Visión no ortodoxa de la guerra económica en el espejo del capital y el capitalismo

Me decía un lector, “Bueno amigo veamos en teoría todo lo que usted menciona suena correcto pero la realidad es otra y la estamos viviendo en nuestro país”, contrastemos la teoría y la realidad, el deber ser y la realidad a cambiar, sobre todo que me advierten: “Obviamente las transnacionales hay que cuidar su forma de hacer negocios” según indica una empresaria residente en Colombia. Si leemos “Ficción o realidades de la guerra económica de las empresas capitalistas” en http://www.aporrea.org/oposicion/a225118.html podemos apreciar el papel de ellas, su involucramiento en la guerra económica, sus métodos y objetivos políticos en la tarea de derrocar al Presidente Maduro, continuador de la obra de Chávez, y ese es el fin determinante de tal empresa alentada por los Estados Unidos, me refiero a Colgate Palmolive Johnson and Johnson Pirelli, Firestone, Brigestone entre otras. Por eso no podemos negar, que la guerra económica sea una realidad, mucho menos negar su papel conspirativo alejandose de la misión empresarial.

LAS POLITICAS ECONOMICAS DEL GOBIERNO

Luego; partiendo de la idea de que “Si hay guerra económica, pero viene dada por las malas políticas económicas del gobierno”, quiere decir que existe acción y reacción, una ley natural de la física, en todo caso siendo la guerra económica una reacción de las empresas privadas  a las políticas económica del gobierno (Estado), ésta responde con métodos impropios, afectando con ello a la población, alejándose de su finalidad clientelar, atender el mercado de los consumidores, en retaliación al gobierno; no se trata de que ellas resuelvan los problemas públicos, los asuntos de la sociedad, pero ellas son parte de la sociedad, tienen un fin,  producir para la sociedad, misión de la cual no están plenamente convencidos de su corresponsabilidad social, de su papel social, sus políticas de precios, la avidez del lucro, la ganancia extraordinaria la distancia de los trabajadores. Vemos así pues, la contradicción empresas, capitalismo-sociedad.

Respondiendo las empresas a las políticas del gobierno, las políticas económicas, al gobierno no le conviene “la bancarrota de las empresas”, menos en un proceso  de transición al socialismo, ellas son necesarias, sobre todo para enfrentar la agresiva globalización de las transnacionales, ellas deben constituirse en aliados del gobierno, en unas políticas de soberanía y producción nacional sin desatender a las necesidades del activo invaluable, la fuerza de trabajo, los ciudadanos por el cual se debe el Estado, el fin social de su desvelo. Así como el Estado debe salvar a los ciudadanos, y muchas veces a la empresas productivas, socio-productivas así mismo, deben acudir las empresas en auxilio del Estado, somos un solo país, nos une la prosperidad social, la paz y la independencia, no olvidemos que nuestro fin es el socialismo, y éste debe progresivamente ser también empresarial, por ello no veo que el gobierno no deba actuar dentro de la economía, es un dogma liberal, un tabú empresarial no hacerlo.

De la misma manera; cuando “el gobierno estatiza muchas empresas y toma predios” lo hace atendiendo necesidades públicas, utilidad social, es aquí donde actúa la perspicacia, la capacidad de adaptación de las empresas, la necesidad de establecer alianzas productivas, de lo contrario no sobreviven en el mercado, debemos activar la alianzas aun en escenario de intervención pública, puesto que para el Estado priva el interés nacional, y este está por encima del interés privado, los intereses de la nación están por encima del interés individual,  asociativo o anónimo. Por eso cuando se presentan coyuntura internacionales de caída de los precios de materia prima, en nuestro caso del precio del petróleo, debería en solidaridad actuar la empresa privada, salvar el interés nacional, recordemos que convivimos en un mismo país, una sola nación, la prosperidad de uno es la prosperidad de todos, el libre desarrollo de la empresa social es la condición fundamental para el libre desarrollo del Estado.

Los empresarios privados venezolanos disponen de un fortuna en el exterior, se dice de aproximadamente 350 mil millones de dólares, dólares extraído de la República Bolivariana de Venezuela, por razones de compra al Estado, o cualquier tipo de declaración sea de fraude o no, el hecho es que están en el exterior, dólares que el país los necesita, ¿debería la burguesía invertirlo, retornarlo al país, apalancar el financiamiento del gobierno de Maduro? Absolutamente, saldríamos a la brevedad de la crisis, al capital le conviene el crecimiento económico y no la recesión económica, la prosperidad y no la crisis, salvar el país significa salvar a los consumidores, y más cuando su propia clase empresarial está entrampada en deudas con sus proveedores externos y el gobierno venezolano no puede proveerles de dólares debido a la escasez de divisas.

SALIR VIA FAST TRACK DEL ATOLLADERO, APALANCAR AL GOBIERNO

Tenemos que salir de los atolladeros, el dialogo es el camino, la empresa venezolana no puede eludir sus responsabilidades nacionales ni tampoco sociales, el gobierno necesita apalancarse del capital, de inversiones, impulsar el crecimiento económico nacional, son alternativas al crecimiento dentro de las posibilidades de dialogo contradictorio, pero es la salida, de lo contrario no espera una guerra mucho más encarnizada, una crisis difícil de superar, una guerra en otros escenarios que nadie a la final querría ver, así pues que la palabra mágica es el apalancamiento para el desarrollo.

Otro aspecto: dentro de las políticas económicas del gobierno está el manejo de las divisas,  el tipo de cambio, el valor del tipo de cambio, una competencia del gobierno y no de la empresa privada, creo que dentro de la gestión empresarial, el gobierno no mete sus narices, ella la empresa privada es autónoma, solo que cuando asume políticas empresarial que dañan la sociedad, el gobierno en protección de los ciudadanos debe acudir así sea interviniendo la libertad económica, ella no está por encima del interés social, de la soberanía, ni de la nación. Lo mismo da, cuando el Estado  fija el tipo de cambio, lo hace valorando sus reservas internacionales y no los activos de una empresa privada, dispone de su activos el gobierno como mejor le conviene a la nación, y un país no se reduce a un conjunto de empresas, es mucho más, una sociedad libre, de manera que fina los tipos de cambio, que mejor conviene al país.

Exclamar la empresa liberar el tipo de cambio, liberta económica del tipo de cambio, como puede ver es una petición privada, ella no responde al interés nacional sobre todo en una economía globalizada, transnacionalizada, manejada por centros hegemónicos imperiales, que para saldar sus crisis, devalúan las monedas de los países periféricos, para saquear a menores precios las materias primas, apoderarse de los activos nacionales, así pues no conviene al país la liberación del tipo de cambio, sobre todo si el valor de las divisas lo fija el mercado, poniendo de lado la soberanía nacional, la soberanía del Banco Central, de las instituciones públicas, las empresas privadas deben entender el dicho zapatero a su zapato, no es incumbencia de la empresa privada capitalista, las políticas monetarias.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA DE LA CRISIS ECONOMICA

Si algo ha tenido el gobierno de Maduro responsabilidad en la crisis, es la falta estricta del control de las divisas, ha sido culpable en permitir traficar dólares viajeros, el dejar hacer y dejar pasar, los cupos viajeros de donde se formó una corrupción en el país, un festín de dólares de parte de los viajeros, que hasta niños y niñas se llevaban de mulas”, el monto llegó aproximadamente a 8 mil millones de dólares, la mitad de la deuda externa aproximada, al mismo tiempo de empresas de maletín que fugaban miles de millones de dólares que declaraba importaciones fraudulentas, aquí le metieron un strike a la revolución bolivariana, luego salen a decir “que no hay que controlar las divisas”, luego de las fugas de capitales, necesarios a la nación. Vaya que manera de ver la ruina de un país.

Pero sigamos evaluando las reacciones a las políticas económicas, ya sabemos que el sueño de los empresarios para fugar capitales es liberar las divisas, pero vuelven al punto, el gobierno no debe subsidiar productos básicos para que lleguen al pueblo, como si esa fuese una prerrogativa de la empresa privada, ¿qué quieren manejar las empresas o el Estado?, manejar un gobierno no es lo mismo que una empresa, mientras que la empresas atiende clientes o consumidores limitados, el gobierno en representación del Estado está al servicio de los ciudadanos y ciudadanas, la responsabilidad es de mayor envergadura, debe corresponder a sus necesidades, a los intereses de la nación toda. Así pues el subsidio es un derecho autónomo del gobierno, no una prerrogativa empresarial privada, deje hacer al gobierno lo que mejor convenga a los ciudadanos de una República. 

Si molesta al capital privado dos valores del tipo de cambio, pues no creo que sea difícil manejarse con dos valores, del tipo de cambio, a menos que el menor valor se utilice para especular, para fomentar la corrupción, pero el valor “Dipro” , divisas protegidas, subsidiadas está diseñada para atender las necesidades de la población y empresarios productores, en los sectores claves para activar los motores del país, en coyunturas recesivas, además el tipo “Dicom”, divisas complementarias, sometidas al mercado flotantes de divisas para el resto de actividades económicas, con ello se estará protegiendo en situación de escasez las divisas del país.

Así como las empresas guarda muy los secretos de los costos de producción, muchas veces maquillados, aquí hago un paréntesis, trabajando para una fábrica de snack y galletas como administrador recuerdo que el propietario, un español llevaba doble contabilidad, una legal y otra no legal, en una reflejaba  costos abultados y en otra los costos reales, todo lo hacía para minimizar pagos fiscales, y eso también lo llegue a ver en una clínica de salud, también trabajando para ella, pude ver como el programa de informática tenía doble registro con la misma característica, con esto quiero afirmar, que así como hay empresarios honestos también los hay deshonestos, la corrupción pública no es exclusiva del gobierno, ahí están los ejemplos de los empresarios Roberto Rincón y Abraham José Shiera Bastidas, quienes fueron acusados en diciembre de violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Venezuela), según la acusación, Rincón y Shiera, conspiraron para pagar sobornos a funcionarios con el objetivo de asegurar contratos de PDVSA. Los tres ex funcionarios de Petróleos de Venezuela (PDVSA) son José Luis Ramos Castillo, Christian Javier Maldonado Barillas (según la Fuente Sumarium.com del 23 de marzo, 2016), más de 1.000 millones de dólares fueron vinculados a los sobornos desde el 2009 al 2014.

De manera pues en las economías subdesarrolladas, los balances de las empresas son maquillados, muchas de ellas, se aprovecha de sus capacidades para corromper entidades públicas, funcionarios de Estado, como en CADIVI, al gobierno venezolano le ha faltado no desmontar las regulaciones sino más regulaciones, más estrictas y de fiel cumplimiento, puesto que los mercados se hacen muchas veces cómplices, aprovechándose de sus capacidad de monopolio, allí está el otro ejemplo Polar, cuando en el 2002 durante el paro petrolero, suspendió la producción, sumergiendo a la sociedad en un desamparo que no es otra función de la empresa privada y por el contrario, el amparo social es función del Estado, el desestabilizar un país no es función de una empresa privada, pero es función del gobierno mantener la estabilidad social, solucionar los problemas de Venezuela, en verdad el gobierno está para regular la vida de una sociedad, incluyendo la empresa privada, y para ello existe una política social y otra una política económica. Todo se resume en: “El gobierno es el que regula, las empresas harían lo mismo si tienen problemas internos...regularse  a sí mismas mientras pasan los tiempos críticos”.

Salvemos al gobierno, equivale a decir salvemos las empresas privadas, el capitalismo debe acostumbrarse a convivir con el pluralismo económico, el socialismo, en la transición estamos obligados a tolerarnos, a convivir, a regularnos mutuamente, la empresas existen por y para la sociedad, y esta existe para el Estado, regular el Estado, subordinado al interés social, de allí la estatización de la vida económica, sería ideal que las empresas cooperaran en esas acciones, a cooperar hacer productivas las empresas, para salir adelante, a crear un modelo original, de simbiosis, de coparticipación, de corresponsabilidad social,  construyamos todos “un vivir mejor” y eso se logra produciendo para la sociedad, elevando el crecimiento económico, redistribuyendo las riquezas, pagando los impuestos, teniendo salarios sustentables. Tenemos que dar la mano, y no torcernos el brazo.

ETICA Y MORAL DE LA EMPRESA PRIVADA

Enseñemos ética y moral, la vida económica de una sociedad debe también guiarse por estos principios, valores deben practicarse no solo en la vida pública, también en el mundo de la empresa privada, no olvidemos quien trabaja para quien, el capital para el trabajo o el trabajo para el capital, hagamos que todos trabajamos para todos, que todos queremos vivir, que nos necesitamos, que de la salud del trabajador depende las empresas, que de la educación del trabajador depende el progreso técnico, que el trabajador ha llegado muy lejos, hoy dirige las empresas desde el taller hasta la gerencia, solo le hace falta conciencia política, conciencia de patria para enfrentar los desafíos de la globalización transnacional.

La empresa de por si no es mala, al igual que el mercado, es una creación social, un producto histórico, no es mala por naturaleza, solo que ella como objeto debe ser dirigido conscientemente  de acuerdo con la última palabra de la ciencia, responder a su fin social, debe convertirse es un instrumento de liberación, de cálculo político y económico, la clase trabajadora debe comprender esto, como así lo entiende el capital, que por sí solo no puede hacer nada, no puede hacerlo todo, la maquinas no tienen vida, la materia prima es inorgánica excepto los vegetales, el capital tiene que saber que vivimos en el siglo XXI, cada vez las funciones empresariales se socializan y sociabilizan, no puede eludir este hecho, las tares complejas se socializan, vale decir las socializan los trabajadores por la que tarde o temprano asumirán la totalidad de las funciones del capital que hoy son de “chupasangre, de la sabia por el mundo obrero”. He allí las dos caras de la moneda.. Bolívar decía, “la unión nos falta para completar la obra de nuestra regeneración”, independiente, soberana y libre.

 



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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