El sentimiento de la amistad y el amar



Los jardines se convierten en flores secas cuando no existen amigos sinceros porque la amistad no es una palabra, es un sentimiento que trasciende las fibras del alma, del amor y los espacios del universo.

Las playas no pudieran tener magia y belleza cuando la amistad se convierte en un vacío de reciprocidad humana, porque la humanidad de los amigos está impregnada de los cerúleos del mar y del firmamento con el fondo multicolor del arco iris, y en ellos ver reflejado el color de las aves y el resto de la fauna, mezclada con la naturaleza, que en el día nos ilumina el sol, nos refresca la lluvia, o hasta la nieve nos esparce con el blanco de la pureza, y que en la noche se transforma en claroscuro con el brillo de las estrellas y la luna llena.

Por eso la sonrisa de un niño es la más hermosa caricia de eudaimonia, porque ella no tiene engaño sino la sinceridad plena de un mundo que no debería tener tristezas por el hambre, ni las enfermedades que otros quienes han dicho ser tus manos amigas han generado destruyendo la vida, y porque jamás han reído o llorado a tu lado. Hablar de amor no son dos sílabas, son el contraste de la inmensidad de triunfos y derrotas que enfrentamos en el paso de la vida unidos como amigos.

La plenitud de la amistad no está orientada por cuatro puntos cardinales, porque no existe centro en ellos que nos lleve al mismo punto de ida o retorno, la amistad es un oxigonio de sentimientos que nos marcan la base y los ángulos de la existencia, ante un mundo lleno de circunferencias que nos disciernen el compartir la sintaxis del amanecer y del anochecer, y eso solo se vive cuando ese amigo te cubre con ese oxigonio de una palabra, un abrazo, una acción.

Por ello, déjame encontrar en la libertad de mi vida si la conjugación del amar, antecede al significado del amigo, o si entre ambas palabras se vincula la diéresis de la germinación absoluta del pensamiento que se escribe por un mundo distinto, pero también borra la negación de las calamidades e injusticias de esa misma vida.

Ser tu amigo no es un simple episodio de querer ser alguien que te diga amarte, porque amarte es el horizonte de la filosofía del vivir, y el vivir es pintar con ese amigo los matices de cada mural de eternos sentimientos que trasciendan tu tiempo, tu espacio y tu espíritu.

La amistad y el amar no son una pareja o una asociación de semántica que describa los principios de la moral o la ética, porque éstas también son dos palabras impuestas en la historia de la demagogia y la mentira para sentenciar la irredenta en millones de seres humanos bajo la retórica de los amigos.

La amistad es la esencia de la única virtud que tenemos para salir de la sima y llegar hasta la cima de la auténtica morfología que nos permita finalmente escribir en nuestras historias ¡Te amo amigo(a)!


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Javier Antonio Vivas Santana

Más de 6 millones de lecturas en Aporrea. Autor de la Teoría de la Regeneración del Pensar. Dr. en Educación (UPEL). Maestría en Educación, mención Enseñanza del Castellano (UDO). Lcdo. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA). Profesor de pre y postgrado tiene diversas publicaciones y ponencias internacionales acreditadas y arbitradas por editoriales, universidades e instituciones de España, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Francia, y naciones de América Latina.

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