Antes de ser desplumado y lanzado al congelador

Me imagino que ahora todos estamos al tanto de que el actual jefe de Estado venezolano --- detrás de nuestras espaldas --- ha estado teniendo reuniones secretas con la CIA, y, aparentemente, también con otros oficiales del gobierno de EEUU, sí señor, todo esto él lo ha estado haciendo en secreto mientras él andaba, simultáneamente, como siempre, gritando todo tipo de calumnia en contra del gobierno de EEUU, además, acusándolos de ser los responsables de casi todas las miserias que hoy (desde el 2013) estamos viviendo aquí en Venezuela.

Sí señor.

Decir una cosa, y hacer otra, esa pareciera ser la norma del actual jefe de Estado venezolano y de sus colaboradores, así ocurren las cosas aquí en la Venezuela, después de Chávez. Es como una película de traición, de maldad, y de ratería humana, pero todo en vivo.

Titular en Aporrea:

"(VIDEO) Maduro confirma reunión secreta con funcionario de la CIA"

Allí dicen:

"… [el actual jefe de Estado venezolano] … agregó que la contraparte incumplió su palabra de que el encuentro sería secreto. «Ellos fueron quienes sacaron la noticia. Era una reunión secreta, pero ellos sacaron el avión, luego la noticia y declararon. No tienen palabra …»."

Ver: https://www.aporrea.org/venezuelaexterior/n370093.html

¿Qué?

¿Ellos no tienen palabra?

¿Aló, aló?

¿Hay alguien allí?

¿Qué tipo de comentario es ese?

¿Ellos no tienen palabra, insinuando que él sí?

¿Ah?

No puede ser.

Les voy a decir una cosa, yo trabajé con los gringos en altos niveles de negocios y de tecnología, en investigación de fraude, en el espionaje industrial, y en materia legal durante más de 25 años, y puedo asegurarles que, en general, si uno le miente a un gringo, particularmente a los gringos de alto o importante rango dentro de su sociedad, como a funcionarios públicos, a policías, abogados, jueces, etc., les garantizo (a menos que exista una justificación aceptable) que a cambio de la mentira, uno recibirá toda la ira de todos los dioses gringos, además, y a menudo, uno recibirá esa ira totalmente por sorpresa, como una emboscada, exactamente así como le pasó al actual jefe de Estado venezolano ayer con relación a su encuentro secreto con la CIA (que ya no es tan secreto).

Lo emboscaron.

Si algo aprendí trabajando en EEUU, no solo en esos niveles de la sociedad, sino en casi todos sus niveles, incluso entre las mafias judías y sicilianas de NYC y los sindicatos más grandes del país, es que uno:

1- jamás debe hacerse el vivo

2- jamás debe hacerse el loco

3- jamás debe mentir

4- jamás debe ocultar

5- jamás debes actuar de manera prepotente.

Si no, uno lo paga, y punto.

Y uno lo paga con la máxima condena y sentencia posible, sea a través de las Cortes, o entre conocidos y socios, o en las calles a puños, puñaladas, y balas, además, en general, en EEUU, no importa que la persona venga de una familia reconocida o importante, ni que sea el dueño de alguna gran empresa, o alguien famoso, o el presidente del país, no señor, allí en EEUU, eventualmente, todos quienes se comportan de esa manera, pagan, y la pagan de manera contundente.

No es nada como aquí Venezuela donde hoy la mentira --- por ejemplo de decir una cosa y hacer otra --- es tolerada, y es tolerada aun en las más altas esferas de la gobernanza del Estado y sus instituciones, donde además, las leyes protegen a los delincuentes y criminales ricos ya que las mentiras se entierran pagando en dólares, aun dentro del actual sistema judicial, el cual debería promover el Derecho, y no la corrupción.

Sí señor, así es (en general por supuesto).

Les voy a contra algo sobre la mentira y la verdad.

Una vez, poco antes de la Primera Guerra del Golfo (1990-91), cuando EEUU estaba en "alerta roja" y su población se encontraba en una condición de extrema ansiedad y xenofobia en contra de "los malditos árabes," fui arrestado en uno de los puntos fronterizos entre Canadá y EEUU, en el territorio norteño del estado de Nueva York, y fui interrogado durante 4 horas a punta de 5 pistolas, pero aun así, bajo tanta presión, y sin importar lo que me preguntaran, siempre dije la verdad, además, no oculté absolutamente nada, ni tampoco intenté ocultarles nada.

Yo ya sabía que de mentirle a un oficial en EEUU, era un delito castigable por cárcel ya que lo mismo se aplica en Canadá --- donde crecí una parte de mi vida --- y en todos los países desarrollados que he conocido.

Ellos, los policías fronterizos que me interrogaban, estaban convencidos de que yo era un terrorista árabe (me parezco a un árabe aunque soy judío), y cuando me preguntaron si yo en algún momento había sido arrestado y encarcelado --- una de las preguntas preferidas en esa frontera --- les dije que sí, que fui arrestado y encarcelado a los 15 años de edad por haber robado un vehículo y por haber atacado a un cura con un cuchillo, lo cual era verdad, y con eso, ellos se entusiasmaron porque así podían arrestarme bajo la sospecha de yo ser un terrorista árabe, pero ese entusiasmo duro poco, hasta que hicieron las llamadas telefónicas correspondientes y confirmaron que las cosas que ocurrieron cuando yo tenía 15 años de edad, ocurrieron debido a que el cura en cuestión me había secuestrado y llevado a un lugar lejano en la montaña para violarme, y que, lo que yo hice, lo hice por miedo y desesperación, para poder escaparme de ese Diablo en sotana.

(En aquel tiempo yo vivía en la calle y siempre cargaba un cuchillo para protegerme de locos como ese cura, quien por casualidad era el hermano del Cardenal de entonces.)

Bueno, al final, después de 4 horas, esos 5 policías armados tuvieron que soltarme, y yo, sudado y agotado.

Así fue.

¿Pero saben lo que me dijeron antes de irme?

Me dijeron que lo que habían intentado hacer --- ya que no encontraban ninguna razón para arrestarme rápidamente ---, fue de desgastarme y así forzarme a mentir o a tergiversar la verdad, porque, solo por mentir, aunque fuera por error de cansancio, yo podría haber sido arrestado, mandado a juicio, y encarcelado, y eso es lo que buscaban hacer para apaciguar el odio y la xenofobia que el mismo gobierno de EEUU había sembrado en su población, algo muy parecido al odio y la xenofobia que el actual jefe de Estado venezolano ha sembrado en Venezuela contra los colombianos y los gringos.

(Para confirmar esto, lean aquí en Aporrea los artículos de algunos de los seguidores del actual jefe de Estado venezolano.)

Bueno, en todo esto, tuve la enorme suerte de que a los 15 años de edad, poco después de haber salido de la cárcel --- donde tuve mucho tiempo para pensar sobre la vida y lo que me esperaba ---, tomé tres decisiones que guiarían el resto de mi vida (y así sigo viviendo hasta hoy en día):

1- de jamás mentir

2- de jamás acumular bienes materiales excepto herramientas

3- de jamás trabajar como empleado para nadie.

Saben, siempre he hablado en contra de la miserable práctica de la mentira, y en contra de la práctica de esquivar, de obviar, de ocultar, de manipular, de hacerse el loco, de hacerse el vivo, y cosas así --- ya que todas estas cosas son mutaciones de la mentira --- porque al final de todo, en cualquier parte del mundo, en cualquier tiempo de la historia de la humanidad, y en todas las circunstancias imaginables, la misma mentira es la que siempre lo traiciona a uno, o sea, es la misma mentira que en vez de protegerlo a uno (lo cual hace temporalmente) finalmente lo lleva a uno a ser atrapado y agarrado por el cuello (o por los testículos), donde poco a poco lo va ahorcando a uno (o cortándole la cabeza, ver más abajo), hasta extraer toda la verdad, aunque la verdad esté profundamente enterrada bajo miles de mentiras (o miles de plumas, ver más abajo).

Ven, aunque me sentí ofendido por haber sido interrogado a mano armada durante 4 horas por policías fronterizos que creían ser los apóstoles de Clint Eastwood, mantuve mi humildad, mi calma, y mi honestidad, y eso es lo que me salvó frente a esos gringos, y frente a muchos otros gringos mientras trabajaba en EEUU y en algunas de sus guerras en el extranjero (yo también fui contratista en guerras, y cosas así, he tenido una vida maravillosa y muy variada y aventurera).

Bueno, este ha sido un ejemplo entre muchos que podría haberles presentado.

De todas maneras, creo que cualquier persona que ha trabajado con los gringos, sabe que una de las cosas que los gringos (en general por supuesto) más desprecian, son los mentirosos.

En general, cuando los gringos se encuentran frente a un mentiroso, ellos concluyen, rápidamente, que a esa persona (la persona que miente) no se les puede respetar, pero por nada, y el asunto normalmente no se queda allí, va mucho más allá de solo una pasajera falta de respeto hacia el mentiroso, como de sacudir el asunto y seguir su camino, no, es que la mentira es tomada muy en serio y los consecuentes actos de faltarle respeto al mentiroso a menudo significaría que el mentiroso merecería todo lo contrario de lo que se pudiera considerar el respeto, o sea, la persona en cuestión merecería la máxima aplicación intencional de la falta de respeto, pero de manera contundente y efectiva, y a menudo de manera pública, donde el asunto se le explotaría en la cara al mentiroso.

(Hay muchas razones antropológicas por este fenómeno, creo yo.)

Y eso es exactamente lo que le ha ocurrido al actual jefe de Estado venezolano (el que miente) con respecto a su visita secreta con la CIA, se le explotó en la cara.

Ven, es que, el actual jefe de Estado venezolano ha demostrado, no solo a mí y a la mayoría de los venezolanos y las venezolanas, sino también a los gringos, y al mundo entero (o casi), una y otra vez, y de manera continuada, que (entre otras cosas):

1- él miente y engaña

2- él se hace el loco

3- él se hace pasar por vivo

4- él esquiva, oculta, y manipula

5- él dice que va a hacer una cosa, pero hace otra.

¿No es así?

Ciertamente que sí, así es, exactamente así, y no son únicamente opiniones personales mías, no señor, sino que existe una cantidad monumental de evidencias para corroborar cada una de estas cosas.

Bueno …

Aunque podría terminar este artículo aquí, quiero decir otra cosa:

- igual como le ocurrió a Hugo Carvajal ("el pollo") por ser así, o sea, por mentir, esquivar, ocultar, etc., y hoy se encuentra cerca del sartén de aceite caliente (la cárcel en EEUU) para ser frito, e,

- igual a lo que le está ocurriendo actualmente a Alex Saab ("el pavo"), por ser igual a Carvajal ("el pollo"), por intentar de ocultar la verdad, donde hoy él se encuentra en el horno listo para azar (pero no han prendido el fuego todavía) en EEUU, donde está viviendo un proceso judicial, bueno,

- lo mismo le podría pasar al actual jefe de Estado venezolano ("el avestruz"), no solo por ser igual a ellos, por mentir, engañar, esquivar, obviar, manipular, por hacerse el vivo y el loco, y cosas así, sino también por andar escondiendo su cabeza en la arena, por eso le digo, "el avestruz," metafóricamente por supuesto.

Creo que el factor "avestruz" ha exacerbado el caso del actual jefe de Estado venezolano ("el avestruz") vis-a-vis los gringos, sin embargo, algo que ha exacerbado su caso aun más, creo yo, ha sido su tremenda prepotencia al creerse más fuerte y más grande que los gringos cada vez que saca --- metafóricamente por supuesto --- su cabeza de la arena (¿o de otro lugar?, es que hago comiquitas en mi cabeza).

Bueno, eso de comportarse de manera prepotente frente a los gringos, no es aceptable en sus ojos, porque nadie puede ser más fuerte que ellos, no señor, jamás, y aunque ese no sea el caso en todos los ámbitos de la vida, ellos creen que sí, entonces uno debe ser racional y por ende tenerles mucho cuidado. Yo lo sé, trabajé con ellos durante más de 25.

Una de las peores cosas que uno puede hacerles a los gringos (en general por supuesto) es de comportarse como si uno fuera más fuerte (o mejor) que ellos o ellos menos fuertes (o peores) que uno, eso no se hace, bueno, a menos que uno tuviera el deseo de morir, o que sea un masoquista, o que quisiera, en sus ilusiones de grandeza, tratar de hacerse pasar por mártir, o algo así … ay, ay, ay, pobrecito de mí, miren cuan de bueno yo soy, y miren lo que esos malos me han hecho, ay, ay, ay, pobrecito de mí, ahora hagan de mí un santo por favor.

Ven, Chávez (por ejemplo), jamás se creyó más fuerte que los gringos, no señor, él sabía, y jamás los insultó de manera arbitraria así como lo hace el actual jefe de Estado venezolano desde hace ocho años.

Además, que yo sepa, Chávez jamás los incitó los gringos a nada, jamás los desafió, ¿por qué?, bueno, porque creo que a Chávez le importaba más el bienestar de nosotros por encima de sus propios intereses, entonces él cuidaba mucho lo que decía y cómo decía las cosas para que nosotros los inocentes e impotentes no nos encontráramos siendo la carne de cañón que sufriría las consecuencias de la ira gringa.

Y que yo sepa, Chávez jamás les mintió tampoco, porque Chávez sabía que era peligroso de mentirles (igual como ocurre cuando uno trabaja con la mafias sicilianas y judías como yo lo hice), pero, lo que creo que sí le ayudó mucho a Chávez fue el hecho de que pareciera que la mentira no formaba parte integral de su naturaleza, su naturaleza más bien parecía ser la de una persona honrada, valiente, y capaz de enfrentar la adversidad cara a cara sin intentar ocultar la realidad, sin evadir, y sin inventar excusas, de enfrentar y decir la verdad aunque duela, o sea, su naturaleza era completamente contraria a la del actual jefe de Estado venezolano (en base a mis observaciones por supuesto).

¿No fue así?

Sí, lo era.

Sí señor.

¡Que Viva Chávez!

Bueno …

Ese era el Chávez que conocimos, ¿verdad?, y en mi estimación, es precisamente por eso que:

- el gobierno de EEUU jamás ofreció ni un solo centavo por la captura de Chávez, mientras por lo contrario, han ofrecido $15.000.000 por la captura del actual jefe de Estado venezolano,

- el gobierno de EEUU jamás le impuso sanciones a Chávez, pero al actual jefe de Estado venezolano, sí

- el gobierno de EEUU jamás le acusó de ser corrupto a Chávez, pero al actual jefe de Estado venezolano, sí

- el gobierno de EEUU jamás le acusó de tráfico de drogas a Chávez, pero al actual jefe de Estado, sí

- el gobierno de EEUU jamás buscó arrestarlo a Chávez, pero al actual jefe de Estado, sí.

Creo que la prepotencia del actual jefe de Estado venezolano (y de sus cómplices) ha jugado un rol muy significativo en todo esto, y creo que será un factor muy importante en el momento de su condena y sentencia, lo cual en mi estimación es inevitable, bueno, a menos que él se suicide (pero dudo que lo haga, no creo que tenga la valentía para hacerlo), sin embargo, de cualquier manera que todo esto se desarrolle, el Universo se ocupará de él (de ellos), y eso es cierto. Soy chamán de la sangre Quechua de mi Madre con el conocimiento de mi Abuela Quechua y chamán, y eso, todos los chamanes --- y muchas otras personas que no son chamanes --- lo sabemos.

En el mundo de los seres humanos, los seres humanos y sus dioses perdonan, pero en el Universo, el cual no pertenece a los humanos, nada se perdona, todo se paga, y ya que nuestro mundo forma parte de ese Universo, entonces todos pagaremos.

CONCLUSIÓN

Una de las cosas que he notado con respecto a la cultura venezolana (en general) durante estos más de 45 años que la he conocido, siempre enamorado de ella, Venezuela, pero ahora listo para dejarla, es el hecho de que la mentira siempre ha formado parte integral de esta sociedad --- y creo que hay razones antropológicas para explicarlo --- donde normalmente la cantidad de mentiras aumenta con el incremento del estrés y la incertidumbre social, o sea:

más estrés e incertidumbre = más mentira = más infelicidad = más miseria

más tranquilidad y estabilidad = menos mentira = más felicidad = menos miseria.

Esta última equivalencia ocurrió cuado Chávez mandaba y nuestra sociedad venezolana reflejaba una semblanza de humanidad, dignidad y honor, de felicidad y de un relativamente bajo nivel de egoísmo y prepotencia, pero todo eso ha básicamente desaparecido, casi por completo, hoy aquí en Venezuela nos encontramos representados por la primera de estas dos equivalencias:

más estrés e incertidumbre = más mentira = más infelicidad = más miseria.

Hoy aquí en Venezuela, la mentira en todas sus formas es la cosa que reina mucho por encima de la decencia humana, y esa es la verdad, y si no me creen, pregúntenle a cualquier venezolano y venezolana honesto y honesta, y ellos les confirmarán esta realidad.

Esto no es ilusión mía, ni nada al estilo, es una realidad, y mucha gente lo está hablando abiertamente ahora porque el nivel de descaro ha llegado casi al tope de lo que una sociedad puede soportar (por ejemplo, de que el actual jefe de Estado se reúna en secreto con la CIA cuando siempre ha despotricado contre EEUU).

Por eso precisamente, debido al súper elevado nivel, siempre incrementando, del uso de la mentira aquí en Venezuela en absolutamente todos los niveles de la sociedad, debo irme de Venezuela, el país del cual me enamoré hace más de 45 años atrás, el país donde pensaba pasar el resto de mi vida con mi esposa --- de la cual también me enamore hace más de 45 años atrás aquí en Venezuela --- y morir felizmente lado a lado con ella, pero ya no puedo hacerlo, ya no podemos hacerlo, porque una persona que sea honesta y sana de mente y alma como nosotros ya no puede ser productivo y vivir feliz y dignamente en este ambiente donde la mentira reina por encima de toda decencia humana.

Ya no se puede.

El asunto ha llegado hasta tal punto de gravedad que estoy sintiendo y pensando que cualquier otro lugar del mundo, aun Haití o la República Democrática del Congo, sería mejor que Venezuela.

Sí señor.

(Dame un boleto a avión a Haití, y me voy, gracias.)

Es muy triste.

Me estoy divorciando de Venezuela, pero no porque quisiera, no, sino porque no tengo ninguna otra opción en este momento de mi vida.

Yo siempre dije que iba a morir trabajando, y eso es precisamente cómo moriré, porque así lo he decidido (bueno, a menos que el Universo dicte otra cosa), jamás me retiraré, pero ahora el problema es que, de quedarme aquí en Venezuela, no podré cumplir con esa meta de morir trabajando siendo productivo y trabajando honestamente, dignamente, y orgullosamente.

No señor, ya no se puede, a menos de vivir en pobreza el resto de nuestras vidas, castigados por ser honestos y por no mentir … por ejemplo, yo podría vender mi vino y otros productos, pero eso me daría ingresos de solo unos $100 al mes, trabajando siete días la semana, lo cual no estoy dispuesto a aceptar, y mucho menos todavía, para que mi esposa esté forzada a aceptar de vivir así, en pobreza, no señor.

No, no, no.

Con $100 al mes no podríamos vivir sanamente, nos estaríamos suicidando de desnutrición crónica, y menos todavía, podríamos ayudar a las 50 o más personas pobres --- explotadas y destruidas por el actual Estado venezolano --- que mi esposa ayuda regularmente (y yo la apoyo con lo que pueda).

Ahora …

Para finalizar …

Creo que es muy importante, en el caso del actual jefe de Estado venezolano y sus reuniones secretas con la CIA, de tomar en cuenta lo siguiente:

1- En base a mis observaciones, la inmensa mayoría de los venezolanos y las venezolanas no tienen ni la menor idea de que este fenómeno de la rampante mentira que está destruyendo nuestra sociedad, es casi único en el mundo.

2- En casi todos los demás países del mundo, la mentira, el engaño, la viveza, de hacerse el loco, de ocultar la verdad, y cosas así, son cosas muy mal vistas, o sea, no son aceptables, por nada, tanto así que este tipo de comportamiento es abrumadoramente condenado y castigado, a veces hasta con la muerte, o sea, en el resto del planeta, contrario a Venezuela, poca gente se sale con la suya.

3- En este sentido, yo podría (por ejemplo) disculpar a un venezolano recién llegado a un país extranjero por mentirle a un oficial, y explicarle que él no sabía lo que estaba haciendo, pero en el caso del actual jefe de Estado venezolano, yo jamás haría apologías por su comportamiento, no señor.

¿Y saben por qué?

Porque él fue canciller de Venezuela durante casi ocho años, donde ciertamente él estuve expuesto a un sinnúmero de culturas y costumbres a nivel internacional, entonces, a menos que él fuera un completo idiota (en base al significado de retraso mental), o que sufriera de alguna enfermedad mental, o de ser un loco, él debería entender perfectamente que de mentir a los gringos, no es nada recomendable, más bien, es algo irresponsable y peligroso.

Sin embargo …

Él, no es ningún idiota, ¿verdad?, ni tampoco es un loco, ni tampoco sufre de alguna enfermedad mental que impidiera que él entendiera estas cosas … ni tampoco es un inocente … entonces, eso implicaría que él sabría perfectamente lo que él estaría haciendo, bueno, a menos que esté borracho o drogado todo el tiempo, lo cual implicaría que él estaría perfectamente conciente de que este tipo de comportamiento --- de mentir y de ser un prepotente frente a EEUU --- podría generar consecuencias muy graves, consecuencias que en mi estimación nosotros, por lo menos 90% de la población venezolana, estamos viviendo desde el 2013, y que él enfrentará en un futuro cercano.

Es importante entender aquí, creo, que si él hubiera sido una persona humilde y honesta como lo fue Chávez, tal vez yo hubiera sido más indulgente hoy con él, pero no, no, él jamás ha demostrado ni una sola gota de humildad y honestidad.

Bueno …

Finalmente …

(Hablo mucho, ¿verdad?)

Hugo Carvajal, "el pollo," está cerca del sartén para ser frito.

Alex Saab, "el pavo," está en el horno esperando que prendan el fuego.

Y el actual jefe de Estado venezolano, "el avestruz," bueno, él está, como dicen en inglés, "corriendo en círculos sin cabeza," … antes de ser desplumado y lanzado al congelador.
 

 

 

 



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Oscar Heck

De padre canadiense francés y madre indígena, llegó por primera vez a Venezuela en los años 1970, donde trabajó como misionero en algunos barrios de Caracas y Barlovento. Fue colaborador y corresponsal en inglés de Vheadline.com del 2002 al 2011, y ha sido colaborador regular de Aporrea desde el 2011. Se dedica principalmente a investigar y exponer verdades, o lo que sea lo más cercano posible a la verdad, cumpliendo así su deber Revolucionario ya que está convencido que toda Revolución humanista debe siempre basarse en verdades, y no en mentiras.

 oscar@oscarheck.com

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