… lo que no aprendí en la escuela

"El producto más elaborado del capitalismo es el pobre que se cree burgués"

ANONIMO

A pesar de la pandemia y tomando las precauciones pertinentes, salí a reunirme con mi amigo Anacleto, pero ya no en el Café de costumbre, sino en otro, porque aquel estaba cerrado. No esperó a que me sentara cuando de inmediato arrancó: "Camarita, ¡qué placer verle y sano! Esta pandemia, que algunos aseveran que no existe, nos tiene alejados. Al igual que usted, yo sí la respeto y le temo. Esperar que la majunchería la respete es cosa de locos. Por allá por el 65 Fidel decía que hay una obra que no se ve en cemento, ni en cabillas, ni en piedras; es lo que se construye en el pueblo, la educación que un pueblo recibe, la conciencia que un pueblo adquiere; las virtudes que un pueblo desarrolla no se ven pero existen, y son invulnerables. En Venezuela parece que la majunchería jamás las aprendió; parece que de la escuela sólo absorbió lo que el imperio necesitaba inocularle, práctica que viene aplicando desde hace más de 200 años, por todo el planeta. En EEUU y otros países se escucha el himno nacional antes de comenzar clases y se recita el amor a su bandera, principios que ellos mismos tratan de desarraigar en otras naciones para que la cipaya esté presta a vender su patria por menos de lo que Judas vendió a Jesús. Chávez y Gaddafi siempre repetían que no se exiliarían en ningún país extranjero. Nacieron en una tierra que les dio lo necesario para llamarla patria y para amarla. Venezuela y Libia les vieron crecer, respectivamente, y juraron que allí morirían luchando por sus pueblos. Así lo cumplieron, pero convirtieron antes a sus naciones en bosques donde todo puede crecer, porque nadie ama más la tierra que sus nativos convertidos en ciudadanos. Ambos nos advirtieron del afecto, del amor que digan profesarnos EEUU y la Unión Europea, ya que en realidad lo que ellos adoran son nuestros recursos naturales, la riqueza de nuestras tierras, y no a su pueblo, a su gente. Y nuestros desarrollos eran y son amenazas inusuales y extraordinarias a su seguridad nacional y a su política exterior, por el ejemplo que representaba gobernar en verdad para satisfacer las necesidades de sus pueblos y no para las élites como ellos. Asesinaron a Chávez y Gaddafi, han tratado infructuosamente de asesinar a Nico y de Libia no se ocuparon más, la destruyeron y la dejaron en manos de las diferentes tribus que jamás se pondrán de acuerdo. Además se embolsillaron los ciento cincuenta mil millones de dólares que tenían de reserva internacional. Esa es una de las tantas maneras en las que los Rothschild han creado su imperio económico y han dominado al mundo. Han visto que el hombre llega mucho más lejos para evitar lo que teme que para alcanzar lo que desea. Así que han utilizado el temor como herramienta de trabajo. ¡Ojalá que nosotros podamos concentrarnos en el futuro! y que Nico y todo el venezolano de a pie se enfoque en ese, un solo futuro; que podamos librar gloriosas batallas al grito de "caminemos hacia la revolución del Siglo XXI"; que cuando ondeemos nuestra bandera todos estemos unidos bajo su sombra. El camino no está libre de problemas, camarita, pero no hay que perder el ánimo, no hay que abandonarse. El camino no está libre de enemigos, pero no por eso hay que detenerse; lo que aligera el camino es la intención del viajero. No permitamos, no dejemos, que se apague nuestro fuego, nuestra luz. ¡Que la razón y la justicia sean nuestro norte, junto a la libertad, la dignidad y la soberanía! Recuerden que lo que nos hace diferentes a los opositores es la materia gris en nuestros cerebros, no la fuerza bruta. Pero nuestra generación sí aprendió la constancia y el amor a nuestros símbolos patrios en la escuela."

Las mentes que buscan la venganza destruyen los Estados, mientras que los que buscan reconciliación construyen naciones. Nos hemos acostumbrado a que nuestros enemigos sean demonios. Esperar que los hombres malos no actúen, no obren mal, es una locura. Como ya he repetido en varias oportunidades, la mejor venganza es ser diferente a tu enemigo. Así que acepta las cosas a las que te une el destino. No debemos olvidar que los grandes guerreros que cruzan los mares no cambian sus almas, sino el cielo. Cada problema tiene su solución, a veces agradable, otras no. No es fácil soñar con el establecimiento de un Estado, no es fácil. En el momento indicado y necesario la verdad se muestra a sí misma, tal y como lo hace el sol. Entonces se revelan los sueños. Muchos no lo entenderán pero harán como si lo entendieran y se sentirán excitados. Tenemos que sumar adeptos entre los trabajadores, estudiantes, soldados, curas, comerciantes, agricultores, entre gente rica y pobre, en corto, en todos los estratos sociales y grupos dentro del Estado, para obtener el logro deseado.

En la escuela no te enseñan que en Libia no había factura de electricidad para todos sus ciudadanos, que no se cobraban intereses sobre los préstamos, porque los bancos eran de propiedad estatal, que la educación era gratuita, que se favorecía la creación de la familia otorgando cincuenta mil dólares a los recién casados para la adquisición de la primera vivienda. Tampoco que desde la llegada de Chávez al poder en Venezuela no te cortaban la luz si no la habías pagado y lleva años siendo prácticamente gratis, la educación es gratuita a todos los niveles, existe la Gran Misión Vivienda Venezuela que ha construido más de tres millones de viviendas dignas para los más necesitados, tenemos Barrio Nuevo Barrio Tricolor que se dedica a la reparación de las viviendas del pueblo, Misión Milagro y Barrio Adentro que se encargan de la visión y de la salud del venezolano, y pare de contar. Para los países donde todo está privatizado, desde el agua en adelante, esto representa una afrenta y un mal ejemplo. El mejor ejemplo: Chile.

En la escuela no te enseñan que en Venezuela existieron viviendas de "interés social", luego "cajitas de fósforos" y después las "soluciones habitacionales". Ninguna de esas modalidades eran viviendas propiamente dichas, sino soluciones electoreras que no cubrían las verdaderas necesidades de las familias. La construcción privada era muy costosa a la que además se sumaron los "créditos indexados" y las famosas "estafas inmobiliarias" que hicieron rico a más de uno de los que hoy viven cómodamente en el exterior. Entonces llegó Chávez y trató de acabar con la guachafita y abuso al pueblo. Por eso es que lo odiaron tanto y quieren borrar su memoria. Chávez trajo la Gran Misión Vivienda Venezuela para construir hogares dignos para el pueblo. Lo mismo hizo con la salud y la educación, y empezó a lograrlo con el transporte. ¡Qué sería de Venezuela si la majunchería criolla lo hubiese dejado gobernar sin tanta traba y sin tanto odio!

En la escuela no te forman. Eso es tarea de los padres y/o representantes de los niños, que pocas veces cumplen. En la escuela, dependiendo del maestro o maestra, no te enseñan a llamar "muertos de hambre" a una familia que recibe una caja del CLAP pero que si la recibe una familia majunche "es su derecho" como venezolanos. Es decir, no te enseñan a discernir sobre la doble moral de muchos. Tampoco te enseñan que si un niño o niña llama "padre" al cura lo hace con la inocencia de no saber si es un pederasta o no, o si es el verdadero papá del niño(a), como en muchos pueblos de la patria. En la escuela no te enseñan que "moral y luces son nuestras primeras necesidades" así como tampoco te enseñan en muchas iglesias a "amar al prójimo como a tí mismo" sino más bien a odiar a los chavistas. En la escuela no te enseñan que un grupito de familias en el mundo posee más riquezas que todo el resto junto y que muchas de esas riquezas, por no decir todas, no son de buena procedencia.

Y es que la escuela no tiene esa competencia, sino la de enseñar lo que dice el pensum y lo que desean sus maestros, quienes, después de ser privilegiados durante muchos años, se ven ahora angustiados por el pobre poder adquisitivo de sus salarios y compungidos por esta cruel realidad actual. En la escuela debes aprender historia de Venezuela, pero si le preguntas a un recién graduado de primaria o básico, sobre las independencia y la guerra, y sus generales, poco te darán la respuesta acertada. Ah, pero pregúntales quién es el fundador de "Facebook" y verás que la mayoría lo sabe.



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Luis Semprún Jurado

Profesional, productor audiovisual, co-productor y co-moderador del programa radial El Ojo de la Ciudad en Maracaibo, estado Zulia

 luissemp2003@gmail.com      @luissemp

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