Análisis Abierto

La solicitud de retiro de Venezuela de la OEA hace inoficiosa la aplicación de la CDI

El presidente y compañero Nicolás Maduro ha decidido con mandato de sus atribuciones exclusivas y excluyentes, ordenar el retiro de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA); esto por considerar que la nación bolivariana ha sido blanco de ataques por parte del secretario general de ese organismo, Luís Almagro, desde hace dos años; así como de un grupo de naciones quienes se han prestado de manera cipaya a través de sus respetivos votos en cada reunión e imponer resoluciones o decisiones en contra del estado venezolano. Una vez tomada la decisión por parte del compañero Maduro, la canciller Delcy Rodríguez deberá iniciar la solitud y esperar un lapso de 24 meses para su efectivo retiro del organismo internacional.

Para explicar un poco sobre las implicaciones sobre el retiro de Venezuela de la OEA y su basamento legal, es necesario tener a disposición la Carta de la Organización de los Estados Americanos; la Carta Democrática Internacional y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. A continuación, se hará un análisis sucinto en tres momentos:

Primer Momento:

Venezuela ha venido presenciado una constante discordancia con la actitud funcionarial del secretario general de la OEA; actitudes que sobrepasan la objetividad para el buen funcionamiento del organismo; violando incluso las normativas del mismo organismo y desconociendo algunas de sus autoridades; razones suficientes que llenan los extremos establecido en el artículo 116 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos para que el secretario general sea removido. Se ha podido comprobar la parcialidad absoluta que ha asumido el Sr Almagro por la Oposición venezolana. Es evidente la pretensión desmedida y obsesiva que tiene la Oposición en salir del gobierno revolucionario; por ello han intentado un sin fin de ataques que van desde diversas maneras de golpes de estado hasta irrupciones contra la economía, todo con la ayuda de sectores poderosos nacionales e internacionales y con la aprobación encubierta de gobiernos imperiales y sus lacayos.

El Sr Almagro, ha iniciado un asecho paranoico contra el gobierno democrático de Venezuela; divorciándose plenamente de la objetividad que debe tener un secretario de general de dicha organización; arriesgando incluso las garantías del buen funcionamiento de la OEA. El solo hecho de hacerse reunir de manera privada con la Oposición venezolana; permitir recibir cualquier tipo de condecoraciones, homenajes y agasajos; o hacer declaraciones bajo el mismo argumento de la Oposición, revela la actitud parcializada y arbitraria de este funcionario que debe mostrar objetividad ante dos partes que demuestran intereses enfrentados. Lo que expone tal postura deshonesta, obscena y grotesca del Sr Almagro, es una mera confesión de apoyo a la Oposición. Por ejemplo: no es de imaginarse que un Juez celebre con cualquiera de las partes para seguir fortaleciendo lazos de amistad; mantener comunicación constantes con alguna de las partes; emitir continuamente opinión sobre el caso que lleva; o cualquier actitud grave que afecte su imparcialidad; esto demostraría la presencia de un nefasto y vulgar favoritismo que busca sofocar la justicia. De la misma manera actúa el Sr Almagro; infringiendo en las disposiciones legales de la Carta de la Organización de los Estados Americanos en sus artículos 109, 111, 112 y 113.

Segundo Momento:

El presidente y compañero Nicolás Maduro; en uso de sus atribuciones ordena solicitar el retiro de Venezuela ante la OEA; motivado a las razones expuesta. Tales atribuciones le corresponden mediante la carta magna cuando le confiere la potestad de dirigir las relaciones exteriores y ratificar o no los acuerdos, tratados y convenios internacionales. Autoridad establecida en el artículo 236 en su numeral 4 de la CRBV. Es importante indicar que, Venezuela al verse amenazada por las pretensiones perversas de un grupo de naciones en la OEA dirigidas por el sr Almagro, que impulsan la idea de una intervención injerencista, justificada bajo un quebrantamiento del orden democrático y la ruptura del hilo constitucional que jamás ha ocurrido después del 11 de abril de 2002; ordenó el presidente bolivariano salirse de la organización internacional; razón que lo llevó optar, una vez obstruida e impedidas por ese organismo las vías pacifica reconocida en el derecho internacional para solventar los conflictos internos a través del dialogo e imponiéndose un criterio injerencista por parte del secretario general a petición de la Oposición.

Con el poder que le otorga la Constitución a través del artículo 155, la Revolución Bolivariana denuncia tales hechos para que seguidamente se haga lo correspondiente al retiro de Venezuela ante la OEA; esto por disposición del artículo 143 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos; que le da tal herramienta para salirse del organismo. Es decir, si la OEA otorga en su Carta la posibilidad de que un miembro se retire; entonces esto revela que el hecho de salirse de la Organización de Estados Americanos no significa optar por un aislacionismo. Al contrario, el mismo organismo le otorga la potestad de retirarse de manera democrática; por lo tanto, no impactaría negativamente a la nación solicitante. Pero la OEA si debe evaluar esa situación porque se crearía un precedente histórico; motivado a que jamás ningún país ha hecho tal petición. No es igual suspender que retirarse. Cuestión que debe llamar la atención a las demás naciones, debido a que para ellos, algo debe estar pasando.

Venezuela, una vez consignada la solicitud y denuncia ante la OEA, podrá disponer lo conducente y desconocer cualquier reunión o resolución que pueda darse ante ese organismo; puesto que no es necesario la participación activa de la nación bolivariana en dichos actos. Aunque este trámite pueda durar 2 años, esto no amerita que Venezuela deba cumplir de manera estricta con las obligaciones que impone el organismo; ya que se está en presencia de un procedimiento de desincorporación de uno de sus miembros y sus decisiones no causarían efecto jurídico alguno; motivado a que se está bajo el principio de prelación y prioridad. Eso es algo así: una persona consigna ante el tribunal una demanda de divorcio y el juez ordena la separación de cuerpo; concurría un año para que el tribunal decrete la desunión definitiva; pero mientras esto ocurra, la pareja no tiene ninguna responsabilidad ante el objeto de la institución (aquí no se puede confundir la responsabilidad marital con las manutenciones y otras de protección).

Tercer Momento:

Un vocero del Departamento de Estado de los EEUU ha manifestado que el sucesor del Presidente Nicolás Maduro será quien tenga la última palabra para decidir si Venezuela se retira o no de la OEA, debido a que se debe esperar 24 meses para tal suceso. Aquí se observan dos cosas importantes: la primera, es que EEUU reconoce que el Presidente Maduro gobernará hasta el 2019 como ordena la Constitución y no como lo pide la Oposición con elecciones adelantadas. Y lo segundo, es que el Proyecto Bolivariano es un plan hegemónico y de continuidad; la razón por la que el compañero Maduro llega a la presidencia es porque el Pueblo sigue el legado y proyecto revolucionario del Comandante Supremo HUGO CHÁVEZ; es imposible e innecesario creer que el sucesor revolucionario - en el caso de no ser el candidato - del Presidente Nicolás Maduro decida lo contrario; porque la Revolución Bolivariana es continua y no intermitente.

El Sr Luis Almagro, ahora tiene en sus manos dos bombas de tiempo; la primera, el deseo obsesivo y desenfrenado de activar y aplicar la Carta Democrática Internacional (CDI); y la segunda, la denuncia y solicitud de retiro de Venezuela ante la OEA: ambas están por estallarle y el tiempo le resta el qué hacer. De activar la CDI, sería inoficioso; porque Venezuela tomó la llave de la libertad para liberarse del ministerio de las colonias y; cuidado si ésta acción se reproduzca ante otras naciones. Y al pasar los 24 meses y la solicitud se materialice, la ambición perturbadora del Sr Almagro se pudiera decir que se extinguió. En pocas palabras, el Sr Almagro fracasó en su intento de intervenir con injerencia a Venezuela y su empeño desmedido lo llevó a aplicar la Carta de Chacumbele.

Twitter: @carlosg2021



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Carlos Gutiérrez


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