Contra los usurpadores del planeta

Conversé con mi amigo y camarada Rafael en Los Castaños, hablamos de temas de actualidad con relación a esa forma directa que afecta a las mayorías, con las que trabajamos por las soluciones comunitarias. Venezuela y el mundo atraviesan un momento de alta presión global que a diario afecta, lo que amerita una breve consideración al respecto. Urge hacer la crítica ante el poder, donde se toman las decisiones sobre el futuro de las personas, sin que haya sido votados al respecto. Lo que tienen preparado con la Agenda 2030, el Desarrollo Sostenible, donde se venden y se dan el vuelto ante una panacea para el mejoramiento de las condiciones de vida y protección del planeta. Esto se repite una y otra vez donde se acuerdan entre conmilitones que gozan de buena salud, con el anuncio de 17 objetivos sobre pobreza, salud, educación, energía, cambio climático, paz, justicia, que adoptan los 180 estados miembros de la ONU, pero desde hace 8 años no se le ha visto el queso a la tostada, y el presente es más calamitoso. Cuáles los resultados, desafíos y oportunidades para el 99% de la población mundial, quienes enfrentan graves consecuencias globalizadas de desigualdad, exclusión y transformación tecnológica.

Ya un 35% de los trabajadores fueron desplazados de sus empleos por la Inteligencia Artificial, un desastroso impacto para la economía, las finanzas y la seguridad social, su capacidad de cotizar, la presión por las instituciones financieras nacionales e internacionales que condicionan el desarrollo a sus propios intereses. El panorama es sombrío, afecta a las masas y los gobiernos poco pueden hacer por la imposibilidad de enfrentar tantas imposiciones, o no están a la altura de las circunstancias para adaptarse a los repentinos cambios y las oportunidades. Además de una asimétrica competencia, y de posturas ideológicas de distintos signos, sobre todo las disidentes, se enfrentan a las hegemonías de los G5, G7, G20, quienes promueven las agendas a su manera e intereses. Los demás siguen arreando sus rocinantes famélicos.

Promesas de promoción para educar, incluir, dar calidad a las personas a futuro, trabajo y competencia digital, creativa, crítica. Fomentar la economía social solidaria y empleos dignos, inclusivos, sostenibles, basados en la cooperación, innovación, respeto al medio ambiente. Impulsar la transición ecológica y reducir emisiones tóxicas y el efecto invernadero, con energías renovables y mejor gestión de los recursos naturales.

De fortalecer la democracia solo participativa, no protagónica, de eso se ocupa el Estado de derecho, garantía de los derechos humanos, la equidad de género y el acceso a la justicia para todas las personas. Construir alianzas estratégicas gobiernos sociedad civil, sector privado y academia de forma coordinada y coherente. Desde el compromiso político, social y económico, no ideológico, puesto que es capitalista o no es, donde todos los actores involucrados se ocupen del desarrollo sostenible.

El seguimiento tendrá evaluación periódica, medir los avances y desafíos presente. Hasta aquí puros anuncios y saludos a las banderas y poses ante las cámaras, pero la realidad es otra al día de hoy u nada se ha implementado que favorezca el avance de los más necesitados, más bien se ha retrocedido o hay estancamiento. Nadie medianamente informado se cree esos cuentos de narrativas y discursos reciclados y la misma y reiterada manipulación. Los críticos de la Agenda 2030 afirman que se trata de un plan urdido para ofrecer soluciones falaces, puesto que los problemas los han generado ellos mismos y se los quienes cobrar a los pueblos a través del control social, económico, político y cultural.

No reconocen soberanías, ni respetan la diversidad cultural o religiosa, ni promueven el desarrollo de la mujer y los seres humanos integralmente. Pretenden es establecer el Nuevo Orden Global y tener mayor poder de élite del 1% y el 80% de los beneficios por la explotación de los recursos naturales y humanos. Estrategia que avanzan sobre los cadáveres regados sobre la tierra seca, o arrasada por tormentas, inundaciones, deslaves, terremotos, erupciones volcánicas, producto de la depredación del ambiente que ellos han propiciado desde hace 4 siglos continuos de capitalismo salvaje. Sólo los sacia la sangre de inocentes, la perversidad de los que trafican con el dolor y los infortunios de las personas desde las organizaciones que dirigen, ONU, FMI, BM, OTAN, medios masivos de desinformación, y las vocerías de los tarifados para la manipulación de la opinión pública.



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Franco Orlando


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