¡Sobre el problema de los ranchos y subhabitaciones proponemos un esfuerzo técnico… ¡

La técnica para resolver el problema de los sin-espacio y sin ciudad

  • Lo que antecede no significa, absolutamente, una paralización de nuestro esfuerzo técnico, sino el deber de enfocarlo en el sentido de satisfacer las necesidades de espacio para las clases desposeídas y acentuarlo sobre todo en los factores infraestructurales urbanos, pero con la clara consciencia de estar produciendo una práctica teórica tributaria de una práctica política, sin la cual aquélla se quedará solo en eso y no se hará nunca realidad efectiva.

En relación con la teoría que apoya nuestro Hacer, planteamos la Arquitectura en el Deber Ser espacial, como expresión de un Deber Ser social, que será el proyecto arquitectónico. Sin éste, la Arquitectura de Multitudes permanecerá en el anonimato. Es ingenuo pensar en un Hacer de minúsculos trozos de espacio, para minúsculos trozos de sociedad, que perpetúe la determinación existente en un Hacer falso, opuesto al Ser, por incapacidad de comprender el Todo, al que debe integrar su Hacer. La Arquitectura en el Deber Ser espacial pretende sentar ciertas bases político-filosóficas, que expliquen la orientación de nuestro Hacer que lucha por el cambio político necesario:

  1. La Arquitectura de Multitudes no se entiende como determinación fija sino como proceso histórico en el cual la verdad se desarrolla como un resultado de ese mismo proceso. Toda irrupción que pretenda inmovilizarlo es violencia contra la libertad de lo que busca la verdad en su realización. El dominio, el poder en general, es acusado de esta violencia. El Hacer económico-político de la sociedad capitalista es un Hacer que sojuzga a grandes mayorías de seres humanos. Es un Hacer violento que impide cumplir el proceso de sus determinaciones vitales.
  1. En la Arquitectura de Multitudes se pretende fundamentar el Hacer verdadero en el Conocer. Solo un Hacer sin desconocimiento, sin violencia por este no-conocer, solo un Hacer que conoce, es un Hacer que se universaliza, que sale de lo particular y, por lo tanto, va hacia la verdad. Será un Hacer que produce Conocer y lleva hacia el Ser. Solo un Hacer sin desconocimiento, sin violencia por este no-conocer, solo un Hacer que conoce, es un Hacer que se universaliza, que sale de lo particular y, por lo tanto, va hacia la verdad. Será un Hacer que produce Conocer y lleva hacia el Ser. Pues, todo Hacer y todo Conocer es social, en tanto se inscriba en fines y proyecte programas, es político porque implica dirección de la acción social; este Hacer político debe negar el sojuzgamiento del mundo –ser humano y naturaleza- para ser racional, lo que significa no negar la libertad y fundamentarse como Hacer ético. Todo Hacer ético implica el momento de la negación de lo dado, el proyecto que niega esa negación y la obra como realización del proyecto. Un Hacer por la libertad y la razón, es un Hacer ético. El Hacer del tiempo presente no es ético.
  1. La Arquitectura de Multitudes encuentra en lo dado la situación, como negación del espacio para la vida de los seres humanos por su escisión y particularización debido a la acción del poder, que se espacializa reflejando la estructura socio-económica de clases, negadora de la comunidad. La negación de esta situación constituida como proyecto social recoge las potencialidades de la situación y anticipa el Deber-Ser del Es actual y proyecta el espacio para este nuevo contenido social. El espacio, sea territorial o urbano, se escinde y se rompe para clasificarse -diferentes clases de espacio para diferentes clases de seres humanos- expresando su forma coherentemente el contenido socio-económico-político. Si la obra tiene por finalidad instalarse en el mundo y reflejar el proyecto, es obvio que la obra es transición y solo es un Hacer parcial por la irracionalidad de ir negándolo. Cuando no se constituye el proyecto como negación del existente, la obra es sólo en el Es. Muestra su falsedad porque niega la verdad que sólo se logra en el proceso del devenir:
  1. La Arquitectura de Multitudes debe proyectarse en el Deber-Ser porque debe negar la situación existente. En ese movimiento que el "algo" logra por el Conocer, el Es de su existir en la determinación se supera hacia el cumplimiento de las determinaciones que "deben ser", para que el "algo" llegue a su Ser. Su construcción debe hacerse en el Deber-Ser y comprometerse con la racionalidad posible en el devenir del presente. La obra se desarrolla dentro de un campo de posibles que la limita y debe ser, por lo tanto, transacción que reduzca los condicionamientos irracionales de la legalidad existente, pero que elabore los instrumentos operativos para lograr su puesta en práctica.
  1. En la Arquitectura de Multitudes se sustenta que la particularización arquitectónica es de carácter secundario y que la Arquitectura debe construirse como problema planetario que se universaliza. Frente a su mundialización, como el problema del hambre o la salud, la solución es universal. El proceso, será entonces, desde la comunidad Latino Americana a la comunidad planetaria. La Arquitectura debe sustentarse como un problema planetario que se universaliza, por lo que se cuestiona incluso, la particularización para la América Latina.
  1. En la Arquitectura de Multitudes el espacio se arma en la concepción de una totalización que se va haciendo, que señala pautas a las partes tanto como éstas señalan a aquéllas. Se genera por este procedimiento un modo de pensar y un método para actuar; aprender a pensar el espacio con la libertad de articulación múltiple y realizar el diseño con esa simplicidad y riqueza, que también se puede transferir a los usuarios. Las combinaciones con repetición de elementos, la articulación de partes-tipo, dan lugar a un espectro formal de la riqueza tal, que desafía la imaginación más fértil. El oficio del espacio que descarta la necesidad del "Arquitecto genial" y que se puede proporcionar al usuario junto a grandes grupos de comunidades.
  1. En la Arquitectura de Multitudes la nueva estructura de la ciudad se fundamenta como principio de unidad espacial, que jerarquiza focos de actividades, dejando espacios intersticiales de áreas grises de vivienda y en la escala de grandes megalópolis, incluso superficies de explotación rural. El nuevo espacio urbano es una nueva estructura espacial radicalmente original que constituye una absoluta ruptura formal con la ciudad industrial y la ciudad del capitalismo monopolista financiero transnacional. Es posible pensar en la dicotomía rural-urbana con la desaparición de la clasificación espacial de la población rural y urbana y pasar a defender la tesis de la totalidad de la población.
  1. En la teoría de la Arquitectura de Multitudes el nuevo Hacer espacial está relacionado con el Cómo Hacer y con él Para Qué y Para Quién, definiendo las condicionantes técnicas, estéticas y éticas del proyecto de arquitectura para las clases sociales sin espacio:
    1. El proyecto técnico, como proceso, está conformado por partes compatibles, sistema que crece en el espacio de las tres dimensiones, capaz de contener, por su diseño estructural, la multiplicidad de actividades de la vida del Ser humano. Es el proyecto de sustitución de las obras únicas artesanales por las obras en serie industrializadas. El proyecto técnico como proceso móvil y cambiante por procesos físicos que permitan desmontar, modificar, trasladar y crecer. Es un proyecto técnico de producción de la obra necesariamente para las multitudes. Se apoya en una práctica política fundamentada en la socialización de la empresa constructiva.
    1. El proyecto estético, como espacio armonioso frente a la miscelánea urbana de nuestras ciudades actuales, responde al contenido de una sociedad armónica, donde la expresión de la individualidad encaja en la macro-estructura de la comunidad. El proyecto estético nace del número, su repetición y combinación, que garantice proporción y ritmo. El proyecto estético es un espacio armonioso -al servicio del Ser humano y la naturaleza- frente a la miscelánea urbana de nuestras ciudades actuales. Entonces, será un proyecto proclamante de libertad por su carácter subversivo, por ser manifestación de las potencialidades del ser vivo.
    1. El proyecto ético, como espacio social y no para una clase, niega la individualidad exclusiva y existente, la supera y la conserva en la comunidad. Es el proyecto del espacio para todos los seres humanos y para cada uno de ellos, como afirmación del espacio para la vida y la razón de los usuarios y la comunidad, para un nuevo contenido de un espacio social y no de un espacio para una clase. Un proyecto ético que se apoya en una práctica política fundamentada en la propiedad social del espacio urbano, que garantice una cultura para la inclusión, proyectada en la teoría del espacio para la mayoría de los seres humanos que luchan por el cambio político.

Mientras tanto, quedan ocultas las miles de hectáreas de ranchos y sub-habitaciones sobre las cuales proponemos un esfuerzo técnico, pero con la clara consciencia de producir una práctica teórica que será tributaria, como bien dice Castells, de una práctica política, sin la cual aquella se quedará solo en eso y, no se hará nunca realidad efectiva. Nos planteamos, en consecuencia, una teoría del espacio, la cual enjuiciará, en primer lugar, el asentamiento fundamental del espacio construido, el espacio urbano y, en segundo lugar, los atributos determinantes de todo el diseño de las edificaciones de la burguesía.

Es necesario desmitificar para siempre que el problema del espacio social no sólo es un problema técnico, sino también un problema inmerso en la lucha de clases y, por lo tanto, político. La solución de los problemas de los sin-espacio no es espacial, sino política, pues, el problema del espacio social está adecuado a la acumulación Capitalista y a las relaciones de reproducción. Debe quedar claro, por lo tanto, que no son las soluciones técnicas las que resolverán el problema del espacio construido, sino la decisión política del uso del excedente de producción social. De allí, que sea imprescindible evitar todo género de parcializaciones y aislamientos de problemas tendiente a ocultar la totalidad en que se inscriben y a privarnos de un pensamiento crítico, por la imposibilidad de advertir las articulaciones con otros niveles de la realidad.

Anticipemos, entonces, una solución política y la creación de alternativas espaciales para ese cambio, que puedan apoyar teóricamente una práctica política que las haga realidad, para que así los sin-espacio puedan tenerlo. La técnica para resolver el problema viejo de los sin-espacio, en una sociedad nueva, es un espacio nuevo, que exige una técnica nueva. Lo que antecede no significa, absolutamente, una paralización de nuestro esfuerzo técnico, sino el deber de enfocarlo en el sentido de satisfacer las necesidades de espacio para las clases desposeídas y acentuarlo sobre todo en los factores infraestructurales urbanos, pero con la clara consciencia de estar produciendo una práctica teórica tributaria de una práctica política, sin la cual aquélla se quedará solo en eso y no se hará nunca realidad efectiva. La Arquitectura no soluciona el problema real de organización del espacio requerido, que escapa, obviamente, a sus posibilidades, porque el problema del uso del excedente de producción social es de soporte político.

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento… ¡1

1 Este pensamiento con lo que terminamos este artículo, fue una de las famosas expresiones pronunciadas por Mao Tse Tung en el verano chino de 1956 y que solo como frase poética hasta democrática puede ser recordada en la actual República Bolivariana de Venezuela: "Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas del pensamiento para promover el progreso en las artes y de las ciencias y de una cultura socialista floreciente en nuestra tierra".



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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