¿Un pueblo acobardado?

Pueblo, es una categoría, de antiguo, sociológica, sin que hubiese aparecido la sociología, y los primeros alegatos del pesudocientificismo comtiano; después del fin de la comunidad primitiva, se entendió, y se utilizó para reflejar, la población de un Estado, ya en los comienzos del esclavismo, primera fase de la prehistoria, condición privada de la explotación, que Marx y Engels, llamaron "del Hombre por el hombre"

Pero en la praxis, y en la expresión científica, Pueblo es una comunidad de obreros y trabajadores, personas, o habitantes de una Nación, de una República, configurada como Estado, o de una región asociada política, ideológica e históricamente para el ejercicio del poder, de su soberanía y autodeterminación. El Pueblo es una comunidad de intereses republicanos, en la subyacente división de clases de las 3 fases de la prehistoria.

El Pueblo, en el socialismo, aún mantiene en sus entrañas la división de clases, pero con la clase obrera en el poder, el Pueblo se hace heroico, y desarrollado; establece la producción y la justicia social, elimina la pobreza, la desigualdad, en su transición histórica hacia el comunismo.

Se dice que Colombia, entenderíamos el pueblo colombiano, fue el único país que participo en la guerra de Correa, se silencia, el hecho que fue a defender los intereses del capital financiero, perteneciente a la burguesía trasnacional, que después de la segunda guerra mundial, se robaba los beneficios de esa contienda, desarrollando la guerra fría, con la que tumbaría a la Unión soviética en 1989. El pueblo colombiano, en su gran mayoría, perteneciente a la clase obrera, dirigido por lacayo presidente proyankee Álvaro Gómez, aportó casi 6.000 combatientes para defender los intereses de sus amos imperialistas, centenares de ese batallón murieron, y la mayoría quedaría quedó lisiada para siempre, en una triste lucha a muerte, en contra de sí mismos.

El pueblo cubano, pueblo heroico, acudió al llamado de su hermano pueblo angolano para defender los más altos principios del socialismo, que estaban siendo vulnerados por los intereses del capital financiero trasnacional, que mantenía su dictadura capitalista en Angola, y en gran parte de África, donde fueron combatidos por la abnegada y altruista Revolución cubana.

El pueblo venezolano fue uno de los pueblos más heroicos de todo el hemisferio occidental; recordamos que acosta de grandes sacrificios siguió a Bolívar por una buena parte de nuestro continente a combatir el imperio español; no teníamos un ejército, tenía un pueblo armado, esencialmente armado de un heroísmo sin límites. Boyacá, Carabobo, Junín y Pichincha, son las jornadas de guerra culminantes de una epopeya para derrotar definitivamente el colonialismo.

Pero este, nuestro pueblo, no es el mismo pueblo de Carabobo, y de las Queseras del Medio; ni el pueblo del 27 de febrero, que fue capaz de enfrentarse a los dictámenes del fondo monetario internacional, que pretendía matarnos de hambre, y cubrir a Venezuela de miseria, a través de un aumento de 100 a 200% en los recursos indispensables para una vida digna. Tampoco es el pueblo de hacen 3 años, ni el de hace 2 meses; y eso, porque a partir de la desaparición física de Chávez, el último gran comandante del patriotismo venezolano, los ladrones disfrazados de empresarios y comerciantes, siguiendo instrucciones de la MUD, el imperialismo y sus mafias infiltradas en la burocracia estatal burguesa, han cambiado la composición orgánica del capital. Hacen 4 años disponían del 9%, de sus ganancias netas al pago de salarios a obreros y trabajadoras, es decir que por cada 100 bolívares de ganancia, pagaban 9 bolívares a sus empleados; hacen 3 meses pagaban sólo el 3%, y en estos momentos sólo 2%, solamente utilizan por cada 100 bolívares de ganancia neta, 2 bolívares para pagar los sueldos de sus explotados. O sea, el ladronismo empresarial, comercial, bachaquérico, mafioso, en el paroxismo de la corrupción, nos ha robado el país, y por tanto nos ha robado el futuro. Sin que nosotros hayamos hecho nada como Pueblo, para impedirlo ¿Qué ha pasado con nuestro entendimiento, y con nuestra capacidad para crear conocimientos para la defensa, y la edificación del poder popular, desde la producción y el protagonismo de clase? ¿Dónde fue a parar nuestro heroísmo? ¿Nos han embrutecido, estamos acobardados, como Pueblo?

A partir del fracaso del imperialismo para darle un golpe de Estado a Hugo Chávez, para cesantearlo como administrador de la superestructura estatal burguesa, pero sobre todo, a consecuencia de haber promovido una Revolución que se disponía a destronar a la clase de su poder, todos los aparatos de espionaje, propaganda, educación subliminal y abierta, y en general todos los mecanismos de seguridad y defensa del imperialismo se activaron sobre el Pueblo venezolano. La CIA, el Mossad, han jugado un papel decisivo, pero uno de los aparatos que nos han causado mayor daño, es la Fundación Albert Einstein, ha realizado estudios especial sobre el comportamiento del Pueblo venezolano , para quitarle su capacidad de generar conocimientos, hablando en criollo, para embrutecerlo, y para acobardarlo. Ana Freud, la hija de Sigmund Freud, encabeza un equipo multidisciplinario de científicos perversos, que han logrado su objetivo. Esta la receta aplicada al pueblo venezolano por esta fulana fundación que usurpa el nombre de Einstein, un extraordinario socialista, prestado a la ciencia, y al verdadero pacifismo:

"La acción noviolenta puede, y ha sido usada para:

1. Desmantelar dictaduras
2. Bloquear golpes de estado
3. Defender las invasiones extranjeras
4. Expulsar la ocupación extranjera
5. Proporcionar una alternativa a la violencia en conflictos étnicos extremos
6. Desafío de los sistemas sociales y económicos injustos
7. Desarrollar, preservar y extender las prácticas democráticas, los derechos humanos, las libertades civiles y la libertad de religión
8. Resistir al genocidio"

La receta, oculta sus aviesas intenciones, todo está dicho al revés:

  1. Instalar dictaduras, donde quiera que el pueblo quiera liberarse del capitalismo

  2. Dar golpes de Estado

  3. Promover las invasiones extranjeras

  4. Legalizar la ocupación extranjera

  5. Utilizar la violencia para someter por el miedo a toda la población acobardamiento de todo el pueblo

  6. Promoción e instalación de sistemas sociales y económicos injustos (capitalismo ultraliberal en Venezuela)

  7. Promover, introducir y expandir las prácticas antidemocráticas, la violación de los derechos humanos, y sacrificar todas las formas de libertad en función restablecer la libertad de la religión, y de todas las religiones.

Se observa que todo esto está pasando en Venezuela; para muestra un botón, el papa negro es venezolano, y está dirigiendo al papa Francisco, por cierto, otro jesuita.

  1. Promover el genocidio.

Algunos burócratas del intelectualismo oficial, burgués, sin ser burgueses los que se manifiestan, sin reconocerse como desclasados, nos hablan de paz ¿Qué paz puede haber donde el pueblo ha comenzado a morirse de hambre? ¿Si es verdad que hay una guerra económica, porque el pueblo no se defiende? ¿En verdad, el pueblo venezolano está ya definitivamente embrutecido y acobardado, y por añadidura evangelizado para recibir con bombos platillos y fanfarrias, la invasión formal, y de cuerpo presente, del imperialismo mismo?



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Eduardo Mármol


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