Iconografía de Bolívar

Los retratos de Bolívar realizados por artistas de la época, son numerosos y en todos ellos, persisten rasgos fisonómicos inconfundibles. Son varios los retratos de artistas anónimos junto a los de Antonio Meucci, Eustoquio Carrasquilla, François Desiré Roulin, José María Espinosa, Pedro Rojas, Pedro José Figueroa y Tito Salas, este último en sus retratos copia los rasgos captados al natural por los artistas de la época.

Desde que tenemos uso de razón, en nuestra mente están grabados los rasgos de esa fisonomía, tanto el perfil grabado en la moneda, como la percepción natural captada por los artistas (retratistas). Esos rasgos fisonómicos constituyen el Bolívar clásico, que fue rescatado en la Asamblea Nacional y debe estar en las oficinas públicas.

Este retrato elaborado en 1825 por el artista peruano José Gil de Castro, reconocido como uno de los retratistas más importantes de la época; sobre el cual, el mismo Simón Bolívar diría al General Sir Robert Wilson: "Me tomo la libertad de dirigir a Ud. un retrato mío hecho en Lima con la más grande exactitud

 

Casa de Nariño. Autor Ricardo Acevedo Bernal (1867-1930)

Muy diferente al retrato realizado por técnicas en tercera dimensión, por medio de la cual los autores crean un rostro a su imagen y semejanza que corresponde más, al rostro del mecenas, que al rostro clásico de Bolívar captado al natural por los pintores de la época. Tergiversación iconográfica que constituye el desconocimiento de la percepción que los artistas/retratistas tuvieron de Bolívar.

Acto de soberbia de Chávez (hiperliderazgo y culto a la personalidad), pretender imponer la imagen digital de Bolívar por sobre la imagen clásica plasmada en el lienzo por artistas contemporáneos, grosero irrespeto al arte de esos pintores.¿Quién le dió esas prerrogativas? Manifiesta expresión de hiperliderazgo y culto a la personalidad que alimentaban su ego.

Entre la fisonomía de Bolívar realizada por una técnica digital y la fisonomía captada por percepción directa, desechamos la primera y acogemos el realismo de la segunda. Nadie va a borrarnos de la mente el Bolívar que guardamos desde la más tierna infancia.

Aprendimos a honrar esa imagen y nos resulta una torpeza la pretensión chavista de imponer una imagen que se asemeja más al rostro de Boves o de Chávez, de cara ancha, abotagada,

burda, inconexa con el retrato de frente amplia surcada de arrugas, ojos inmensos, rostro alargado, nariz fina, mentón pequeño, característica de los retratos clásicos o el perfil inconfundible grabado en la moneda.


François Desire Roulin, Simón Bolívar. Lápiz sobre papel, 0,222 x 0,193.Bogotá, 1828.

La soberbia de pretender imponer el rostro morocho con similitudes a la fisonomía de Chávez, inventado y creado en tercera dimensión, es la misma de pretender borrar o negar la historia de Venezuela entre 1830 y el 4 de febrero de 1992. Según el chavismo, la historia nacional moderna comienza con la deserción militar del 4 de febrero. Todo lo demás no existe por cuanto constituye la historia de la despreciada, invisibilizada Cuarta República.

No entendemos el empeño de Chávez de destruir el Bolívar que nos enseñaron en el hogar, en la escuela, bolivarianismo que fortalecimos con nuestras lecturas (he leído unas doce biografías de Bolívar más numerosos estudios). Me volví ateo, por la lectura y estudio de Bolívar. Ese empeño de Chávez de crear una imagen de Bolívar que no existe en ninguna página de la historia, lo rechazamos, por cuanto el Bolívar de Chávez es la antípoda del Bolívar verdadero: librepensador, materialista, ateo, anticlerical, jacobino, republicano, liberal, laico.

Para Chávez y su corte de entusiastas seguidores, sólo conservan de la historia patrialos trazos de la alegoría conocida como "el árbol de las tres raíces", retorno al pasado, negación del presente, sin proyección de futuro que, unido al resurgir de la Edad Media, cristera y oscurantista, simboliza la negación del Estado laico.

En este mar de contradicciones ha naufragado el país durante los últimos 17 años con el discurso publicitario de una revolución bolivariana y socialista que no es revolución ni bolivariana ni mucho menos socialista, por cuanto el socialismo chavista como el nazista o el faschio de Mussolini, constituyen una infamia al socialismo auténtico. El socialismo no tiene nada que ver con lo ocurrido en Venezuela durante los últimos 17 años. Los gobiernos se evalúan por los resultados, y no por el discurso.

No entendemos que hace el Partido Comunista de Venezuela, PCV, metido en ese "nido de alacranes" del chavismo como los calificó con mucha prestancia el general Müller Rojas ¿Será que el PCV dejó de ser el abanderado de las ideas socialistas, heredero del marxismo/leninismo? ¿Dejó de ser el alma mater de la izquierda y del socialismo en Venezuela, según la opinión de Orlando Araujo? Da lástima y tristeza ver al PCV en esa alianza incondicional con el chavismo. Alianza que limita su condición de partido clasista. ¿Cómo puede guardar silencio el PCV ante este sainete de revolución con pretensiones de socialismo? Rechazamos el supuesto negado que el PCV olvidó ¡qué es socialismo! por cuanto avala la farsa chavista/militarista/cristera/socialcristiana/reformista que gobierna el país, y en 17 años creó la gran tragedia nacional que estamos padeciendo. Llama la atención el entusiasmo con que el PCV defiende las políticas fracasadas del gobierno chavista. No entendemos, qué hace el PCV en esa vergonzante alianza del Polo Patriótico. No entendemos como el PCV calla ante la infamia contra el socialismo que cometen quienes pretenden identificar el desastre económico, social y político con el socialismo. Rechazamos tal infamia y salimos lanza en ristre en defensa del socialismo. ¡Camaradas del PCV! ¿Consideran que esta mascarada de gobierno chavista es socialismo?

Aplaudimos lo ocurrido en la Asamblea Nacional de expulsar de su recinto retratos de Chávez, personaje que puede tener gran relevancia entre sus seguidores - sexta parte de la población nacional o cuarta parte del electorado – pero, carece de ella entre quienes desde la izquierda abstencionista y voto nulo, tenemos una visión diferente, a la de la farsa chavista, que condujo la economía a la gran tragedia nacional que estamos padeciendo. Si el gobierno de Chávez, durante 14 años, fue tan exitoso ¿Por qué llegamos a ésta tragedia de pobreza, desabastecimiento, indignantes colas, parálisis de la economía?

No consideramos que el presidente Maduro sea ahora el único responsable del desastre. En dos años en la presidencia, es imposible realizar tan espectacular catástrofe. De ser posible ¡Sos un genio Maduro!

Ahora el chavismo anda desesperado en busca del tiempo perdido. Lo que no hicieron en 17 años, cuando tenían todo, absolutamente todo a su favor ¿Pretenden hacerlo ahora cuando tienen todo en contra? ¿Cómo rectificar? ¿Con qué? ¿Van a terminar de hundir la nave para salvarla del naufragio?

Da lástima oír al impoluto y en estreno Ministro de la Economía hablar de planes para salir de la tragedia nacional. De todo corazón y por el bien de las mayorías



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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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