Parlamento obstrucionista

Es indudable la difícil, compleja y complicada situación económica actual. Los revolucionarios y revolucionarias tenemos el convencimiento de que la misma se debe a la guerra económica en primer lugar, a la caída de los precios del petróleo en segundo lugar y a debilidades nuestras en tercer lugar. Quienes no comulgan con la revolución pueden invertir este orden y hasta minimizar el impacto del decrecimiento del mercado mundial de crudo; pero sea como fuere que se perciba las causales del momento, todos debiéramos asumir, coincidir y actuar en consecuencia con esta situación país.

La derecha venezolana ha decidido seguir el camino de la obstrucción y el complot golpista para derrocar al presidente Maduro, con un razonamiento similar al que sufrió el pueblo libio antes del derrocamiento y asesinato de Gadafi. Lamentablemente el resultado de esta y otras aventuras traen con el cambio del gobierno la destrucción del estado y el desmembramiento de naciones.

¿Cuál debiera ser el comportamiento de un parlamento nacionalista? Mantener sus diferencias y sumarse al esfuerzo nacional para sacar el país adelante en medio de la gravedad de la situación. Han preferido mantener la maniobra de la ruta corta y conspirativa.

Ya en una oportunidad derrocaron al presidente y no duraron 48 horas en el poder, si reeditan el golpe o algunas de sus variantes la respuesta popular será demoledora. ¿Cómo es que no pueden ver algo tan evidente? Por ello la opción trascendente para esta derecha es cualquiera, menos la que están transitando.

La sentencia del TSJ es un extraordinario documento que lamentablemente ha sido desdeñado en esa línea liquidacionista y torturante que han mantenido desde el 6 de diciembre.

La irresponsabilidad de la oposición en el parlamento se complica más, debido al tremendo fraccionamiento y los excesos de egos desbordados. Las contradicciones entre ellos por ungirse como presidenciables a pesar de la ausencia de liderazgos reales, es un signo característico y muy peligroso de la derecha en Venezuela. El hecho de que no puedan dirigir al bloque de la MUD es una de las razones por la cual no deben intentar dirigir a este país.

La Clase obrera ha estado respondiendo con una creciente fuerza a las leyes propuestas, especialmente a la que tiene que ver con la privatización de las empresas del estado y las recuperadas. Se puede palpar la determinación de los trabajadores, y esto es apenas el comienzo de la resistencia a unos diputados que operan de espalda a las necesidades e intereses del pueblo.



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José Ramón Rivero

Viceministro para el Sistema Integrado de Inspección Laboral y de la Seguridad Social. Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo

 mejansen.sppp@gmail.com      @joseramonrivero

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