¡Sí podemos!: 10 millones contra Trump

Este jueves 23 de abril, se inició –formalmente- la campaña electoral para elegir presidente de la República para el período 2019-2025, cuerpos legislativos estadales y municipales. Se constituyen, estos procesos electorales, en el vigésimo cuarto proceso electoral a los que acudirá el pueblo venezolano en 19 años de Revolución Bolivariana. Democracia y más Democracia, es la fórmula chavista para dar solución a los graves problemas nacionales, inducidos y creados en gran parte, por el imperialismo de EEUU y sus agentes apátridas que visitan de cuando en vez, su territorio. Se trata de un proceso electoral a realizarse en condiciones excepcionales, en medio de un bloqueo imperialista y la amenaza de intervención militar, como mecanismo de "ayuda humanitaria" a los problemas inducidos sobre la economía nacional desde el exterior. Cierra, un ciclo de campaña electoral permanente de parte del imperialismo de EEUU, sus partidos políticos en territorio venezolano, léase la MUD, Conferencia Episcopal de Venezuela, Fedecámaras, Consecomercio, Cavidea, Cendas, la UCV o la UCAB, hasta sus medios de difusión impresa, radial, televisiva o redes sociales. A los cuales, se han unido de manera inusual y extraordinaria, todo un conjunto de gobiernos regentados por políticos de la derecha fascista, como son: Juan Manuel Santos, Mauricio Macri, Michel Temer, Sebastián Piñera, Rodrigo Cartes, Peña Nieto, P.P. Kuczynski, Mariano Rajoy, entre otros presidentes que hoy gozan de bajísimos niveles de popularidad entre los pueblos. Por lo demás, todo el aparato de propaganda del imperialismo ha puesto en marcha una inmensa y millonaria campaña de desprestigio del gentilicio venezolano, colocando a Venezuela como un país fallido y en crisis de gobernabilidad, todo un fake news. Bien pudiéramos afirmar, que sobre Venezuela, su pueblo, su gobierno y FANB, se han desatado mil demonios y se bombardea –permanentemente- con cargas explosivas, tan dañinas como las miles que arrasaron con un millón de iraquíes en la llamada guerra del golfo Pérsico, en el mayor genocidio que tenga conocimiento la historia de la humanidad, perpetrado por el mismo poder imperialista que gobierna en los EEUU: el complejo financiero-militar-industrial, alías Pentágono, sobre los cuales alertaba en fecha tan temprana como 1961, el Gral. Dwight D. Eisenhower, al concluir su mandato presidencial: "La conjunción de un inmenso aparato militar y de una vasta industria productora de armamento es nueva en la experiencia de EE.UU. Su influencia abarcadora -económica, política, incluso espiritual- se deja sentir en cada ciudad, cada Parlamento, cada oficina del gobierno federal"… "debemos estar en guardia contra la adquisición de una influencia no autorizada por parte del complejo militar-industrial. El potencial del surgimiento desastroso de un poder indebido existe y persistirá". No se equivocó, como tampoco lo hace el documentalista Michael Moore, para quien: "El título de ‘Comandante en Jefe’ (que detenta el presidente) es tan ceremonial como el de ‘Empleado del Mes’ del Burger King del barrio". En definitiva, serán los intereses de ese complejo financiero-industrial-militar en relación con Venezuela, los que definan la política de EEUU hacia Venezuela; los cuales, como estamos apreciando, son muchos, habida cuenta las enormes riquezas petroleras, mineras, acuíferas, aunado a una inestimable posición geoestratégica. Aún más, una rica historia libertaria por ser la cuna de los Libertadores de América, y ejemplo de dignidad y lucha antiimperialista, que convierte a Venezuela en eso, lo que definió Obama y ratificó Trump, que tanto aterroriza a la hegemonía imperialista, sobre esta región del planeta: una amenaza inusual y extraordinaria.

Este nuevo proceso electoral presidencial, como nunca antes, coloca en la disyuntiva al elector o electora, entre votar por ratificar nuestra independencia nacional o votar por someternos a un nuevo coloniaje. El candidato Nicolás Maduro, quien se ha mantenido en firme resistencia contra los diversos y numerosos ataques imperialistas, propone El Plan de la Patria 2025, como instrumento liberador independentista del yugo imperialista; el cual, ya ha comenzado a dar sus primeros pasos con la criptomoneda El Petro, propuesta formulada por nuestro Comandante Chávez, la cual encierra en sí misma, un novedoso sistema financiero internacional, libre del regido por el dólar estadounidense. Estas elecciones, signadas por el antiimperialismo, se realizan en el contexto de la mayor muestra de resistencia que pueblo alguno haya dado en la historia de la humanidad, en contra del imperio más bárbaro que haya existido. Por eso, Bolívar, el Padre Libertador, debe iluminar nuestros pensamientos a la hora de ejercer nuestro derecho soberano al voto: "Acordáos de vuestros padres, hijos, esposas: de vuestros templos, cunas y sepulcros: de vuestros hogares, del Cielo que os vio nacer, del aire que o dio aliento; de la Patria, en fin que os lo ha dado todo; y todo yace anonadado por vuestros tiranos. Acordáos que sois venezolanos, caraqueños, republicanos, y con tan sublimes títulos, ¿cómo podréis vivir sin ser libres?... No, no, Libertadores o muertos será nuestra divisa…" (Misiva del Libertador y General en Jefe, Simón Bolívar, a los soldados patriotas, Ocaña, 27 de octubre de 1814). Patria o muerte, es tal, la disyuntiva presente. O Maduro, o perecemos ante Trump, tal es la coyuntura que tendremos que dilucidar con nuestro voto en mayo próximo. Abstenerse, sería como entregar la Patria, traicionarla y abandonarla por los senderos del neoliberalismo salvaje, la barbarie, en su más virulenta crueldad.

Donald Trump, en este proceso electoral, se ha presentado con diversidad de rostros. Uno de los cuales, es la careta abstencionista que procura deslegitimar la Democracia Bolivariana para propiciar su derrocamiento institucional, y poder justificar a posteriori, toda una gama de nuevas agresiones que incluirían la posibilidad -ya hecha pública por el propio Trump- de agredir militarmente la Patria de los Libertadores y Libertadoras de la América. Es la carta predilecta del imperialismo y para la cual, los enemigos de la Patria -nacidos en nuestro territorio sagrado- han venido trabajado con mayor ahínco, obteniendo en contraprestación por parte del gobierno de EEUU, mayores recursos para su uso y disfrute. Pero, Trump, también se manifiesta en la candidatura que promete dolarizar la economía nacional, que viene a ser lo mismo que la entrega de la soberanía nacional a la Reserva Federal de EEUU, a la banca internacional. Con esa propuesta, el candidato Henry Falcón se propone abiertamente y sin cortapisas, que Venezuela deje ser Venezuela y se convierta, en una estrella más de las que cubren el cuerpo de la bandera de los EEUU. Falcón, arranca su campaña electoral, según ha trascendido en las redes sociales, enviando su familia al Reino de España. Con tan claro mensaje, es notorio que su retirada de la contienda electoral dependerá, en última instancia, de una decisión de la embajada imperial en Caracas. Trump, también es Javier Bertuci, un pastor evangélico señalado en la corrupción de los Panamá Papers. Que ha hecho fortuna con la religión. Bertuci, en su arranque de campaña ha informado a la colectividad que su primer acto de campaña ha consistido en una reunión con representantes del gobierno de Trump, a quienes solicitó ayuda humanitaria para Venezuela. Quienes, le manifestaron estar agradecidos por tal gesto, y su complacencia por tal solicitud. Vaya discípulo de Dios, que solicita para su pueblo, verse en la misma situación que los pueblos del Medio Oriente: Irak, Libia, Afganistán o Siria, países y pueblos todos, que fueron objeto de "ayudas humanitarias" proveniente del imperialismo estadounidense. En todo caso, de parte del pueblo venezolano suplicamos que Tarek, el honorable Fiscal General de la República, reabra los casos pendientes que ese sujeto tiene contra nuestra Justicia, impunidad cero. Finalmente, un tercer candidato de oposición presenta Trump al pueblo venezolano: Reinaldo Quijada, un empresario que acompañó al chavismo en alguna oportunidad, quien inicia su campaña presentándose en los medios públicos y privados, orientando sus respuestas a sus entrevistadores a acusar al candidato de la Patria de todo lo malo que padece la República. Así, según la visión de este agente de Trump, la corrupción se inicia en Venezuela a partir de 2013, en adelante. Quedando muy mal ante el público televidente, por su falta de propuestas y marcado desconocimiento de la realidad nacional, limitándose a proponer: que Maduro debe irse.

Pero, los candidatos de Trump, en esta nueva campaña electoral no se limitan a los formales inscritos en el CNE, sino que, otros actores llevan ya cierto tiempo jugando a favor de la campaña contra Venezuela, nos referimos a quienes cada día incrementan los precios de alimentos, medicinas, contrabandean el billete a Colombia, en fin, quienes juegan a caotizar la realidad económica del pueblo venezolano, procurando por esa vía, intentar doblegar la conciencia nacional de ser libres y soberanos. En días pasados, fuimos testigos en la panadería Do A Barbara ubicada en Catia, sobre la forma en que actúan esos actores pro Trump, cuando su dueño de origen portugués, manifestaba a viva voz, a los allí presente, que: "Maduro pierde". Es la otra campaña electoral que no podemos, no debemos menospreciar, por sus efectos perversos que viene padeciendo el pueblo venezolano. De allí, la importancia de derrotar a los candidatos de Trump, y enviarles un claro mensaje antiimperialista. Con la derrota de Trump, también derrotaremos a quienes, este último quinquenio, se han dedicaron a perturbar la realidad nacional, caotizar la economía y pulverizar los ingresos del pueblo venezolano. La derrota de Trump, debe obligarlos a procurar un Armisticio de Paz Económica o en caso contrario, el camarada Maduro, reelecto Presidente, debe proceder a borrarlos del mapa económico nacional, vedarlos de realizar actividad económica alguna en territorio de Libertadores. Debe aplicarles, la mano de hierro -sin piedad y sin consideración alguna- contra esa nueva modalidad de criminalidad. Tan maligna, como lo pudiera ser, la propia guerra hablada en vocales de fusiles y bombas.

Esta nueva victoria electoral, nos reclama la mayor contundencia posible e imposible. No olvidemos, que entre las opciones barajadas para este proceso presidencial por Trump, la abstención es manejada como mecanismo deslegitimador de la Democracia Bolivariana. Por ello, el compromiso popular debe orientarse a procurar los 10 millones de votos que nos solicitara para las presidenciales de 2012, el Comandante Hugo Chávez Frías. No se trata de una meta imposible de cumplir, si del pueblo de las dificultades hablamos. Se trata de la Batalla de Carabobo de nuestros tiempos y como tal, debemos estar a la altura de la demanda que nos reclama la Patria y como acostumbraba expresar, el Padre Libertador: "Tan sólo el amor a la patria me vuelve el brío, que pierdo al contemplar los obstáculos", para poder garantizarle a la posteridad, su gran legado: "La independencia es el único bien que hemos alcanzado a costa de todos los demás". ¡Sí podemos!



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Henry Escalante


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