Auditórium

El verdadero "coronavirus": ¡Es el asalto al poder, por la ineptitud!

"Cuando los políticos olvidan que la política es un servicio, y creen que es solo una profesión, ha llegado el momento de echarlos".

Francisco Rubiales Moreno.

La cotorras diarias sobre el covid-19, es para desviar la atención de la verdadera pandemia que está asolando Venezuela: la del poder inepto, la de una casta de comisarios políticos estalinistas, camuflados de socialistas democráticos, carentes de ética, que han tomado el poder por asalto, y ha liquidado conceptos tan vitales de la democracia como la decencia, la verdad, el bien común, y la eficiencia, sustituyéndolos por el privilegio, la corrupción, la mentira, el abuso de poder, y el fracaso.

El mayor problema de Venezuela es el mal gobierno. El liderazgo político es tan incompetente que, a pesar de haber contado con los mayores recursos petroleros de lo que va del siglo XXI, no solucionaron durante estos 20 años, ni uno solo de los grandes problemas de la sociedad venezolana, sumida hoy en la más terrible, y horrenda pobreza: donde la injusticia, el hambre, la desigualdad, la indefensión de los más vulnerables, la opresión, la inseguridad, y la destrucción de las empresas públicas con pdvsa a la cabeza.

Esta pandemia que no es viral sino política, letal para los ciudadanos, que ha sembrado el caldo de la inmoralidad, de la incultura, de la mentira, de la traición, de la corrupción, y de la desesperación popular, propagada por un gobierno totalitario, y relativista cuya única obsesión, es controlar el poder al costo que sea, y disfrutar sin el mas mínimo pudor de sus ventajas, y privilegios.

Nuestro país es hoy en plena cuarentena estalinista, absurdo y frágil, donde el pueblo ya no siente pánico ante la epidemia del covid-19, que causa menos muertos que el hambre, la desnutrición, la falta de gasolina, la paralización del transporte , mientras el pueblo se siente humillado por las hienas que ocupan el poder, a sabiendas que la peor pandemia, es la que inocula un mal gobierno, el dramático hecho de que muchos militares, que dirigen este estado de alarma, sean unos ineptos, peligrosos ególatras dispuestos a todo, y según demuestran en la represión que ejecutan en calles, y avenidas, y en las ventas de gasolina a 1y2 $ el litro, que son capaces de convertirse, en gorilas, en asesinos locos , y que pueden exterminar a decenas de ciudadanos venezolanos en caso de una explosión social.

Muchos no saben que la epidemia más destructiva, y el motivo principal de las muchas desgracias han sido las purgas, causante de cientos de millones de muertos, sólo en el siglo XX; producidas por el totalitarismo, encarnados en fantasmas como la tiranía, el absolutismo, la plaga asesina del estalinismo del socialismo real del siglo XX, y el nazi fascismo, culpables de la opresión, y de exterminios ideológicos, y culturales masivos; así como, el odio, y la violencia que son las plagas humanas que han llevado al desastre a muchos países, cosa que horroriza aquí en Venezuela cuando vemos en acción a los colectivos armados, milicianos, faes, y la GNB, ejerciendo la represión.

Sin embargo, el virus más letal y dañino, es el mal gobierno, el verdadero causante de la tragedia, del hambre, de la violencia, la injusticia, y casi la totalidad de los males que padece Venezuela. El mayor drama del covid-19, ha sido el fracaso del liderazgo, y de los políticos revolucionarios, que, a pesar de contar con todo el poder, los privilegios, y los recursos, han sido incapaces de cumplir con su misión de mejorar Venezuela, y de solucionar los grandes problemas que se han agravados en estos últimos años.

Si alguien duda de mi tesis que señala al gobierno, como el principal causante de los males de la Venezuela actual, que analicen cómo está siendo gestionada la actual crisis sanitaria, una de las peores de la historia venezolana, y se comprobará toda la injusticia, y la ineficiencia del poder, intervencionista, inepto e incapaz de atajar este mal, de forma arbitraria sin paralizar el país , dejando desamparados a las pequeños, y medianos empresarios, y a las familias, y los ciudadanos, que viven el día a día de su trabajo para poder subsistir, mientras que los burócratas de turno exhiben todo su blindaje ante el drama colectivo, con sus obscenos privilegios, que son hirientes e injustos.

No es cierta la falacia política, que dice que: "los pueblos tienen los gobiernos que se merecen". No conozco un solo pueblo que sea peor que el gobierno que lo hace padecer. Lo que sí es cierto es que los ciudadanos no tienen que ser apáticos en el buscar solucionar los problemas del país, ya que los políticos corruptos son incapaces de hacerlo.

Son los malos gobiernos los que llevan al pueblo hacia la miseria, y los han empujado a bacahaquear, y a robarse unos con otros, en estos últimos años.

La responsabilidad de los errores de los gobernantes corresponde a toda la población, pero como son ellos, los que tienen el poder, sus lujos, sus privilegios, y sus recursos: el presupuesto nacional, estadal, y municipal, el monopolio de la violencia, el ejército, la policía, y los tribunales. Entonces el pueblo no es el culpable de haberlos elegido sin exigirles casi nada a cambio. Ni siquiera les exigen que sean profesionales, o que hayan demostrado en sus vidas poseer ética, y valores ciudadanos.

No sé si es que detrás de ellos hay un poder oculto, o se trata de la mafia de los gobernantes, o sea, que a ellos se le ocurre una forma de oprimirnos, y los demás se apresuran a imitarlo. Probablemente se trate de esto último, una conspiración de los mediocres, unos "inútiles unidos", cuidadosamente arropados por gentes a las que la política, y el bienestar de la gente les importa poco, pero ganan mucho.

Es absolutamente espeluznante ver al psuv, como un lector me lo definió como los ministros "pararrayos". Reciben las descargas pero libran a la "cúpula" de recibir el impacto del rayo. Mientras la tormenta sigue.

Si nos paramos a ver a la oposición, es patético su comportamiento, su actuación, que debería de ser fulminante, por el bien de todos los venezolanos. Quizás algún día la historia nos diga la verdad del nivel de corrupción, y de dinero desviado para mantener privilegios. Sería patético que hayan sido las ganas del buen vivir de los venezolanos, lo que se haya tirado por la borda. Si es así, entonces aquí no hay salida. No podemos admitir a los: "inútiles unidos". Tenemos unos hijos, unos nietos que vienen detrás. Recuperemos la política, lo único que nos puede sacar de este lio. La política es algo de lo más importante, que marcará la vida de un líder, y que como tal tiene unas responsabilidades, y tiene que ejercerlas para que no lo estigmaticen.

 



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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