La insurreccion popular la está imponiendo el mismo sistema

A pesar de la miseria y el empobrecimiento que acogota a los venezolanos, hay momentos que dan la sensación de que en Venezuela no pasará nada extraordinario que cambie abrupramente el rumbo de los acontecimientos y por ende nos lleve a vivir una realidad deseada. Sin embargo, en este trabajo trataremos de exponer los argumentos de que esa percepción es efímera, porque se produce en un mundo lleno de tantos caos y tan variadas crisis, y donde la inclinación del sistema político venezolano que cobra mayor fuerza es el autoritarismo que como un alfarero va creando las fuerzas populares que lo antagonizan como su propio sepulturero, haciéndoles sentir la necesidad de construir una salida insurreccional que dé con el traste de esta pesadilla.

Se combinan dos cosas que resaltan como principales del momento que vivimos, por un lado puede advertirse en cualquier análisis responsable que se haga de la infortunada coyuntura venezolana, un alto relieve que gira en torno a la evidencia del desquiciamiento del funcionamiento del país, de una economía fatigada y en proceso de balcanización dejando a Venezuela como una tierra arrasada y despojada de sus recursos naturales, con saldos de altos niveles de desigualdad y de extrema pobreza que se estima engloba a más del 60% de la población, regresando a los años 80, 90 del siglo XX. Pero a este ya de por sí dramático panorama de empobrecimiento, hay que agregarle un sistema público de salud y de educación que se hallan literalmente en el suelo. Sin embargo, las desgracias no se limitan a lo antes dicho, lamentablemente también debemos sumarle que la juventud del país fue inducida,por razones políticas, a vagar indefensa por las calles de América Latina en busca de un empleo.

El otro aspecto principal es que la alianza hamponil madurismo-oposicion de derecha + fedecámaeas se han puesto de acuerdo para no entregar el poder a ninguna fuerza de izquuerda y popular. Para ello se han acordado en cerrar todos los mecanismos democráticos que faciliten una transformación institucional. Pero esta alianza responsable directa del saqueo de los bienes públicos y la destrucción del bienestar de pueblo harán todas las triquiñuelas a su alcance para impedir, por ejemplo, que una candidatura verdaderamente patriota y revolucionaria sea la que gane las próximas elecciones en el 2024 tal cual lo indican las cuentas. Hay aproximadamente 5 millones de chavistas esperando esa candidatura y el arranque de la campaña.

En la entrega de este primer bosquejo, podemos, por adelantado decir, que de seguir viviendo gobernados por la alianza procapitalista madurismo-oposicion de derecha-fedecámaras nos hundiremos definitivamente como nación, estamos en presencia de una perspectiva nada halagadora, diríamos también que desastroza del futuro de la sociedad venezolana.

Y todo como resultado de que aquella Revolución Bolivariana que el pueblo venezolano creyó haberse dado para su beneficio y libertad, no fue capaz de convertir a la Quinta República en un estado popular de transición hacía el socialismo, detalle este que debe ser tomado en cuenta por la importancia estratégica que tiene con respecto a la transición, porque al permitir que eso sucediera el pueblo trabajador militante no hizo sino dejarse escamotear la conduccion politica por la fraccion contrarrevolucionaria inoculada en el interior del proceso y desde entonces quedó atrapado bajo el garrote de los acontecimientos atroces que están generando dos fuerzas políticas hamponiles: la madurista y la de la oposicion de derecha + fedecámaras, los cuales en su afán por la defensa del capital, se vieron obligados a desarrollar una especie de dialéctica de unidad y lucha de contrarios pero sin dañar el sistema capitalista de explotación que es el modelo que viene imperando en Venezuela. No obstante, la fracción que ha demostrado ser entre todas, la más exitosa de las engendradas por el capitalismo en su planes de acabar con la Revolución Bolivariana es la madurista, porque las otras han resultado un fiasco muy costoso y frustrante para los gringos. Sólo la hamponcracia madurista ha logrado contundentes éxitos de acabar con la Revolucion Bolivariana y el chavismo y empobrecer al pueblo venezolano, al menos hasta ahora ha causado un gran daño.

Sin embargo, situemos las cosas en el lugar que le corresponden, ya que lo verdaderamente esencial de la crisis del sistema político venezolano no ha de buscarse en el comportamiento delincuencial del madurismo y de la oposición de derecha, ello no sería para nada lo correcto, porque simplemente estaríamos reduciendo el contenido verdadero, lo esencial a la mera apariencia particular del modo como se manifiesta la crisis del capitalismo en Venezuela. Tampoco podemos simplificarlo al libre albedrío de algunos de los actores. Las cosas que están aconteciendo obedecen al desarrollo dialéctico de las contradicciones de la lucha de clases que ha alcanzado en Venezuela niveles muy agudos.

Es la crisis del modelo capitalista venezolano, su descomposición y su falta de futuro, el contexto profundo de la emergencia de un fenómeno como la hamponcracia madurista, y a esta hay que entenderla como una terrible mal formación en la evolucion politico-social de la Venezuela capitalista contemporánea para desgracia del pueblo venezolano. Este tumor maligno alojado en el cuerpo de la nación, fue tomando forma y fuerza en la medida en que iba aproximándose, partiendo de las posiciones internas que fue ganando, donde se ubicó camuflada, hacia el objetivo de desmantelar al chavismo como sujeto intercultural de la revolución bolivariana, como una potente y novedosa experiencia de nuevas articulaciones, que hizo espacio en su seno a todos los grupos de la sociedad que resisten y luchan contra la opresión de la explotación capitalista. De esta nanera este residuo, ciertamente , la fracción más exitosa de la derecha, fue despojando al chavismo de su condición genuina como alternativa para impulsar la realización de un modelo social más justo.

La operacion de desmantelamiento que se trazó esta fracción hamponil contra el chavismo, llegó hasta los extremos de despojarlo, incluso, de su identidad y discurso para usarlos con fines utilitaristas, porque le era necesario una estrategia eficaz para engañar y confundir, en este caso, por medio de la simulación de la retórica y el atuendo socialista - que por cierto, y esto es importante resaltarlo, además de lucir incomodos usando tal ropaje y lenguaje, sobre todo la palabra socialismo adquiere en boca de la hamponcracia madurista, la condición de cadaver-, hasta mediatizarlo al límite de la falsificación del que es aun el programa mejor acabado, hasta ahora, de la Revolucion Bolivariana, su estrategia de transición al socialismo, mejor conocido como Plan de la Patria 2013-2019.

Lo cierto es que la hamponcracia madurista manoseó este plan para luego desecharlo, por tener este documento histórico, como planteamiento central, la transición al socialismo del siglo XXI y por consiguiente favorecer a los empobrecidos de Venezuela. Por eso la hamponcracia madurista lo sustituye, aconsejada por los hasta la saciedad fracasados gurús neoliberales, por un plan distinto para complacer al capitalismo internacional, adecuado igualmente a ellos mismos por ser ahora la nueva burguesía criolla, los nuevos explotadores del pueblo venezolano, pero siempre continuando bajo la condición de clase hamponil subordinada y lacaya de los intereses de las grandes corporaciones capitalistas. En ese sentido, se ve claro, que había que eliminar a Chávez y al chavismo como una creación del pueblo. Propósito este, que está demás decir, satisfizo en grado a su homóloga la hamponcracia la de la oposición de derecha que con fedecámaras se robaban los dineros del pueblo en la IV República burguesa y hoy, en la V por supuesto acuerdan una alianza de contrarios con la hamponcracia maduristas para continuar el saqueo.

Para darle más fuerza a este argumento solamente vamos a escoger un punto que fue borrado desde el primer plan cocinado por la hamponcracia para deformar el plan original del chavismo(2013-2019), para adecuarlo como un instrumento legal para impedir, repetimos, la realización de los objetivos históricos de superación revolucionaria de la desastrosa realidad que impera sobre el pueblo venezolano o dicho de otra manera, asi fue efectivamente borrado del plan el espíritu que garantiza la condición socialista, anticapitalista y antiimperialista de la Revolucion Bolivariana, para en su lugar, repetimos, aplicar un paquetaso neoliberal que satisfaga las desaforadas ansias de ganancia del gran capital extranjero y financiar las actividades delincuenciales de una clase dominante que ha destruido la vida del pueblo venezolano.

Escogimos el que creemos es el objetivo que significa la superación revolucionaria de las relaciones capitalistas de producción en Vebezueja, se trara del objetivo 3.2.4 correspondiente al Objetivo Nacional que a su vez está contenido en el Objetivo Histórico "Convertir a Venezuela en un País Potencia.

Para ir resumiendo, estamos seguros de afirmar que este gobierno se sostiene todavia y fundamentalmente por la ausencia de un gran movimiento del chavismo reanimado, e insistimos en esta tesis porque en la lucha politica revolucionaria los revolucionarios debemos recuperar aquella consigna que decía que había que desechar las ilusiones..., y ahora es lo mismo. La única reserva política auténtica aunque adormecida, desmovilizada y confundida que todavia existe es el chavismo, ésta sintetiza toda la historia de las luchas por la liberación del pueblo venezolano y esta verdad se puede constatar al experimentar en la vida cotidiana su existencia objetiva y su gran potencial subjetivo, incluso con todas sus fallas. Por eso se ve como un error que las pequeñas vanguardias se dediquen a construir otra fuerza politica-social cuando tienen frente a sus ojos una que el pueblo forjó en los largos años de lucha. Suscribimos la tesis de que no ha habido otra extraordinaria experiencia de masas después de Zamora más exitosa que el chavismo, pues claro y hay que decirlo, siempre cometiendo el mismisimo error fatal, la falta de vigilancia revolucionaria con respecto al cuidado de sus dirigentes.

La insurreccion politica del chavismo es una de sus tareas pendientes como requisito para transformarse en una clase para sí y debe entenderse como un permanente resplandor de esa conciencia que deberá usarse inteligente y oportunamente para repetir la Revolucion Bolivariana. Es vital retomar el camino de la construcción de una sociedad donde quepamos todas las perspectivas, todas las diferencias, todas las voluntades, todas las fuentes que con su trabajo persigan construir una realidad deseada y superar esta mal formación, esta pesadilla. La sociedad y el nuevo estado que emerjan de la insurreccion del chavismo debe impedir que al pueblo venezolano se le vuelva a dividir en dos, el pueblo venezolano es uno solo y deberá construir una conciencia de pueblo para sí como sujeto histórico de sus propios cambios, las condiciones están servidas.

Finalmente queremos decir, que incluso si fuera una candidatura la herramienta, bien sea con María Alejandra, Pascualina, Oly, Bouza o Valdez para retomar el poder y ojalá sea así, incluso, repetimos deberá ser una candidatura rodeada de un pueblo insurreccionado. Entendamos que el capitalismo no se dejara quitar este paraíso así no más

 



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Arnaldo Aguilar Dorta


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