El modelo fracasó, esa expresión no dice nada

Desde hace algún tiempo se viene escuchando en Venezuela, fundamentalmente por parte de sectores opositores al gobierno, que "El modelo fracasó"; esa expresión en sí misma no dice nada y dice mucho, lo que la convierte, en este momento en un excelente instrumento de propaganda. ¿A qué me refiero cuando digo que esa expresión no dice nada? Porque esa expresión, tal y como está expuesta, no responde a varias preguntas que debemos hacernos para entenderla, como por ejemplo: ¿Cuál modelo fracasó? Y podríamos preguntarnos además: ¿Cuál sería el modelo alternativo? Ahora, por qué digo que esa expresión, en este momento, dice mucho; precisamente porque al dejar en el aire esas preguntas dejan que sea quien escucha o lea la expresión, el que responda las preguntas según como perciba la actual coyuntura. Eso convierte a la expresión, como ya dije, en un buen instrumento de propaganda.

Una de las maneras que tenemos los seres humanos para aprender, es relacionando las cosas, y si en este momento coyuntural, donde la caída de los precios petroleros (y dependemos en más de un 90% de esos precios) ha lanzado nuestros ingresos ordinarios al piso; sumémosle a eso el incuestionable saboteo interno con la producción y distribución de alimentos e insumos de consumo diario; al relacionar: "modelo fracasado" con la actual coyuntura, algunas personas, cuando menos van a pensar: "el gobierno fracasó"; otros dirán: "el socialismo fracasó"; y otros gritarán: "el modelo económico de Maduro fracasó".

No olvidemos que la propaganda no está diseñada para que la gente piense, sino para que sienta.

Bueno, para entender lo que está detrás de esa expresión que titula este artículo, respondamos las interrogantes que surgen de ella:

¿Cuál modelo fracasó?

Cuando escuchamos a quienes repiten lo del fracaso del modelo, hablan del fracaso del "modelo económico" y otros hablan del fracaso del "modelo socialista", quizás estos últimos ven un fracaso en lo social también. Pero comencemos el análisis del modelo económico.

No voy a entrar a exponer con rigurosidad académica lo que se entiende por "modelos económicos", porque además son distintos a "modos de producción" o a "sistemas políticos". Vamos a suscribirnos, en principio, a la idea que quieren generar quienes utilizan la expresión de marras con fines propagandísticos; vale decir, ellos quieren hacer ver que la concepción del manejo de la economía que han tenido nuestros gobiernos revolucionarios, ha fracasado y por eso la crisis económica actual. Veamos si eso es cierto.

No es un secreto que nosotros., la mayoría de los venezolanos, nos planteamos una transición hacia el socialismo, y que estamos aún en esa etapa transitoria. Tampoco debe ser difícil de entender que en una transición se arrastra, hasta que finalice la transición, con parte de lo que se pretende desaparecer. Esto se explica en la famosa expresión de Gramsci, sobre lo que no termina de nacer y lo que no termina de morir.

En el caso nuestro, es precisamente "el modelo económico" lo que hemos venido arrastrando de una IV república tan añorada por la oposición, y ahora prometida por ellos. Realmente no se ha tocado con fuerza, el modelo de producción capitalista-rentista, porque en estos últimos 16 años, hemos centrado los esfuerzos en mejorar las condiciones de vida en un país que para 1998 tenía un 51% de pobreza y un 28% de pobreza extrema; con un alto índice de analfabetismo, a pesar de haber sido por más de 40 años (1928-1970), el primer país exportador de petróleo del mundo. Hoy hemos revertido esos índices sociales, y podemos decir con orgullo que hemos reducido la pobreza a menos de la mitad y la pobreza crítica a menos de un tercio; así como también, hoy somos declarados por la UNESCO como territorio libre de analfabetismo. Ni hablar de los reconocimiento que nos ha hecho la FAO por el combate en contra del hambre en nuestro país, e igual podemos mostrar logros significativos en materia de educación, salud, vivienda, y casi cualquier variable social, gracias a la justa distribución de las riquezas. De manera que si hablamos de "modelos", nuestro modelo social, es insoslayablemente exitoso. Pero al no tocar el fondo de la estructura económica que heredamos, heredamos también sus taras. Es aquí donde está el fracaso económico: en el hecho de habernos visto obligados a mantener ese sistema egoísta y depredador; vale decir, el sistema capitalista. Sin embargo, el presidente Nicolás Maduro ha tomado medidas que están tocando el nervio que la demoledora muela capitalista, con lo que ha provocado, como era de esperarse, su airada reacción. La Ley de Precios Justos se enfrenta a la Ley de oferta y Demanda, que es uno de los pilares del sistema capitalista-liberal. Esto nos ha llevado a debatir sobre las verdaderas causas de la inflación; sobre la formación de los precios y el latrocinio a nuestros ingresos que perpetran los productores y comerciantes inescrupulosos, aprovechándose de las ventajas que les otorga el capitalismo-liberal contra los consumidores.

En síntesis, sí algo ha fracasado, es el rescoldo de capitalismo que se mantiene en esta etapa transitoria. Por eso vemos que quienes hablan del "fracaso del modelo", no explican qué modelo fracasó, ni en qué consiste tal fracaso, para no tener que decir cuál es el modelo que proponen.

Esto responde, en parte, la segunda pregunta que nos hicimos: ¿Cuál sería el modelo alternativo?

Ellos (la oposición) dicen que eran felices y no lo sabían. Por supuesto que lo eran. Ellos se apropiaban de las riquezas que les pertenecía a todos los venezolanos, y llenaron a este país de pobreza, hambre, inseguridad, verdadera improductividad; y no podía ser de otra manera, el capitalismo es un sistema excluyente por naturaleza que distribuye las riquezas que todos producimos de forma que pocos tengan mucho y muchos tengan poco o nada; esto se evidencia en declaraciones de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde, quien afirmó que menos del 10% de la población mundial, exactamente el 8,1% (373 millones de personas) posee el 82,4% de la riqueza total del planeta, e incluso, dentro de ese 8,1% de ricos un 0,5% de súper ricos (29 millones de personas) acumulan el 39,3% de la riqueza del mundo. Este es el modelo tan añorado por la oposición; porque dentro de este modelo, la Revolución lo que hizo fue distribuir de manera más justa las riquezas que son de todos los venezolanos y es por eso que hoy somos unos de los países menos desiguales del continente.

De qué fracaso nos hablan quienes utilizan esa expresión como estribillo de su odio; si con "su modelo económico y social" lanzaron a más de la mitad de la población venezolana a la pobreza; a un 28% a la pobreza extrema; los anaqueles llenos de productos que pocos podían comprar, además de un pueblo sumido en la ignorancia. Esa es la alternativa que no se atreven a decir, y mucho menos a explicar; aunque la asoman, cuando dicen que este modelo de controles, es el que nos perjudica. ¿Perjudica a quién? Pues, a los que vivían felices y no lo sabían. Este es su modelo alternativo: Capitalismo-Liberal.



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Juan Carlos Valdez


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