Sobre la Verdad y la certificación de los yacimientos del Arco Minero

En el Arte, verdad es honestidad atada al corazón del hombre. El Hombre[i] se mira así mismo desde lo alto y se juzga desde lo alto. No hay manera de escaparse de ella, porque es ella es el Hombre mismo.

En el periodismo la Verdad, entendida como una entelequia, simplemente no existe. Fuera de nosotros, de nuestra consciencia, no existe nada que se pueda calificar de verdadero, a despecho de Dios. Solo la alcanzamos cuando aquel que la busca involucra su existencia hasta el cuello en su investigación; necesariamente buscar la verdad comienza con buscarla primero en uno mismo.

En la política chapucera la Verdad puede ser un recurso del discurso para engañar a la gente. En nombre de la Verdad se ha aniquilado y se aniquila mucha gente, se censura, se persigue, se acalla. Con el respaldo de la verdad se miente con facilidad. Pero en política mentir, desconectar la verdad de la vida haciéndola discurso y nada más, puede ser fatal; los pueblos desengañados pueden ser inclementes, terminan siempre condenando la mentira y castigando al mentiroso. Es eso lo que debería diferenciar al político chapucero y demagogo del socialista, la forma de llevar consigo la verdad e sus actos frente a la manipulación verbal de la verdad. Una se realiza y la otra se utiliza en el discurso.

No es posible que el presidente apele a la Verdad para arengar a los venezolanos, sobre asuntos que en el fondo solo afectan la sostenibilidad del gobierno. Es el caso del famoso diálogo por la paz con la oposición o con los estados unidos, da igual, o del show de la OEA. Mientras a la sombra pacta con los capitalistas que hoy mantienen al pueblo haciendo colas, bajo el señorío de la delincuencia mercantilista. Apelan a la verdad para mentir, mienten y distraen a todos de sus mentiras con discursos acerca de la verdad y de la paz, ideas hermanas en el Hiper Topus Urano de Platón. Porque ahora están negociando con Cisneros, no nada más con el pocotón de empresas "interesadas" por el Arco minero del Orinoco. Oswaldo Cisneros, presidente de la Cámara Minera de Venezuela, sobrino del dueño de casa donde se reúnen en Santo Domingo para los diálogos de paz.

¿Dónde está la mentira? Hay mentiras de mentiras. Esta es una doble mentira. En la Ley o decreto que crea al Ministerio de Minería Ecológica, no nada más se mercadea con una mentira la devastación de la naturaleza, también se planifica el negocio. Se plantea la obligación, en primer lugar, de certificar la potencialidad de los yacimientos en la extensión que abarca al Arco minero del Orinoco. Es una forma de "venderlo", de valorar en negocio.

Pero ¿Quién es capaz de creer que la Familia Cisneros va a explotar minas de oro, coltán, diamantes, etc. si lo que ha hecho hasta ahora es capitalismo puro? No lo va hacer, su naturaleza es especular. Pero, cuando sea certificado el volumen mineral, el potencial del producto en los yacimientos, estas concesiones harán al Grupo Cisneros infinitamente más rico negociándolas a terceros, cotizando en la bolsa las acciones de su (o sus) empresa(s). Lo mismo hará muchas de las 150 empresas anunciadas en las negociaciones del gobierno.

Bajo este criterio capitalista, Cisneros parece un pendejo más. Porque muchas de esas concesiones, de aprobarse, estarán en manos de muchos pícaros iguales él a través de testaferros. Pudiendo ser parte del gobierno o no, dispuestos a negociarlas por millones, a empresas mineras auténticas, de las despiadadas, de las inclementes, sin ideologías, que apostarán al golpe, al fascismo y sus derivados, con tal de que las dejen arrasar al planeta.

¿De qué verdad habla Maduro, cuando falsificó la voluntad de Chávez en el Plan de la Patria? La perfidia lo lleva de la mano. Como en una tragedia Shakesperiana, luego que Claudio asesina a su hermano, miente y conspira contra el joven Hamlet, no debe ni puede retroceder, debe concluir su crimen en su perfidia desbocada.

La verdad debería ser una de esas palabras innombrables, sagradas, porque cuando se la invoca nos compromete de una. Pero no es así. Anda de boca en boca, calumniando, como una ramera envidiosa, al servicio de los más bellacos intereses. Todos hablan en nombre de la verdad, pero todos mienten. Sus vidas los refutan, sus acciones los delatan.

El gobierno falsifica ("actualiza", que es el eufemismo utilizado por el diputado Sanguino) el Plan de la Patria de Chávez, y en un acto del día del periodismo defiende la Verdad, ante las calumnias de los enemigos y la guerra mediática. Pero en la gravedad de su discurso acerca de la verdad nos distrae de su pequeño crimen. ¿Por qué el gobierno no explica bien los planes de desarrollo de la economía? Hablaron de acabar con la economía rentista. Luego hablan de la diversificación de las fuentes de divisas. Y ahora hablan de la diversificación económica. Y así seguirán corriendo la mentira, hasta que se nos borre de la mente lo que verdaderamente están haciendo, que es potenciar el rentismo al máximo, hipotecando la herencia de todos los venezolanos con el motor minero, y entregando la conducción de la economía a los privados a través de los otros motores, vendiendo la revolución por treinta monedas.

hecto.baiz@gmail.com


[i] Por favor ¡que nadie se ponga sexista!, o a pelear por la "igualdad de género" como dicen ahora. Que en rigor, el género (que en castellano es una cualidad gramatical, no sexual) de Humanidad es femenino y de Hombre es masculino, solo por aclarar.



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Héctor Baiz

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