Paideia de los milicianos durante el proceso independentista latinoamericano

Para legitimar su hegemonía, los países que se creen dueño del mundo, a través del tiempo, han pretendido reservarse tales injerencias; la historia universal tiene bastantes ejemplos de ello. Basta realizar un pasaje sucinto por la biblia, cuando hace referencia a la mezcla de represión e intolerancia de los conquistadores que se sucedieron en la denominada "Tierra Santa". Se presentó resistencia de los pueblos oprimidos, con el objetivo final de conservar el instinto de supervivencia. Claro está, esto no surgió por obra y gracia del espíritu santo. Para poder mantener su soberanía, se requería de la voluntad de todo un pueblo. Se necesitaba de la participación activa de sus ciudadanos; lo contrario, era la esclavitud, o la muerte. Se trataba de la renovación espiritual y corporal de sus habitantes; de la defensa, de la alteza de sus regiones. Se imponía la Patria.

Atravesando el túnel del tiempo, llegamos a nuestra región latinoamericana, que efectivamente, no escapó a la autodefensa para liberarse del poder imperial. Un vasallaje que se colocó a pruebas, donde los cuerpos armados, con los elementos milicianos o milicias, de la esencia del pueblo, actuaron en la corresponsabilidad de defensa. De los segundos, ojearemos, lacónicamente, cómo fue su participación. Por orden alfabético, veamos algunos: ARGENTINA: Sus cuerpos milicianos emergieron de la necesidad de formar unidades voluntarias de milicias, con el sano espíritu de hacer contención a la reconquista española de la ciudad de Buenos Aires. Reemergieron después de Mayo de 1810. Los gauchos ofrecieron una ejemplar repulsa, de la cual, el Gral. Español Gerónimo Valdés, llegó a decir: "A este pueblo, no lo conquistaremos nunca".

Los milicianos en BOLIVIA participaron al lado de los cuerpos de veteranos, durante el proceso de emancipación. Según los historiadores, en la plaza mayor, se reunieron los milicianos, en Julio de 1810, con unos contados cañones de artillería, para defender las posiciones, antes que cayeran en manos españolas. En COLOMBIA, tuvieron gran protagonismo en el proceso autárquico. Paulatinamente, fueron incorporados al ejército Libertador. Se batieron con gran audacia, para dirimir las acciones realistas. El caso de CHILE, en esta franja continental, según la historia, los Mapuches, habitantes pacíficos, ante la arremetida despiadada de los usurpadores europeos, ofrecieron una gran tenacidad en defensa de su territorio. Los milicianos pelearon al lado de San Martín, al entrar a Santiago. A los efectos, O’ Higgin fue nombrado director supremo de Chile.

Bastante peculiar fue la situación de PERÚ. Instalada la república, se modificaron las milicias urbanas, que venían de la tradición virreinal. Los milicianos se adaptaron a las nuevas realidades socio-políticas. En VENEZUELA, como en el resto de los países suramericanos, la creación de los cuerpos de milicia, adquirió gran relevancia e importancia durante la época colonial. Con la llegada de los éxitos patriotas se agregaron a la causa de independencia. Nuestro Libertador Simón Bolívar egresa de un batallón de milicias. Como colofón, más allá, de una función de Estado; es un derecho natural de todo hombre. Es la defensa legítima en el contexto social. Todo ciudadano está en el deber de contribuir con la defensa de su país. La defensa, es hasta un hecho biológico: Si no tuviéramos glóbulos blancos; no habría resistencia a las bacterias que entran a nuestro susceptible cuerpo ¡Qué tal!

P.D: Para aquellos lectores que escriben a mi correo privado (Gmail), le agradezo sus contraargumentos. Son bien recibidos. Pero, por favor, no insulten. El insulto es el puñal de Bruto que se alza para asesinar el discernimiento. (Es mi manera de ver las cosas).

Nos vemos en la subidita.

 



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José García

abogado. Coronel Retirado.

 jjosegarcia5@gmail.com

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