Revolución… es sentido del momento histórico. (Apropósito de las flechas del Arco Minero)

El asesinato de Chávez, las evidencias policiales vs las evidencias históricas

El comandante Chávez fue asesinado porque era un líder incomodo al imperio. Este último, ahora mismo  está desarrollando una ofensiva clara para recolonizar al continente con la ayuda de las burguesías nacionales. Muerto Chávez, todo les ha salido bien. El golpe a Cristina, el otro a Dilma, el golpe en desarrollo a Maduro, quién ya dobló el brazo a las mañas de la oligarquía parásita del País.

Pero antes, el imperio había asesinado a un líder que, como Chávez, quiso hacer de su pueblo una nación independiente y socialista, a Maurice Bishop; también a Omar Torrijos; secuestró a Jean-Bertrand Aristide y más tarde al presidente Zelaya. Y antes asesinó a Sandino. Y mucho más antes a Bolívar y a Sucre. Se trata del sentido histórico, el cual nos dice con certeza que a Chávez lo asesinaron por querer hacer una revolución social en Venezuela y en todo el continente, y especialmente por querer hacer una revolución socialista.

Las razones políticas son además razones económicas y razones sociales. Y son razones históricas. Se trata de un asunto histórico de lucha de clases. El entusiasmo que generó Chávez en los pueblos por el cambio de la sociedad capitalista por una sociedad socialista y su resuelta disposición para hacerlo, fueron mucho más peligrosos para el imperio y para el capitalismo que todos los discursos valentones, las leyes, los Planes chimbos, las estadísticas desfasadas, etc. del presidente Maduro y su gobierno, todos juntos. A despecho del orgullo de pedantes aduladores y políticos de izquierda cansados, y que por eso levitan sin pisar la realidad.

El asesinato de la naturaleza: las evidencias estadísticas versus las evidencias históricas.

Nosotros junto a una buena cantidad de venezolanos estamos en desacuerdo con que la Ley o Decreto que permite la explotación minera de forma masiva del llamado Arco Minero del Orinoco, pero más aún, estamos en contra con las prácticas mineras a gran escala y controlada por los capitalistas, es un disparate. Las razones son históricas: donde hay un desarrollo minero a gran escala hay miseria, violencia, delincuencia, explotación, hambre, enfermedad, y capitalismo. No se necesitan tantas “evidencias fatuas” para justificar esta locura, como lo son (como diría el ministro),  las buenas intenciones y deseos escritos en un Decreto, y las estadísticas y cuadritos desfasados del ministro Menéndez.

El profesor Giordani se sumó a los que vinculan este despropósito con una solución desesperada capitalista, y manifestó su malestar sabiendo el sentido de tal barbaridad, la cual está lejos de ser una solución socialista en ninguna circunstancia. No compartimos todos sus puntos de vistas pero creemos como él que es una barbaridad este plan de desarrollo, no se sabe de qué. De paso, que se da como una solución para un problema que no es del socialismo, que es del capitalismo o generado por el coqueteo con el capitalismo.

El ex ministro chavista expuso sus razones y fue atacado con vehemencia por uno de los tránsfugas del socialismo razonando de esta manera:

“Ya está, punto y aparte, eso es todo (de lo dicho antes por Giordani): ni un solo argumento sólido, ni una sola cifra, ni una sola cita del Decreto que sustente acusaciones tan graves (el subrayado es mío) No es fácil que pueda hallarse mayor irresponsabilidad.”

El “asesor” o adulador, según lo intenta hacer él mismo más adelante, le reprocha a Giordani no argumentar usando lo dicho en una Ley o decreto, como si los deseos empreñaran. Como si una ley hace a la realidad.  Señores, una ley es lo que suelen decir los abogados y los filósofos hegelianos, un deber ser, no es, ni nada tiene que ver con la realidad. Una ley es solo un deseo. Y esta ley, en particular, un mal deseo.

Aquí aparece otra opinión, citada por el mismo personaje, la cual resume de esta manera

“Creo que las palabras de Denis ponen el asunto en contexto. El Arco Minero es una opción real de emancipar esa vasta y opima región de Venezuela, abandonada a su suerte, dilapidada, mancillada, excluida ¿Qué hay que hacerlo bien, evitando los males que su explotación irregular y criminal ha causado?” Por supuesto. En ese sentido, pareciera que los críticos radicales no se han leído el Decreto de Creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional "Arco Minero del Orinoco"…

Primero, quisiera señalar una duda sobre la expresión “explotación irregular” ¿Será que regularizar la explotación será mejor que explotar por aquí o por allá? ¿O se refiere a la explotación de los mineros? No lo sé, no sé qué quiso decir. Segundo, leerse la ley no ayuda en nada comprender la dimensión del problema. Solo señala una parte de él, por todo de lo que se precave.

Lo otro es que Roland Denis, el articulista citado él, habla, palabras más o menos, de consolidar la minería en al Estado Bolívar ayudando (condenándolas) a las comunidades con sus necesidades, etc. Y lo hace con una aparente ingenuidad que coincide en todo con los planes del gobierno. Me limito a decir lo mismo para este caso. Dudo que crezca un pueblo bueno, sano, culto en el kilómetro 80, donde yace la mina de Las Cristinas. O una sociedad con otra dignidad que no sea la de la esclavitud. Añadiendo que un minero no puede ser heroico, a menos que luche para dejar de serlo. Un minero artesano es una especie de bachaquero del oro. No sé de dónde saca Roland Denis ese discurso heroico sobre una actividad signada por la esclavitud y el mal vivir. Un minero obrero es un frito. Y un minero patrón es un depredador, un mercenario… y un frito. No es igual dedicarse a la joyería, a la artesanía al arte… que a la extracción y venta de oro, o al buhonerismo, es lo mismo.

El kilometro Ochenta es una mierda como sociedad, por más amores se hayan consolidados y familias mal vivientes desarrollados ahí. Y eso no lo cambiará el famoso Decreto. Lo que haría la diferencia es el socialismo, pero, el socialismo no aparece en ningún lado, ni en el decreto, ni en los discursos  y mucho menos en los acuerdos firmados. Y menos mal que es así, porque, ni siquiera la minería necesaria es nuea.

Mientras haya tanto dinero en juego, y dentro de una sociedad egoista y un gobierno tarifable, pendiente de sus propios asuntos y bienestar, sin conciencia del deber social (palabras de Chávez) el control lo tendrán los capitalistas, del dinero y con el dinero; los explotadores del paisajes, como lo serán de los hombres, las mujeres y de todos.

“En ese sentido, pareciera que los críticos radicales no se han leído el Decreto de Creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional "Arco Minero del Orinoco". Hagamos un resumen de algunas cosas fundamentales que contiene.” Y arranca con su famoso “argumento”….

Como si esa Ley, ese Decreto de desarrollo minero, fuera ella misma un argumento a su favor. Una especie de “Prueba Ontológica”. Como si la existencia de la ley es una “evidencia científica” de su misma posibilidad de ser. No sé si el señor se daría cuenta, pero su razonamiento es otro disparate.

Se argumenta con ideas e inteligencia sobre la realidad, y, en este caso, también la realidad es histórica. No bastan  estadísticas o numeritos sin sentido histórico. Y más en este caso, donde la experiencia y la historia los aplastan porque están vaciados de ella. Busque señor asesor pedante una sola experiencia de minaría capitalista donde se haya desarrollado una sociedad justa y feliz, y así sí me gana. Pero deseos nunca empreñan.

hecto.baiz@gmail.com

 



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Héctor Baiz

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