La corrupción, camarada Navarro, no es la causa: es la consecuencia

Lo primero que le digo es esto, no tiene sentido (sentido claro) presentarse ante la comisión de contraloría de la Asamblea Nacional (es decir, ante un tribunal de carácter y origen burgués, relleno de mercenarios) para hacer unas declaraciones como esas. Más que denuncias terminaron siendo declaraciones.

Lo otro es, que sí no se tiene claro qué significa el fenómeno de la corrupción desde el punto de vista político, moral, es mejor no calificarla como la causa de nada, porque la corrupción, es decir, venderle el alma al diablo, es decir, venderse, entran en el mercado de la fe y de los ideales es un sentimiento que se ha hecho carne en todos nosotros, hijos de los valores burgueses y capitalistas.

Precisamente, de eso se trata la revolución socialista, la revolución socialista es moral; de eso se trata la consciencia socialista del deber social, adquirir y defender los valores de la solidaridad, del desprendimiento, del sacrificio, del amor al semejante. Si no entendemos esto, toda su denuncia, señor ministro es un "acto fallido" e hipocresía.

Este gobierno no es socialista no por los casos de corrupción. Todo ser medianamente inteligente sabe qué es un corrupto, y que hay que castigarlo, así el infeliz no pueda ver su propia picardía, así el tonto evalúe a los ladrones y los corruptos con una medida métrica y no moral (así creas que si te robas una lata de sardinas o un libro eres menos ladrón que si te robas tres millones de dólares).

Este gobierno no es socialista por no actuar con sistemas radicales socialistas, con valores socialistas; por no atacar de manera frontal al capitalismo; a la "economía de mercado", a los valores que enseñan a la sociedad de que todo tiene un precio, de que todo puede ser una mercancía, de que todo se puede comprar y se puede vender, más caro, tener lucro.

Este gobierno no es socialista porque ha puesto el acento de nuestra crisis (como sociedad) en el tener o no tener dinero. En las divisas. Se ha extrañado del objetivo fundamental de la revolución socialista, que es el hombre (el hombre y la mujer, la gente) y su bienestar y su "vivir bien", como decía Chávez en el Plan de la Patria. Pensando que lo que necesitamos es dinero para comprar lo que sea. Nos olvidamos de repente qué significa eso de "vivir bien", de nuestras necesidades básicas, y ahora nos peleamos por cucharadas de lentejas. Pero nos olvidamos sobre todo de aquello que nos hace ser seres humanos, es decir, del espíritu, de nuestras necesidades espirituales: del trabajo libre, creativo, del conocimiento, de la creación, de la cultura.

La corrupción, amigo Navarro, es consecuencia del capitalismo, y, por lo tanto, de la mengua del socialismo. No es la causa. Al socialismo no lo vence la corrupción, lo vence una moral débil, una fe perdida. Lo vence la mentira, el miedo, la falta de conocimiento y de reflexión, la ausencia de crítica y de discusión honesta, la falta de honestidad.

¿Qué cuenta como corrupción en sus cuentas? Eso es importante que lo diga. ¿Cuáles acciones dentro de sus cuentas han sido producto de decisiones políticas y cuáles producto de tramposos y pícaros? La corrupción no es un valor anterior a la humanidad, no es una entidad metafísica que se mide contra otra entidad metafísica llamada Ley ¿Mediante Cuál ley usted confronta los hechos de corrupción? La única ley que puede calificar a una acción humana de corrupta, tiene que ser moral, humana, nacida de las prácticas sociales; aquella que atente en contra de nuestros principios, de nuestras prácticas sociales o de nuestros ideales. Por eso es que, en tiempos de revolución, al hablar de corrupción debemos saber muy bien de qué lado estamos, si del lado de la revolución (de los ideales) o del lado de la ley burguesa. Eso hay que aclararlo.

Amigo Navarro, háblele más bien al país y no a esa Asamblea pírrica, estéril, llena de pícaros. Y diga cuántos, de esos 300mil millones de dólares perdidos, fueron el producto de los coqueteos con corruptos capitalistas y cuántos se perdieron por fallas (o podrían ser bien justificadas) por las políticas (malas o buena) asumidas por la revolución, como tácticas en defensa de la revolución, de donde siempre se aprovecharían algunos corrompidos por ese mismo espíritu capitalista que arrastra el pobre de espíritu. Es cuestión de dar fechas y nombres, citar los casos concretos. Pero decirlo o decírselo a los socialistas… al país, no a esos sátrapas.

Todos merecemos saber algo más sobre esto. Nos lo merecemos porque usted fue ministro en el gobierno de Chávez y algo tiene para enseñarnos, a pesar de que estamos convencidos de que usted es una persona honesta y leal (quizá engañada, pero leal).

El gobierno está entrampado en sus coqueteos con los capitalistas. Podría aún rectificar el camino. Deberíamos hacer lo posible entran en razón. Sobre todo de que Venezuela no puede competir con los países capitalistas industrializados. Mas si insistimos en hacer políticas sociales, o socialistas, o populistas (de vez en cuando hacer una rebatiña).

O somos socialistas y peleamos, o nos entregamos al capitalismo. Y si nos entregamos al capitalismo no tendremos la menor oportunidad de éxito de ser una Venezuela Potencia Industrial: ya los ricos están completos. Las potencias capitalistas ya están contadas. Esa guerra ya la perdió el gobierno por la vía del desarrollo industrial y del comercio capitalista (todo está hecho, los tribunales, los controles, las regulaciones, los tratados, las monedas, los entes crediticios, todo)

Sin embargo, por la vía socialista tenemos todas la de ganar. Dignamente. Tenemos la oportunidad de ser un modelo político y moral para el resto del mundo. Resistir en el socialismo nos acercaría más a la victoria como pueblo y como clase social trabajadora explotada. Muchísimo más que compitiendo en el merco sur, en los brisc o el mercado de los países capitalistas industrializados.

Vamos a perder mucho más, amigo Héctor, con activar el desarrollo del "Arco Minero", que esos 300mil millones de dólares desaparecidos. Las verdaderas causas del desastre, que está por venir, son políticas, son teóricas, están en haber perdido el norte, en haber perdido la estrategia fundamental que es el socialismo. Y como resultado de esto serán, a la vez causas y consecuencias morales; el triunfo del tirano; del fascismo; del capitalismo.

 



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Héctor Baiz

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