de pensamiento proponemos que la Junta Patriótica desarrolle cinco grandes líneas de acción 1) recuperacion de la industria petrolera, 2) impulsar el desarrollo agroindustrial, 3) modernizar la vida rural y la economia campesina familiar, 4) recuperar el sistema público de salud y 5) desarrollar el sistema público de educación.

En resumen, el pueblo venezolano está viviendo en dos crisis a la vez, una que se desenvuelve a nivel mundial , la crisis general del imperial del capital, la otra, local, que pica y se extiende por toda Venezuela como resultado del derrumbe hegemónico del madurismo como un engrabaje subalterno del capitalismo norteamericano. No obstante, la buena noticia es que en las crisis se forjan alternativas y el pueblo de Bolívar tiene una que la esgrime cada vez que percibe una nueva ocasión de liberarse, la oportunidad es ahora llamando a la organizacion de una Junta Patriótica para construir la sexta República de los trabajadores.

 



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Arnaldo Aguilar Dorta


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