¿Y quién es ese Juan Veroes que se la pasa escribiendo en Aporrea ?

Esa es una de las preguntas que les hacen a algunos de mis amigos, cuando referencian o me citan en sus conversaciones o escritos. Yo sé que a muchos de mis lectores eso no les interesa y menos yo como persona, sino que si me leen, es por los titulares y/o contenidos de mis escritos, pero como mi fin está cercano y después de muerto, alguien pudiera interesarse en saber quién era yo, voy aprovechar que ahora tengo esa posibilidad, que me ofrece este espacio, para hacer una resumida autobiografía de mis fortalezas personales logradas en 20 años de vida activa desde 1964 hasta 1984.

QUIEN NO CONOZCA DE DONDE VENGO Y QUE HE HECHO EN ESTOS 81 AÑOS DE VIDA, NO PODRA ENTENDER, EL PORQUE DIGO Y HAGO, LO QUE AHORA ESTOY DICIENDO Y HACIENDO.

1.-Comienzo mi etapa como formador en el Movimiento de los Trabajadores Organizados.

Mi cuarta fortaleza se inició en el INSTITUTO NACIONAL DE ESTUDIOS SOCIALES (INES) en el cual laboré durante varios años como coordinador de formación y miembro del Equipo Nacional de Formación de los Sindicatos de orientación socialcristiana. A ese instituto, situado en una quinta en la Av. Principal de El Paraíso, llegaban cada 15 días grupos de jóvenes y líderes sindicalistas de todo el país para recibir formación social, política y sindical. Mi papel de Coordinador y responsable durante la estadía de ellos, me hacía entrar en contacto con las realidades que ellos vivían y con las ideas y pensamientos de los profesores encargados de darles la formación teórica que recibían. Entre ellos: Arístides Calvani+, José Rodríguez Sáez+, Dagoberto González+, Emilio Maspero+, y otros muchos más que durante años fueron los protagonistas del social cristianismo en Venezuela y A.L. Del INES pasé a trabajar como Promotor Sindical de la CONFEDERACION DE SINDICATOS AUTONOMOS (CODESA) fui enviado a Maracay y me mudé con mujer e hijos a esa ciudad. Allí pasé muchas calamidades y logré fundar un Sindicato en la fábrica de alimentos Kellogg. Esta empresa norteamericana destrozó todo el esfuerzo organizativo realizado por los trabajadores y botó a los líderes que yo había formado. Total, fracaso de mi trabajo como promotor sindical en esa ciudad. Fui enviado a un Curso Internacional de Sindicalismo en Florida, USA, donde estuve dos semanas con otros 40 jóvenes sindicalistas de América Latina recibiendo formación anticomunista por parte de un sacerdote jesuita llamado Mauro Barrenechea+.

2.-Mi comienzo como Promotor Social Comunitario. -

Viviendo en Maracay para el año 1.967 participé en una selección de Promotores Sociales que hizo la ONG: "Acción en Venezuela", el proceso duró tres meses, se hizo a nivel nacional y participaron más de 20 mil personas. Al final yo estuve entre los 18 seleccionados que deberían recibir un entrenamiento especial para trabajar y vivir con "voluntarios" norteamericanos, oriundos del Estado de California, en los barrios populares de Caracas y algunos en el interior del país. Esa es mi quinta fortaleza. (En Maracay ya habían seleccionado al recién fundado barrio "los Olivos", 99% ranchos, con calles de tierra y sin agua potable.) A ese barrio me fui a vivir con mi familia y con los pobladores y los gringos que me acompañaron durante tres y medio años, con ellos aprendí todo lo que aún se sobre trabajo comunal, organización comunal, promoción social y desarrollo comunitario. Logro que el Consejo Municipal de Girardot me asignara un terreno para construir una casa donde alojar a mi familia. Construyo un rancho de bloques y luego "un amigo" me hace una hipoteca con pacto retro para prestarme Bs. 13.000, oo con los cuales logro convertir el rancho en una casa más o menos habitable.

3.-Mis primeras experiencias como funcionario público. -

Gana las elecciones el Dr. Rafael Caldera+ la presidencia de la República en el año 1.969 (tengo 29 años de edad y 4 hijos) Entro a formar parte del equipo de gobierno del Estado Aragua, me nombran Sub-director de la Oficina de Desarrollo Comunal (ORDEC) y luego Director del Archivo Histórico del Estado Aragua. Mi experiencia como funcionario público fue negativa. Sufrí la gran decepción al comprobar que ninguna diferencia había entre los copeyanos y los adecos en las prácticas de ejercer el poder.

Logro salvar algo de la casa que había hipotecado y por las relaciones que todavía conservaba con los dirigentes copeyanos de Caracas obtengo que el INAVI me asigne un apartamento para mi grupo familiar en un conjunto recién construido en Cochecito-Coche-Caracas. Allí nos instalamos en 1.973 y comienzo a dar vuelta alrededor de los contactos que me conocían en Caracas, logré entrar a trabajar como Promotor en el Centro Simón Bolívar que tenía en ejecución un plan de Desarrollo Urbanístico para San Agustín del Sur (Barrio La Charneca), creo que duré 4 meses allí, hasta que a finales de 1.974 me emplea la CVG como Promotor Social y me voy para Guayana, allí ocupé diversos puestos administrativos en el campo del trabajo social comunitario y llegué hasta ser asistente del Gerente de Desarrollo Industrial y Supervisor en la Gerencia de Desarrollo Social.

4.-Epoca de cambios en todos los órdenes de mi vida. -

Cuando me fui a Guayana lo hice sin la familia, era una época que nadie quería irse a esa zona del país a trabajar, pues eran condiciones duras y la empresa hacia lo posible para que uno se quedara a vivir allí, solicité que me dejaran en Tucupita, capital del territorio Delta Amacuro, para ubicarme y allí permanecí dos años solo, hasta que solicité me reubicaran en Puerto Ordaz, donde estuve hasta el año 1.984. Esos 10 años fueron los más intensos y de mayores cambios realizados en mí vida. Pido traslado de Tucupita a Puerto Ordaz y me lo conceden, me asignan una vivienda y me traigo a mi familia de Caracas tratando de salvar mi matrimonio, pero ya las bases de convivencia estaban dañadas y se produce el rompimiento que la hace regresar a Caracas y mi esposa solicita el divorcio que luego de dos años se ejecuta. Me despiden del trabajo al llegar Luis Herrera a la Presidencia de la República, me renganchan dos meses después como nuevo. Pasan cinco años vienen nuevas elecciones, gana Jaime Lusinchi la Presidencia y me vuelven a botar o sea que me despidieron dos veces de la Administración Pública. Las justificaciones que daban era que el Gobierno "había aprobado en Consejo de Ministros la Reducción de Personal". Contraje nuevas nupcias con una mujer andina oriunda de Pregonero Estado Táchira y producto de un intenso amor concebimos y nació el último de mis siete hijos. . Las experiencias profesionales y personales vividas durante los diez años que trabajé con la CVG en Guayana las considero mi sexta fortaleza.

5- La Etapa Metafísica. -

Abrumado por la inestabilidad económica, mis relaciones de pareja y la cohabitación con las cuatro hijas de mi esposa que convivían con nosotros, me fui solo a La gran Sabana a buscar una nueva vida, me uní a un grupo de fanáticos soñadores que querían construir "Una Comuna en la Gran Sabana", Se habían instalado al pie de un Tepuy, entre Santa Elena e Icabarú, donde estaban trabajando para construir una ciudad donde no se usara el dinero y las casas no necesitarían llaves para protegerlas, estas gentes venían de Maracaibo y el amigo José Izquierdo, que vivía en Puerto Ordaz era el jefe del grupo, me convencieron de irnos a construir una nueva sociedad en La Gran Sabana, en la cual nos íbamos a sentir libres y en contacto real con la naturaleza, ellos me aseguraban que recibían orientación de extraterrestres que protegían a nuestro planeta desde una pléyade ubicada en la constelación de Orión; hasta habían publicado un libro que les había sido dictado a uno de ellos. Habían instalado al pié de un Tepuy su campamento, en una zona, donde el vecino más cercano estaba a tres horas de camino y me aceptaron en el grupo. Era un lugar paradisiaco, pero no era autosustentable, había que proveerse desde el exterior todo lo necesario para vivir. Allí trabajé duro con el grupo para continuar la construcción de la infraestructura física que ya ellos habían dejado en la última incursión realizada. A los pocos meses de estar conviviendo con ellos y por diversas razones, no esotéricas, me dejaron sólo a cargo del campamento con la promesa de regresar y para sobrevivir tuve que hacer de minero, deteriorando el medio ambiente y destruyendo vegetación para conseguir unos gramos de oro y unos pequeños diamantes que prolongaron mi existencia física durante seis meses más, hasta que tomé la decisión de regresar a Puerto Ordaz, más pobre y casi convertido en un mendigo.

Estos 20 años de mi vida marcaron y dejaron profundas huellas en mi carácter y en mi forma de ser y actuar. Hoy tengo ya 81 años de edad cumplidos y confieso como Pablo Neruda, que he vivido disfrutado y sufrido intensamente todo lo que me ha sucedido. No me culpo, ni le echo la culpa a nadie. Nací, viví y moriré cuando corresponda. Después de haber regresado de La Gran Sabana derrotado, también se produjo la separación legal con mi esposa y comencé a dictar cursos de Desarrollo Humano y Oratoria en Sidor y el INCE y esa actividad me llevo a Mérida, ciudad donde vivo desde el año 1984 y a partir de allí mi vida tomó otro rumbo, el cual contaré si este primer escrito es de interés por lo menos a 500 de mis lectores.

 



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Juan Veroes


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