La palabra socialismo vs Delcy Rodríguez

 

Los humanos somos seres simbólicos. Nos comunicamos porque manejamos símbolos y los compartimos. Somos seres simbólicos y sociales, es nuestra naturaleza. La palabra socialismo es un símbolo aterrador para muchos. Sobre todo, para los grandes propietarios, para el ser codicioso y mezquino y para el capitalismo. Pero también, cuando no se es del todo revolucionario la palabra socialismo puede ser un símbolo que mueve a la culpa. A  la palabra se la oculta, se la niega siempre que se pueda; cuando no queremos hacer una revolución socialista de la palabra socialismo sentimos vergüenza. Inclusive, cuando se la quiere falsificar, se la nombra con vergüenza y rapidito.

Está desaparecida de los discursos oficiales. Se dice cualquier cosa pero nunca SOCIALISMO con todas sus letras. Se puede hablar de socialismo a la venezolanasocialismo del siglo xxi, de socialismo en lo social, pero nunca de socialismo. Le tienen miedo. Es una forma inconsciente de no ofender a los amos, de que más adelante  no nos reprochen nada para cuando se den nuevas negociaciones en reuniones secretas.

Pero la verdad es que resulta muy difícil conciliar el desarrollo de las fuerzas productivas asociados con los capitalistas nacionales y extranjeros, y a la vez hablar de socialismo, así, sin un calificativo que suavice su tono, que alivie su carga semántica.

Estas contradicciones tienen confundidos a muchos. Hay quienes piensan en un socialismo con capitalismo, conciliar el bien con el mal, el polo negativo con el positivo, lo negro con el blanco en un mundo gris, que como todo los gris es triste y deslucido. La fuerza de la palabra socialismo se pierde con los adjetivos. Llamar al socialismo “socialismo democrático” es poner en duda el valor democrático privativo  de una revolución socialista. Pero principalmente pierde todo valor si  es asociado al capitalismo, por ejemplo, en eso que llaman “socialismo en lo social”,  lo que supondría que en otros ámbitos políticos se conduciría de manera distinta: socialismo en lo social y capitalismo en lo económico, y socialismo en lo social y consumidera de basura en lo espiritual.

El socialismo es uno solo. Es el símbolo de la justicia social, de la igualdad y de la solidaridad, del amor al prójimo, y su antagónico es el capitalismo, símbolo de la desigualdad, de la injusticia y del egoísmo, la competencia, las guerras y la muerte.

El UN del viernes 23 de septiembre recoge unos palabras de nuestra canciller dichas en varios eventos internacionales. Siempre se cuida de no ofender al amo (al mundo capitalista) no ratificando, sin reafirmar el carácter socialista de nuestra revolución. Va al mundo a quejarse de lo malo que son los países desarrollados que no dejan que los pobres se desarrollen como ellos –como si esto fuera posible, sin que se acabe definitivamente todo, la humanidad y su sustento natural - . Veamos qué dice.

“La canciller Delcy Rodríguez expresó ayer que Venezuela se compromete a contribuir al desarrollo de los pueblos del mundo,  en el marco de la conmemoración de los 30 años de la Declaración de “Derecho al Desarrollo” en la ONU.”

“Tenemos un vigoroso sistema democrático que impulsa un profundo proceso de transformación social, y un mecanismo de cooperación internacional, como el ALBA y PETROCARIBE, en beneficio del desarrollo de los países del sur”

El más profundo proceso de transformación social es el Socialismo. Pero la canciller no puede hablar de eso, o porque no sabe o porque “caminando rapidito no se nota” la cosa. Solo se habla del desarrollo de los pueblos del Sur pero nunca dice lo más importante en todo esto, que es el cómo, el cómo será ese desarrollo de los pueblos, cómo se hará ese desarrollo de los pueblos ¿en el modelo capitalista o en el modelo socialista?.

“Venezuela sumará esfuerzos para contrarrestar las acciones que el modelo consumista y capitalista ejerce sobre las naciones más vulnerables del planeta.”

Pero la única forma de contrarrestar las acciones del modelo consumista y capitalista es a través del SOCIALISMO, y no se atreve a decirlo; peca de un exceso de prudencia, o miente.

“Nuestros recursos están al desarrollo del norte, somos los países más vulnerables al cambio climáticos y existe una deuda ecológica de los países industrializados con respecto al sur”…

La única forma de lograr que nuestros recursos no estén para el desarrollo del norte, de cuidar y proteger el clima y la naturaleza, el futuro de nuestros países y del planeta es cambiando el sistema (de desarrollo) capitalista por el sistema SOCIALISTA (de desarrollo socialista). Pero da miedo ser tan específico, hablar tan claro a un auditorio que solo sabe y entiende de capitalismo.

Existe una forma de desarrollo humano sin capitalismo dentro de los principios socialistas. Solo que se necesita una voluntad férrea para creer en ellos y hacerse acompañar de un pueblo para conquistarlos, de un pueblo que hay que educar.

Más fácil es quedarse en la comodidad capitalista. Cuando volteamos a los lados y solo vemos ambición, ignorancia, egoísmo, indiferencia, competencia y eso cansa. Y eso nos cansa. Pero, si conquistar el socialismo fuera fácil no valdría la pena. Afortunadamente no lo es y eso nos cambia. Como no es fácil arrancar todo lo malo que se ha hecho carne en nosotros, no es fácil ser libre, responsable y valiente sin que nos duela.

Perseguir al SOCIALISMO nos cambia y cambia a la gente. Para uno que cree en él no vale la pena vivir sin intentarlo, sin vergüenza, sin pena, sin culpas, sin miedos y sin adjetivos.

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Héctor Baiz

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