Olvidando a Chávez, Alí Primera, la nueva trova, la revolución, el socialismo

"La batalla es muy dura porque es contra la costumbre, contra un veneno, contra un metabolismo de control social y mental terrible que se reproduce como el cáncer por todos lados, hasta los más pequeños espacios. Esta es una batalla cultural profunda y hay que darla desde la realidad transformadora".

Hugo Chávez (*)

Desde hace algún tiempo, poco a poco, hemos venido asistiendo a la desaparición, tanto en los escenarios públicos, en los discursos, en las publicaciones y apariciones públicas de dirigentes, cuadros "de vanguardia", de la figura y las ideas del Comandante Hugo Chávez, de las canciones y referencias del Cantor del Pueblo Alí Primera (así como tantos otros cantores y cantoras que son parte de nuestra cultura revolucionaria). Ya no oímos, ni vemos a expresiones del canto popular cubano (la Nueva Trova), latinoamericano, los referentes históricos como Inti Illimani, Quilapayún, el histórico Víctor Jara, la Chiche Manaure, los contemporáneos como "La Cantera", "Dame pa´matala", Lloviznando canto" Calle 13 y tantos otros.

El color rojo, identificador del chavismo y del proceso revolucionario, ha venido dando paso a una multicolorida vestimenta de esa dirigencia, comenzando por el propio presidente, ministros, gobernadores y alcaldes, así como viceministros y directores de despacho con los nombres de los candidatos, corazoncitos, flores, animales, despreciando "los ojos de Chávez".

Los lemas y consignas revolucionarias se han dejado de exponer, cantar o difundir y ahora presenciamos consignas como "Ser guaro me encanta", Puerto Cabello te amo", "Yaritagua linda", "I love you Maracaibo" y otro tipo de frases huecas como esas, que apelan a una subjetividad ciudadana y a aspectos puramente ornamentales más allá de la formación de conciencia social que debe tener un pueblo que se supone en transformación revolucionaria como el venezolano.

Múltiples ejemplos hay de estas aseveraciones. Toda la lucha que implicó la recuperación para la sociedad y para el pueblo del canal golpista RCTV, para convertirlo en la Televisora Social Venezolana (TEVES). En esa épica se perdió la Reforma Constitucional del año 2007 y en ella se afincó la derecha venezolana para que de ella emergiera una dirigencia altamente violenta que generó ingentes pérdidas humanas, materiales y sociales producto de las guarimbas posteriores de 2013, 2014 y 2017. Pues bien, allí tenemos a TEVES convertido en otra televisora con una programación banal, llena de trivialidades y absolutamente insustancial, alejada de los objetivos para lo cual se recuperó ese canal tan importante de señal abierta. El propio canal del estado, VTV, ha venido perdiendo espacios informativos, críticos, de formación claves para el análisis, la comprensión y la difusión de nuestro proceso revolucionario.

Incluso, gran parte de las emisoras comunitarias han sido abandonadas a su suerte y otras han venido cambiando sus programaciones para sobrevivir en este nuevo escenario mercantilizado en que se viene convirtiendo nuestro gobierno, siempre con la excusa de que es necesario obtener dinero, o divisas a costa de lo que sea. En Barquisimeto, se recuperó un espacio importante como la Flor de Venezuela, obra del arquitecto Fruto Vivas y allí se tiene una emisora importantísima, otrora llamada "Flor de Venezuela", hoy se ofrece con su música de reguetón, merengues, vallenato y cuanta expresión musical comercial pulula en cualquier emisora de corte capitalista en Venezuela.

Allí tenemos, como queja emblemática de esta regresión cultural, que lo es también en lo económico y en otras áreas claves como la política de nuestro proceso revolucionario que tanto impulsó Chávez, acompañado de su pueblo, lo que recientemente expresó públicamente Iván Pérez Rossi, cuando declaró precisamente en un programa de VTV que ya no oye radio en Venezuela y coloca como ejemplo que en ¡¡¡la Radio Nacional!!!, en horario estelar de 12 a 1 y media de la tarde colocan hora y media de reguetón, ¡de reguetón! Que es una de las expresiones musicales llenas de contenido misógino, pletórico de antivalores capitalistas, que profundiza la concepción hedonista fútil y artificial de la vida en sociedad. https://www.youtube.com/watch?v=ptOdfAjhX7M.

Ya lo había exclamado Chávez cuando afirmó: "La Revolución, o es un hecho profundamente cultural o no lo es". (**). Tanto es así que prácticamente eso que llaman el legado de Chávez queda sólo para el programa de Diosdado Cabello en "El Mazo", con sus discursos, frases y la contundencia con la que el líder de la Revolución Bolivariana le imprimió siempre a sus intervenciones directas que tanto extrañamos ante las tibiezas que presenciamos hoy, las loas al empresariado y el abrazo a la burguesía enemiga real de lo que el chavismo significó y significa en Venezuela, América latina y el mundo contemporáneo.

Y en medio de esta "retrogradación", se publica una información, que debe estar por confirmarse o negarse, acerca de una decisión del presidente Nicolás Maduro de autorizar o aprobar licencias a 30 casinos para operar dentro del país, contradiciendo a Chávez quien el año 2011 ordenó el cierre absoluto de casinos y bingos, considerándolos sitios de «perdición» que solo servían para enriquecer a quienes más capital tenían e incluso lugares que se habían convertido en fuente primaria de lavado de capitales provenientes de fuetes irregulares, o delictivas. https://www.aporrea.org/economia/n367461.html. O sea, combatiendo al capitalismo con más capitalismo.

(*) Hugo Chávez. Mensaje anual ante la Asamblea Nacional. Palacio Legislativo. Caracas. Enero de 2009

(**) Hugo Chávez. Discurso en la juramentación de ministros de Cultura, Juventud y Guardia de Honor Presidencial. Palacio de Miraflores. 1 de agosto de 2011.



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Cécil Gerardo Pérez


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