La seguridad y defensa preocupa a venezolanos y venezolanas pues desde tiempos de Cristóbal Colón, durante toda la invasión, conquista y colonización en los siglos XV, XVI, XVII y XVIII nos impusieron el catolicismo por decisión de los reyes Fernando V e Isabel I y españolizaron a nuestros aborígenes por la fuerza. Las familias de arawak, caribes, chibchas, sálivas y subfamilias de arawacos, guajiros, kariñas, motilones, pemones, piaroas, timotocuicas, waraos, wayúues y otros resistieron con arcos, flechas, hachas y lanzas pero los españoles los tratan como inhumanos, los agreden brutalmente con armas de fuego e irrespetan sus derechos venciendo la defensa territorial indígena y logrando la supremacía socioeconómica, política e ideológica. Por actos de fuerza militar el almirante holandés Johannes Van Walbeeck se posesiona de Curazao en 1634, otros holandeses de Aruba y Bonaire en 1636 y los ingleses de Trinidad y Tobago en 1797.
Aún en los siglos XIX y XX luego de la independencia y la separación de la Gran Colombia Venezuela es agredida otra vez por vías arbitrales, los holandeses presionan pero pierden el Laudo Arbitral de 1865 por la Isla de Aves, los ingleses se adjudican 159.542 Km2 en el Laudo Arbitral de París de 1899 y los colombianos más de 108.000 Km2 en el Tratado de Límites de 1941. Los holandeses, ingleses y colombianos rompieron la seguridad y defensa de Venezuela y por eso, urge estudiar las causas de las pérdidas territoriales y las debilidades diplomáticas venezolanas para protegernos mejor en el siglo XXI reorientando con triquiñuelas nuestra seguridad y defensa ya que teníamos un territorio no menor de 1.450.000 Km2, ahora tenemos 916.445 Km2 y por supuesto nos preguntamos, ¿cuáles serán los límites de Venezuela y la superficie de nuestro territorio en el siglo XXII?.
Es cierto que tenemos la ONU, UNASUR, CELAC y otros organismos que protegen diplomáticamente a países pero la seguridad y defensa es lo que decimos y hacemos nosotros los venezolanos y venezolanas, no es un asunto de maestrías, de generales en jefe u otras jerarquías en la Fuerza Armada Nacional, simplemente es sentido común, es identidad nacional, un mínimo de saberes patrios, es el interés nacional sobre los intereses personales y lograr el desarrollo económico, social y ecológico de Venezuela, por ejemplo, no hay seguridad y defensa cuando el General Juan Vicente Gómez le retira la concesión a la empresa venezolana Petrolia del Táchira para otorgársela a la angloholandesa Royal Dutch Shell y cuando el General Eleazar López Contreras firma el tratado de límites con Colombia donde Venezuela cede más de 108.000 Km2 sabiendo que el límite oeste de la Capitanía General de Venezuela creada por el Rey Carlos III en 1777 es Cabo de la Vela.
La seguridad y defensa es integridad territorial y desarrollo entendido como los perfeccionamientos cuantitativos y cualitativos de las condiciones materiales y espirituales. El desarrollo económico, social y ambiental es sinónimo de tranquilidad y despreocupaciones. La seguridad nacional es estar tranquilos porque tenemos leyes, instituciones y funcionarios que nos protegen de amenazas, peligros y se refiere a la existencia del Estado, sus ciudadanos, patrimonio, valores y cultura. La defensa integral son decisiones y acciones políticas conjuntas del Estado y los ciudadanos para salvaguardar la independencia, la libertad, la democracia, la soberanía, la integridad territorial y el desarrollo. La defensa integral es económica, social, ambiental, geográfica, militar y política. La doctrina militar venezolana es defensiva en el sentido de prevenir conflictos y tomar previsiones ante desastres naturales pudiendo ser ofensiva en los ámbitos militar, civil, económica y espiritual para responder agresiones efectivas a Venezuela.
La corresponsabilidad de venezolanos y venezolanas en seguridad y defensa está condicionada por el desarrollo, más desarrollo es asumir lo venezolano y menos desarrollo es asumir cosas de Estados Unidos y el modo de vida estadounidense de pizzas, hamburguesas, pepitos, perros calientes y en general altos consumos de bienes, servicios y tecnologías, por eso, sólo supongo por razones culturales, uniendo el dominio cultural de Estados Unidos en Venezuela y el modelo rentista petrolero, la relación cómoda y hasta irresponsable que tenemos con el estado venezolano que nos llena los bolsillos de dólares y bolívares petroleros, es posible, que algunos venezolanos o algunas venezolanas quieran a Venezuela cuando les conviene y a veces no se acuerdan de las palabras seguridad y defensa integral.
En síntesis, desarrollo es sinónimo de corresponsabilidad en la seguridad y defensa de Venezuela, en tal sentido, falta en lo económico, pragmatismo para avanzar hacia "resultados", "logros" y "éxitos" pues urgimos cambiar nuestra ideología de "regular es suficiente" a "excelente es insuficiente", astucias, amaños, artificios y nuevas formas de producir más alimentos, bienes, servicios, tecnologías, medicinas, viviendas, textiles, calzados y libros para las necesidades reales de 35 millones de venezolanos y venezolanas.
En lo social, falta lograr por lo menos un igualitarismo social y atenuar las diferencias entre los estratos sociales de más ingresos y de menos ingresos hasta lograr la "más equitativa distribución de la renta petrolera" para que todas y todos tengan acceso a salud, educación, trabajo, apartamentos y en lo ecológico, falta rediseñar las ciudades de Venezuela como ciudades verdes, ciudades verdes es unir tecnología, ecología, belleza y cuidados para construir edificios, apartamentos y viviendas inteligentes, usar energías alternativas, instalar paneles solares, masificar la agricultura urbana, aprovechar residuos, reutilizar aguas, peatonalizar avenidas, usar bicicletas, arborizar calles, gestionar áreas verdes, reducir escombros y basuras, internetizar diligencias, informatizar empleos y evitar contaminaciones. Las ciudades verdes son ecosistemas integradores de hombres y mujeres a su medio ambiente para vivir en armonía con la naturaleza.
Abogado, profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela
Correo: abelflames@gmail.com