Los Viajeros de Indias y nuestra América

"Los Viajeros de Indias constituyeron por trescientos años las raíces humanas de la clase dirigente y de ese modo fundaron las normas, los arquetipos, las formas de relación y las escalas de valores de la vida venezolana. Ese grupo social, determina de modo irrevertible nuestro proceso histórico, nuestras virtudes y defectos, nuestro comportamiento y nuestra realidad. No fueron diferentes los Viajeros de Indias de Venezuela a los que anegaron de lágrimas al resto de nuestra América.

¿Qué sucede en una gobernación donde a excepción de Bastidas, —que es obispo, abúlico e indiferente— todas sus autoridades son una cáfila de criminales y obesos? ¿Es casualidad esta mayoría absoluta de delincuentes comunes (todavía hoy) en el poder?

Si la Conquista atrajo masas de población biológicamente indeseable, y si ellas han de pagar fatalmente un tributo al crimen y a las enfermedades mentales, es de forzosa comprobación, para la validez de esta tesis, que el mismo fenómeno se presente en los pueblos que, como Venezuela, son una expresión de la Europa transplantada.

El negro, a diferencia del blanco, tiene una historia biológica reflejo de la política, totalmente diferente a la del blanco. Si el blanco fue conquistador o aventurero, emigrante o inconforme, carne de presidio o criminal, asegurándose por su superioridad técnica y cultural el predominio social político sobre los otros grupos, en el negro, por el contrario, no fue ni aventurero, ni emigrante, ni criminal, sino cautivo. A los más duros tratos desde que caía en poder de los traficantes de esclavos, era sometido a una dura prueba de selección biológica desde este momento hasta que llegaba al Nuevo Mundo, muriendo más del 60% en esta travesía. Como es lógico, tan sólo los más fuertes sobrevivirán a ese trato inhumano.

Por ende, si el negro, desde su captura como esclavo hasta nuestros días, ha sido sometido a toda clase de privaciones y malos tratos, es obvio suponer que al ser mayores los factores nocivos que lo envolvieron, hubo de ser mayor la mortalidad entre los constitucionalmente más débiles, siendo ésta la causa, no sólo de su baja incidencia dentro de la población psiquiátrica y sino de su gran fortaleza, alegría y bienestar en contraposición con los estratos populares mestizos endebles, enfermizos y tristes.

—El levantamiento de 1553 de los esclavos negros en las minas de Buría no tiene otra causa. Dice el Padre Aguado que había un vecino de Barquisimeto llamado Pedro de los Barrios, que daba muy mal trato a sus esclavos. Un día "quiso castigar con rigor a un esclavo de los que a su cargo estaban, llamado Miguel, negro muy ladino en la lengua castellana. Este esclavo, viéndose en esta aflicción, determinó no obedecer ni temer sufrimiento más, batallando allí a mano una espada se defendió del minero y se fue huyendo al monte". Era tal el resentimiento que había en esos lares contra el conquistador que en un momento logró alzar a todos los esclavos de la región y a ciento ochenta indios.

—Treinta años más tarde del alzamiento de Miguel, se produce la rebelión de los negros de Maracaibo. La forma en que son reducidos y tratados los prisioneros llenaría de espanto a cualquiera. Fueron tales las afrentas y crímenes que cometieron los españoles contra los indígenas, en Coro y el Tocuyo, que los jirajaras se mantienen en pie de guerra, negando todo parlamento con los blancos, hasta 1628, fecha en que finalmente son reducidos.

—A finales del siglo XVIII vivía en Coro, un zambo "libre" llamado José Leonardo Chirinos.

Al enterarse de la revolución de Haití, hicieron suyos los principios revolucionarios y pidieron su libertad e igualdad jurídica.

José Leonardo Chirinos: Hace mucho tiempo, pero que mucho tiempo, que no hago sino pensar en eso. Estoy harto de ser humillado y de ver como esclavos a mi mujer y a mis hijos.

Imitando el inicio de la revolución haitiana, organizó para el 10 de febrero de 1795, y con el consentimiento del amo, un baile de tambor en la hacienda El Socorro.

José Leonardo: A callarse todos, ya basta de disimulo. Llegó la hora de lograr nuestra libertad y de seguir el ejemplo de nuestros hermanos de Haití. Mueran los blancos, viva la libertad.

José Leonardo Chirinos logró huir por unos meses, capturado, fue trasladado a Caracas y degollado en la actual Plaza Bolívar el 10 de diciembre de 1796.

—El Taita Boves fue el ánima cimarrona del "gduapotorü" Guaicaipuro; del Rey Miguel de Buría; de los zambos Andrés López del Rosario, "Andresote"; de José Leonardo Chirinos; del cimarrón José Caridad González y del negro Felipe, que le dice: "Taita Boves, vustéd e un hombre sabio y valiente, e como nosotros los negros, no tiene miedo ni a la noche ni a la sombra y menos a los amos, vustéd los odia como nosotros; y ahora, y Felipe, negro de la corte del Rey Miguel, te nombro pa’siempre "TAITA" de todos nosotros los negros".

—Algo más nos resta añadir; los Conquistadores españoles del siglo XVI y del XVII fueron algo más, pero mucho más que un aporte biológico indeseable; ellos fueron, la primera conciencia occidental de nuestra América, los artífices de un mundo que despertó en sus manos, los que llevaron sobre sus hombros la tradición dos veces milenaria de la cultura grecolatina, semítica y cristiana.

¡Chávez Vive, la Lucha sigue!



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Manuel Taibo


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