El pragmatismo de Maduro

…“Pues ¿Qué es un proyecto práctico? Un proyecto práctico es, o bien un proyecto existente, o bien un proyecto que podría ser llevado a cabo en las condiciones ya existentes. Pero, precisamente esas condiciones ya existentes son las que se trata de modificar.” O. W. El alma del hombre bajo el socialismo.

Chávez fue asesinado, el original está muerto. ¿Realmente los intelectuales que defienden a Maduro en nombre de Chávez creen que uno y el otro representan lo mismo? ¿Ustedes han leído bien el Plan de la Patria de Chávez y han leído bien el Plan de la Patria falsificado con la anuencia de Maduro, la “Ley del Plan de la Patria”? Además de eso ¿Han buscado en sus escritos y en sus videos, en su programa Aló, en sus gabinetes televisados, algo que coincida con lo que Maduro está permitiendo ahora, o algo que no sea una puesta en escena, que nos sea teatro, afectación?

Pongamos un ejemplo ramplón: Chávez y su obsesión por liberar el idioma de la preeminencia de lo masculino sobre lo femenino en favor de la mujer. Se empeñó en usar un sustantivo y un adjetivo con su forma femenina para no ofender la dignidad femenina, la voluntad de igualdad sexual en un universo patriarcal. Pero Maduro, solo por imitar a Chávez llegó al ridículo de hablar en público de “periodistos y periodistas”, mostrando, además de su ignorancia, una disposición para “igualar los géneros” pero sin el sentido que le dio Chavez, sin ningún reclamo en favor de nadie, y sin saber que en español género y sexo apuntan a dos cosas distintas. Quizás Chávez no lo hizo bien, pero lo importante en Chávez fue atreverse a romper una norma para mostrar una injusticia histórica, ese era su sentido, lo importante en él fue el gesto, el mensaje que quiso dar, denunciar a la sociedad machista y patriarcal oculta detrás de las palabras. Maduro, ni siquiera se acercó a entender esto, lo imitó interpretándolo todo desde una mentalidad de beocio, no como el infractor revolucionario que fue Chávez. Las llamadas ridiculeces de Chávez fueron actos de rebeldía e irreverencia, como ese episodio de querer besar en la mejilla a la reina Isabel II (¿Acaso no iba a conocer Chávez ese protocolo sagrado de la vieja diplomacia europea?, Chávez quiso bajar un símbolo derruido de su pedestal). Pero los estúpidos se ríen y se rieron; y Chávez no se rió, ni en el Palacio de Buckingham se burlaron de él, solo temieron por lo cerca que estuvo de infringir una ley para ellos sagrada, ¡vainas de la decadencia! La arrechera de Juan Carlos de borbón con Chávez fue por no sentirse dignificado como el rey “de la madre patria” sino que fue tratado por Chávez con el mismo respeto se daría a un “mano cualquiera” (Chávez, quien siempre tuvo como modelo personal de vida a Bolívar). Hoy a Maduro le tocó fácil, más fácil es destruir que construir. Ha degradado tanto a la revolución, ha calumniado tanto a Chávez, que nadie en ninguna parte lo toma en serio, para maduro basta con halagos y regalitos. Mientras más alza la voz, más lo obligan a doblar las rodillas, más blandito se pone, más cede y entrega el país; persigue al chavismo y desprestigia la imagen y la memoria de Chávez, más pragmático se vuelve… ¡Huele a azufre!, y dice el adulador Iturriza, “excesos de Chávez”!, junto a los otros excesos, las expropiaciones de los latifundios, las confiscaciones a los conspiradores, las empresas socialistas; ese juicio ridículo de Iturriza forma parte de las “moderaciones” reformistas, del pragmatismo.

La idea de radicalizar la revolución se perdió con Maduro en un emplaste político-económico. La idea del “golpe de Timón” Maduro la convirtió en pragmatismo y liberalismo. Si Chávez estuviera vivo de verdad, oculto, y apareciera de repente, seguro los pone presos a todos; los juzgaría por traición a la patria, o los expulsaría del país. ¿Realmente creen que Chávez tuvo que ver en algo de lo que ha hecho Maduro hasta ahora? El golpe de timón para Maduro fue actuar como un fermento para el capitalismo, y extinguir el fuego de la revolución, fue un golpe de timón hacia atrás, tomando la derecha para regresar a puerto seguro: ¡pragmatismo!

El pragmatismo es contrario al cambio. Para cambiar algo hay que pensar, sortear dificultades, hay que ser constante, tener aliento, control, no desviar el objetivo, hay que trabajar duro, crear. Una revolución socialista es una inmensa obra de arte la cual se moldea con gente, con todos los elementos que implican a la sociedad humana. El pragmatismo es sinónimo de remoción, es maquillar lo que existe para que no se note, es cambiar para no cambiar nada. Una cortina de flores que oculta ruinas. El reformismo es una forma de pragmatismo.

Tu objetivo final, tu gran estrategia, tu idea rectora es el socialismo, hay que hacer una revolución ¿Qué hace en este caso el pragmático? Delega la tarea de hacer la revolución a una “empresa especializada”, a la empresa privada, llama al capitalismo para que acabe con el capitalismo, pero como no puede lo maquilla de socialismo. Pragmáticos son los ministerios de la revolución que contratan a una empresa de comunicaciones corporativas para que le hagan sus publicaciones revolucionarias y socialistas, les hagan sus campañas, les diseñen sus logos y hagan sus consignas; eso se llama pragmatismo. Pragmatismo son las campañas de publicidad del gobierno hechas por Arts publicidad o agencias especializadas. Pragmatismo es dejar que otro nos redacte nuestros discursos políticos.

Pragmatismo es que los asesores gobiernen, que decidan por nosotros (¿realmente ustedes creen que ese fue el caso de Chávez, acusado, de un lado y del otro, de “autoritario”?) La democracia burguesa es pragmática, alterna el gobierno cada tantos años para que nada cambie. El pragmatismo es conservador. Pragmatismo es opuesto a la revolución. Imagínense ustedes si Bolívar hubiese sido pragmático, si, en vez de luchar y comandar personalmente el ejército libertador, hubiera firmado un contrato con Monroe para liberar a Suramérica de imperio español. Por entender eso fue como Chávez, desde siempre, supo que la muerte de Bolívar tuvo que ser una conspiración, un asesinato, porque era ilógico que el hombre de las dificultades muriera en la cama, tan joven y conforme con la disolución de la Gran Colombia, su gran obra; a un espíritu indómito hay que matarlo. Pragmatismo es delegar la tarea de la revolución socialista en los capitalistas para que no te maten. Pragmatismo es sinónimo de facilismo, es disimulo, el pragmatismo es esquivar las dificultades. Pragmatismo es la paz boba que no nos deja pelear por nuestros derechos frente al capitalismo. Pragmatismo es apoyar a los ricos para estabilizar y pacificar el país. Pragmatismo es decir que en Venezuela cabemos todos, sin embargo solo entran cómodos los ricos.

¡VIVA CHÁVEZ, EL HOMBRE DE LAS DIFICULTADES!


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Marcos Luna

Dibujante, ex militante de izquierda, ahora chavista

 marcosluna1818@gmail.com

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