La ¨Quinta Columna¨ de la Salud

 

El militar español, general Emilio Mola (1887-1937), definió el término "quinta columna" como la presencia de un elemento que conspira internamente contra la estabilidad o la seguridad del Estado, del gobierno, de un partido, de una operación militar, o de un proyecto político; es decir, se trata de un boicot interior que opera al servicio de los designios de un agente externo. Hoy en día existen personas u organizaciones enquistadas dentro del gobierno bolivariano y el sector salud uno de los más afectados. El daño que la quinta columna ha hecho solo es comparable con el de un virus venenoso que ha penetrado en todas sus ramificaciones para alcanzar su objetivo: destruir los avances logrados en materia de salud. A la vista está que uno de las mejores armas contra la pobreza y acción positiva como es la Misión Barrio Adentro, creada por el presidente Chávez para desarrollar el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS), se haya transformado en lo que se convirtió. Su idea originaria de llevar la atención primaria de salud fue desviada. Es más, el propio proyecto del SPNS creado en la Constitución de 1999 se quedó a medio camino, así mismo lo que se refiere a la Ley de la Patria —la máxima exponencia de nuestro comandante Chávez—, en su II Gran Objetivo Histórico, específicamente lo contemplado en los Objetivos Generales (2.2.2.16 y 2.2.2.17), hasta ahora parece letra muerta, ya que su aplicación es pausada.

La promoción de la salud es lenta, ahora incorporaron a otros actores llamados "defensores de la salud" quienes, en su mayoría, no tienen una formación ideológica, mucho menos consciencia del problema social de la salud; ni conocimientos sobre la salud de su localidad, del municipio o del estado. Muchos de estos nuevos recursos no pertenecen a la comunidad donde van a laborar, no hubo una metodología acorde para su selección, sino el padrinazgo; ni la anuencia del PSUV; no se identifican con las políticas de Chávez ni con este gobierno. Los comités de salud existen de manera virtual, ninguno se ha pronunciado contra esta situación que deja muy mal parada a su propia comunidad que no elevó su voz de protesta para exigir la participación de sus vecinos y favorecerlos mediante un trabajo de hecho estable; ni siquiera son capaces de leer una valla de su comunidad que garantice que una obra se realizó o no. El papel de los sindicatos chavistas es más triste todavía, su división hace tanto daño al sector salud que no se dan cuenta que perdieron su brújula por la defensa de la institución y de los trabajadores, su conducta ha favorecido más a los que están enquistados en el poder que a sus intereses propios.

Ante semejante contrariedad, cabe preguntarse ¿cuál es el papel de los defensores de la salud en el plano comunitario, en la política que se diseña? ¿Cuál es su instrumento de trabajo? ¿Cómo pueden defender la salud de un área que no conocen? ¿Cuál es la razón de su ingreso? ¿Para defender la filosofía de la salud, o que nadie se enferme? ¿O denunciar las mafias corruptas que imperan dentro del sistema? ¿Van a tomar un fusil cuando Donald Trump nos invada, como el Ché en su tiempo? ¿Entenderán ellos la economía política del sector salud? ¿Se comportarán como algunos promotores de la salud que hacen el juego a la oposición y guarimbean, cuando no haya insumos médicos? Vale la pena que la nueva Ministra se replantee a Barrio Adentro como la mejor expresión del Socialismo del Siglo XXI; que los MIC se ocupen de todo el sistema de atención primaria integral de salud y no de un cargo administrativo porque para esto no fueron preparados; la formación de un talento humano que surja de su propia comunidad, para empoderar al poder popular para que supervisen y controlen los recursos, esto es respeto por iguales; con un profundo compromiso social, ético, revolucionario y sensibilidad humana. La revolución ha sido el que más ha invertido en la salud del país; pero la quinta columna responsable de esa administración lo ha mal usado. Solo la verdad nos hará libres, por eso conmino a cambiar lo que deba ser cambiado, a no permitir que estos actores sigan boicoteando a la salud, a los trabajadores que están al frente de estas denuncias, a no seguir inyectando el virus dentro y fuera del sector. Esto se logrará con la capacitación política e ideológica, con la más amplia participación protagónica de todos, en pro de los intereses colectivos. Estamos obligados a liquidar las diferencias sociales y las injusticias para promover nuevos valores humanos.

(*)esmeraldagarcia2309@yahoo.com

Licenciada en Administración



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Esmeralda García Ramírez

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