Perogrulladas

Frases trascendentales

El hombre no sólo ha deseado expresar lo que siente a través de la palabra, sino que además ha pretendido resumir en muy cortas frases, definiciones que dada su trascendencia han permanecido, para bien o para mal, inalterables en los surcos de la historia. Al llegar a estudios superiores, (gracias al empeño familiar y sobre todo a sus ejemplos de superación); nos conseguimos con que debíamos manejar una definición de algo que después comprenderíamos es el fin último del derecho, tanto como en filosofía, como en su materialización, (diría que utópica), de esta frase: "suum cuique tribuendi" , que significa: "dar a cada quien lo que corresponde". Estamos refiriéndonos por supuesto al concepto de Justitia, pronunciada por el jurista romano Ulpiano, hace ya más de 1800 años. No creemos que se haya dicho una definición más concreta y acertada acerca de la Justicia.

Ulpiano añadió dos principios más como preceptos fundamentales del derecho: vivir honestamente y no dañar a nadie, lo que lo llevó a ser considerado uno de los más importantes informantes del Derecho Romano, que en gran medida rige nuestras legislaciones. En otro ámbito, la pieza fundamental del racionalismo occidental reposa en la frase "cogito ergo sum", "pienso, luego existo", atribuida al filósofo francés René Descartes, quien lo escribió en el año 1564, en su libro "El Discurso del Método"; aunque este fue calificado de plagiario, ya que en el año 1554, el filósofo español Gómez Pereira había expuesto: "Conozco que yo conozco algo. Todo lo que conoce es: Luego, yo soy". En todo caso, ambos ceñían el conocimiento al pensamiento, a la razón, contrarios a los objetivistas o materialistas. (Platón, entre otros), que consideraban que el conocimiento deviene de las cosas.

Estos denominados racionalistas, colocaban al espectador en primer lugar. Si no hubiese nadie espectando no habría conocimiento. Debemos estar, para que seamos los que digamos si algo es o no es. Enmanuel Kant, filósofo prusiano, se opuso al carácter puro de este planteamiento en comentario y realizó una "Critica a la Razón Pura", diciendo que debería aplicarse la epistemología para la obtención del conocimiento, partiendo de la razón. pero tomando en cuenta aspectos históricos y sociológicos que nos llevaran a la consecución del mismo.

En otro orden, la obra de Adam Smith, "La Riqueza de las Naciones". trajo a la humanidad la frase "laissez faire, laissez passer, le monde va de lui meme", (dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo), refiriéndose a una total libertad económica, de producción, distribución e intercambio con muy poca injerencia del estado. En la Francia del siglo XVIII, la expresión laissez faire, era la manera como los revolucionarios simplificaban su intención de cambio: una economía de mercado sin obstáculos, procurando o anulando el intervencionismo del estado, ya que el mismo mercado se regula, génesis entonces del denominado liberalismo económico, bastando solo la aplicación de los tributos o impuestos correspondientes a la libre actividad económica.

Fue Karl Marx, otro prusiano (Prusia fue parte fundamental de la historia de Alemania y en general de Europa, y fue considerada una potencia del continente); el encargado de generar una "Critica a la Economía Clásica" ("El Capital", se llama su tesis); no obstante haber tomado muchísimos elementos de la misma: las teorías del valor de la mercancía, las teorías del mercado, la plusvalía, etc. Esto aconteció un siglo después, cuando la clase burguesa, antes revolucionaria, la misma que basada en los principios de la solidaridad e igualdad humanas, había luchado y derrocado la tiranía y avasallamiento de los monarcas y señores feudales; se habían convertido a su vez en dictadores como los llamó Marx, considerando al proletariado como la nueva fuerza revolucionaria. La gran contradicción de esta teoría radica en que habiendo concluido que la historia de la humanidad se mueve gracias a la confrontación de clases sociales en pugna, la búsqueda del comunismo puro es la creación de una sociedad sin estado y sin clases, lo que indefectiblemente acarrearía el fin de la dialéctica, o dinámica social histórica.

Históricamente, el pensador italiano Niccolo Maquiavelli, Nicolas Maquiavelo para nosotros, ya se había referido por allá en el 1500, en su obra "Los Discursos", a que toda comunidad posee dos espíritus contrapuestos: el del pueblo y el de los grandes que quieren gobernar al pueblo y que están en constante conflicto. Se ha atribuido a Maquiavelo la creación de una de las frases más amorales de la historia de la humanidad, "el fin justifica los medios". Según los historiadores esta frase realmente la pronunció Napoleón Bonaparte una vez que leyó la obra central de Maquiavelo "El Principe", concluyendo que no importa la manera como se llega y se mantiene en el poder el déspota, lo que en definitiva le debe importar es el poder.

En nuestro país, quizás la frase más importante fue: "hay que sembrar el petróleo", atribuida al escritor y político venezolano Arturo Uslar Pietri; no obstante el político, economista y ensayista merideño Alberto Adriani, había hecho alusión al tema. Adriani expuso que debíamos separarnos un tanto del laissez faire, y que el Estado debía tener mayor injerencia en el desarrollo del campo, no dejándolo solo a intereses particulares. Antes de la aparición y explotación del denominado excremento del diablo, expresión creada por el padre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. (OPEP). Juan Pablo Pérez Alfonso, para referirse al petróleo; nos manteníamos gracias a la producción de café, cacao y tabaco. Producción que se abandona por el éxodo gestado por nuestros campesinos hacia las fuentes de trabajo que supuestamente pagaban mejor en la explotación petrolera, y la desidia y mala gestión en la administración e inversión de la cuantiosa fortuna que comenzó a brotar de nuestro suelo desde la culminación del pozo Zumaque I en 1914.

Nunca nos recuperamos de ese golpe que significó la marginalidad de tener mucho dinero y no invertirlo en lo que debíamos. Unos pocos se lo han llevado. Lo que sí dijo Uslar Pietri proféticamente fue que: "si los precios del petróleo bajaran de una manera importante en el mercado mundial, Venezuela sería un caso para la Cruz Roja Internacional. Aquí vendrían a repartir sopas en las esquinas". Roguemos que esto no suceda…aunque no basta rezar, hay que producir.



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