¿Dónde está el enemigo?

Un lector de nuestro último escrito nos dice que en algún momento votamos por Chávez, que maduro es la consecuencia de lo que ahora “me quejo”, ¡de qué me quejo tanto –dice –! , y este reproche emotivo, de alguien más decepcionado que político, nos lleva a insistir en dilucidar lo que ha sido uno de los problemas de percepción política más importantes dentro del chavismo y fuera de él: confundir a Chávez –queriendo hacer una revolución socialista – con Maduro –aferrándose al poder a costa de venderlo a los capitalistas –. Esa opinión está muy generalizada entre el común de la gente, incluso dentro del chavismo que defiende a Maduro –defiende a maduro porque lo creen heredero del legado de Chávez, pero Chávez representa todo lo contrario de lo que HACE (no de lo que dice) maduro y el madurismo–.

Esta tensión es lo central de nuestra crítica, va con la intención de cortarla por la mitad, desvelar el discurso chavista ilegítimo que disimula las atrocidades del gobierno actual, cuando va en dirección contraria a lo que quiso hacer y pensó el último Chávez, el Chávez del Plan de la Patria ( un Chávez que fue coherente y consecuente en su devenir político, hasta que lo mataron). Tanto Chávez como su pensamiento crecieron, evolucionaron hacia una salida que él vio como obligada hacia el socialismo, si la humanidad quería salvarse a sí misma y salvar el planeta debía cambiar el sistema capitalista.

Por eso insistimos. Volvemos a un punto importante, a una denuncia que nos puede dar una clara visión de la conducta solapada del madurismo para lograr HACER posible sus planes de privatización del país, y que muchos las crean como inevitables, que han sido la consecuencia, primero, de una “guerra económica”, y segundo, de las sanciones y el bloqueo impuestos por los EEUU.

La “guerra económica” es una sola, es la guerra que libra el capitalismo en contra de la sociedad, no hay una específica en contra de maduro, para eso se quiso hacer una revolución socialista, para vencer al capitalismo, que es el promotor de la guerra económica en contra de la sociedad (no del gobierno de maduro, el cual no es socialista). Tal y como lo quiso hacer ver maduro, la “guerra económica”, como una excusa para su sorpresivo cambio de dirección política, hacia las soluciones pragmáticas de gobernar con el capitalismo, sencillamente no existe (mucho menos cuando se financió desde el mismo gobierno).

En cuanto al “bloqueo económico”, este es real, sirve para hacer presión al país, y mostrar cuán poderoso es el imperio capitalista y débil la dependencia; y para hacerle presión al madurismo, al socialismo, a la rebelión, es una muestra de fuerza colonialista y maduro está en el medio, estorba.

A consecuencia del “bloqueo”, el gobierno –que no es socialista – ha cedido espacios y tenido que ir al ritmo impuesto por EEUU. Un ejemplo es cómo extendió la licencia de Chevron y a otras compañías estadounidenses, Schlumberger, Baker Hughes, Weatherford y Halliburton, para operar en Venezuela hasta junio de 2021. Esta extensión la deciden ellos, no Maduro ni nadie en el gobierno. También el “bloqueo” de forma discrecional permite que se importen algunos rubros que sostienen la vida cómoda de los que tienen más dinero. Esto parece que tampoco lo decide el gobierno, sin embargo, no lo decide el gobierno pero lo permite. Esta pasividad es una forma disimulada de instaurar la sociedad y el orden que quiere y le exige el capitalismo a Maduro, sin que el gobierno arriesgue su reputación chavistas y demás mentiras populistas demagógicas, incluso de llamarse socialista sin serlo.

El caso de la ley Antibloqueo ha sido el colmo del cinismo madurista. Se trata de una ley que busca desactivar la constitución y las leyes de la república con un título inspirador. Usada como excusa para realizar cuentas paralelas y hacer negocios raros (algunos de ellos estarán dentro de la Zona Económica Especial de La Guaira, alentada por "madurito") de forma confidencial, en secreto; es una ley que pretende ocultarse de la mirada del imperio, pero no puede y ellos lo saben.

Y volvemos a explicar por qué. Delcy Rodríguez aseguró que el bolívar no iba a desaparecer, que estaba descartada la desaparición del bolívar como moneda nacional y que ésta jamás sería remplazada por una moneda extranjera https://www.laiguana.tv/wp-content/uploads/2020/08/petromoneda.jpg . Pero más adelante el BCV comienza a conversar con bancos privados para implementar la conversión de nuestra moneda al dólar, según lo que informa Bloomberg, unos de los servicios de información financiera más importante del planeta. Para esta empresa la conversión monetaria en Venezuela nunca será un secreto. La Alianza Global, otra gente que maneja información financiera, sabe que Venezuela ha perdido 383,8 millones de dólares por “evasión de impuestos” de las transnacionales ¿¡Evasión de impuestos!? ¡NO!, son ventajas dadas por el gobierno a esas empresas “en secreto”, de espaldas al país, para hacerse de algunos dólares por comisiones, bonos de participación etc. Mientras existe Bloomberg y otras organizaciones de observación financiera y fiscal, la confidencialidad y los secretos que demanda la ley antibloqueo son inútiles… Sin embargo el gobierno los presenta como “táctica antibloqueo”, táctica de guerra de una guerra que no existe. Lo que existe es una entrega de la revolución y del país por abandono, como un paciente terminal que se deja morir.

El país se ha ido privatizando de forma gradual y pasiva, lo ha llevado el gobierno de maduro a un punto de no retorno a la revolución, socialista y chavista, todo lo contrario de lo que quiso Chávez. Y ¡claro que me quejo! (algo que no le concierne al lector aludido), me quejo de que todavía haya gente que justifica la injusticia, eso de dejarse joder en silencio, justificar lo injustificable; el país lo privatizan frente a nuestras narices, desde el servicio de gas doméstico, tierras, mataderos, silos, empresas socialista, hasta PDVSA, y hay quienes solo se dedican en torcer la realidad para argumentar a favor de Maduro y el madurismo, para que las contradicciones se vean más bien como la confirmación de la revolución.

Nuestra tarea como revolucionarios y socialistas es definir y denunciar dónde está el enemigo de la sociedad, no de ocultarlo. Y, queriéndolo o no, está representado por Maduro y el madurismo, debemos oponernos a eso siempre. Es fácil denunciar al imperio representado por Trump, más complicado es develar y denunciar al imperio representado por Maduro y sus secuaces. Esa es nuestra tarea, nada personal.

¡VIVA CHÁVEZ! ¡PATRIA SOCIALISTA… o moriremos todos!


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Marcos Luna

Dibujante, ex militante de izquierda, ahora chavista

 marcosluna1818@gmail.com

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