Tilapia

Conocí a la tilapia, pez bíblico milagroso, predilecto de Jesucristo y empleado para la multiplicación de los peces, digo que le conocí en una laguna artificial que no real, en Las Vegas de Cojedes. La tilapia, unos la conocen como el pez de San Pedro, y relacionado con el impuesto del templo, que habría de pagar Jesucristo, quien no estaba obligado a pagar impuesto, pues él era Hijo de Dios, aun y aún, Jesucristo, al final de evitar tropiezos con la ley artificial de los hombres, del Derecho Usual Ordinario Romano, la cual respetaba, que no Donald Trump, desvergüenza presidencial norteamericana, anti ante brillantez de pocos otros presidentes de EEUU, creyéndose Supermán, el de egocéntricos interiores rojos voladores exteriores contradictorios borrosos, violentara la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Derecho Usual Ordinario, contrariándolo con el Derecho Inusual Extraordinario, y en acto criminal bochornoso inconstitucional, juramentara en una plazoleta del Este de Caracas, a una marioneta fantocheiana marrana, que resultara un soberano pillo ladronzuelo de siete suelas, que hoy le roba los activos de todos los venezolanos y venezolanas de Petróleos de Venezuela (PDVSA) como lo es la empresa CITGO en EEUU, y con la anuencia de maese Pedro Trump, tramposo dueño del retablo titiritero de Las Maravillas Cervantinas Norteamericanas. Digo que Jesucristo, respetara la norma humana forense, y díjole al apóstol Pedro que fuera al mar de Galilea, lago de agua dulce de la región, que para este cura raro ignaro cleuasmo asno, no supera a nuestro lago de Maracaibo en reales maravillas mágicas , tal relámpago del Catatumbo, contra el calentamiento climático del Derecho Inusual Extraordinario, y como tengo dicho, Pedro, tirara el anzuelo y pescara el primer pez, el cual, traía en la boca una moneda, y con ella pagárase el impuesto, que el SENIAT solicitárale al Hijo del Hombre. Esto pareciera realismo mágico y realismo ingenuo, pero lo testifican las borrosas escrituras nuevotestamentarias, de cuyo realismo borroso, centro universal unificado theilhariano, trascendiera Jesucristo. Lo cual enseña, que el pez de San Pedro, pudiera ser la mágica teleológica tilapia de la teología liberadora borrosa, de la fe contradictoria difusa, tilapia de la certidumbre y de la incertidumbre, tilapia de la convicción y de la no convicción, que conociera, este cura, en la charca artificial, que no real, de Las Vegas de Cojedes. ¡Oh, lago de Galilea y de Maracaibo!

Conocí a la tilapia, pez bíblico milagroso, predilecto de Jesucristo y empleado para la multiplicación de los peces, en una laguna artificial que no real, en Las Vegas de Cojedes. Del realismo borroso trascendental testimonial del Nuevo Testamento Cristiano al que realízase primer implante de vagina con piel de tilapia en Colombia. Ver página https://actualidad.rt.com/actualidad/325015-colombia-vagina-piel-tilapia-pescado: “Novedosa cirugía, ideada por médicos brasileños, se realizó en la ciudad de Cali a una mujer transgénero. El cirujano colombiano Álvaro Rodríguez ha realizado una vaginoplastia con piel de tilapia a una mujer transgénero de 36 años en una clínica de Cali. Durante las dos horas que duró la operación, la primera de este tipo en Colombia, los médicos implantaron a la paciente un conducto de 18 centímetros de largo y 4 de diámetro recubierto de piel de tilapia, después de lo cual la mujer permaneció hospitalizada durante 24 horas. Durante dos meses seguirá bajo seguimiento médico, después de lo cual se someterá a controles mensuales. "La piel de tilapia se convierte en una prótesis biológica, se recubre como si fuera una mucosa natural", explicó a los medios locales Rodríguez, que se mostró contento con los resultados. Asimismo, aclaró que el característico olor de la piel a pescado desaparece, ya que la piel es mantiene con químicos. El innovador tratamiento fue desarrollado por médicos de la Universidad Federal de Ceará en Brasil, que llevan años estudiando las facultades curativas de la piel de este pez, rica en colágeno tipo 2, y que ya realizaron intervenciones similares. Los especialistas sostienen que se trata de un procedimiento más económico que las técnicas tradicionales, y con una recuperación más rápida. Se espera que el método no solo ayude a las mujeres trans, sino también a pacientes cuyos órganos resultaron afectados por enfermedades como el cáncer o trastornos congénitos como el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, que se caracteriza por la ausencia de vagina y todos o la mayor parte de órganos reproductivos.” Avances cirujanos de implante novedoso vaginal a mujeres transgénero, ojalá y quien quita, no vaya a resultar como aquellos famosos implante de mamas, que resultaron un fiasco para tantas mujeres del mundo que cayeron en tal novedad, y que en su mayoría están bajo tierra por las diversas afecciones, en su mayoría cancerígenas dolencias. Esto, ha de poner en auto y alerta a las autoridades competentes sanitarias, que al final de cuentas es la tilapia bíblica la que pagaría los platos rotos de los avances de la ciencia cirujana mercantilista.



Conocí a la tilapia, pez bíblico milagroso, predilecto de Jesucristo y empleado para la multiplicación de los peces, en una laguna artificial que no real, en Las Vegas de Cojedes. Del realismo borroso trascendental testimonial del Nuevo Testamento Cristiano al que realízase primer implante de vagina con piel de tilapia en Colombia. Estábase, el periodista Hermes, leyendo esa novedad colombiana vaginal, en el patio de bolas de Las Tejitas, de Juan Graterol, en San Carlos-Cojedes, al tiempo que sonaba en la rocola, Eddie Palmieri, Bajo con Tumbao, que difundíase por el patio de frondosos mangos bocaos: “A quién no le gusta la cuquita, a quién…”, y sígole al Periodista Hermes, lo de la tilapia vaginal, en la sección de actualidad del semanario digital Dígalo Ahí, cuando interrúmpelo, el Negro del Pao, el del boche clavao pa’te mingo marraniao, que con humor a flor de bolas rojas y de lengua urogenital descomunal, dijera: “La magia vaginal, ahora mismo está perdida, puesto que el verdadero olor a catalina se lo quita la tilapia química. Donde ha de estar el placer de la relación urogenital, punto G, olor a pescao bajo tumbao, por lo que me opongo a tal inventiva de la ciencia de la cuchara”. A lo que Vicentico Rodríguez, con raída vieja revista de sexología doblada bajo el sobaco, publicación del palentino Efigenio Amezúa Ortega, y Vicentico, con mariposas estomacales intensas sexuales, explicárale: “Negro, ese implante es a una mujer transgénero, que nació con órgano sexual masculino, y la cirugía es de implante de vagina. Negro, te estás descubriendo en un patio de bolas, y que tu compromisos urogenitales orogenitales es con transgéneros…” A lo que el Negro, en rauda rotundo respuesta, dijera: “¡Chá, Chá, Chúpamelo!”. Y los presentes, que eran bastante, fueron risa y solo risa, a las doce en punto de la noche. A esto, El Perro, el chicharronero de El Estero Cojedeño, entre Las Vegas y Campo Alegre, expresóle al Negro: “Negro, los trasplantes de corazón de cochino a los mariscos, van juntos con los implantes de cueros de pescao en chuchango mujeriego, de modo que tus relaciones con transgénero, van seguras, exceptas de infartos cardiacos cochineros y de la tilapia terapia sida, y ¡Al Pescao Frito Cacorro! en la José Laurencio Silva de San Carlos”. En estas, Jenobe, el ayudante de Juan, jodiendo y a la songa songa, a las 12 en punto de la noche, díjoles a todos, que dejaran las marisqueras con los mariscos: “Negro, paga los cigarrillos, y los que perdieron, que paguen los maches de cervisias por transferencia o por punto de venta fijo, que por ubilpago móvil, no fio, y ¡pal’carajo los mariscos!”. Y con la anuencia de Juan Graterol, cerróse la sabrosa conversa de tertulianos amigos, en torno a la tilapia y los urogenitales del Negro, que trájola en oportuna novedad colombiana vaginal, el Periodista Hermes.

Si la tilapia, pez bíblico milagroso, predilecto de Jesucristo fuese empleado para la multiplicación de los peces. Y uno traía en la boca una moneda, y con ella pagárase el impuesto, que solicitárase a Jesucristo, en su tiempo, en similaricadencia al SENIAT de Venezuela. Si cirujano colombiano realizara una vaginoplastia con piel de tilapia a una mujer transgénero. Entonces sea dicho que de realismo mágico, de realismo ingenuo, como de realismo contradictorio borroso está llena la Biblia y está llena la Ciencia. Ergo vergo se dicho que ciencia y religión, entendimiento y espíritu, entendimiento y ética, entendimiento y estética, son casos límite contradictorios, que la tilapia ha de ser punto crucial decisivo para la trascendencia y trasplante, y que injerto implante ha de ser golpe feroz cesarvallejoiano teleológico del patio de bolas con el Negro del Pao al movimiento real histórico sinusoidal ludovicosilvaiano cristiano tilapia cirujano. Ergo vergo sea dicho que con tilapia y sin tilapia, han de ser términos límbicos trastrocados, han de ser contenidos que contiene el continente sexo whitmaniano.


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Miguel Homero Balza Lima


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