La diplomacia de las corporaciones vs. la diplomacia de la dignidad

En una entrevista que le hacen al coronel Pompeyo Torrealba en Telesur le preguntan que cómo se hace para reconquistar la Zona en reclamación del Esequibo y él dice que enamorando a su gente. Tiene razón el coronel, aunque ahora pienso que si empezamos a hacerlo hoy habremos comenzado tarde. Nadie en Venezuela sabe de los "esequibanos". Nadie sabe qué pasa con la gente que puebla ese territorio. Hoy nos preocupamos de la intervención de la Exxon en las costas del Esequibo pero no hablamos nunca de su gente, de los "venezolanos" del Esequibo o de la integración americana. Nos preocupa la Exxon, el petróleo, el coltran, los diamantes, el oro. Y claro, los Esequivanos, luego de escuchar al coronel Torrealba.

No pasa lo mismo en la zona de la Faja petrolífera del Orinoco. Ahí no pasa nada. La gente, si no está feliz ahora, estará feliz cuando la Eni, Gasprom, Total, Chevron, Petro Bras, Repsol, Brithis Petroleum, Mitsubishi, Rosneft, Indian Petrolium, BR, sea dueña se sus vidas … porque resulta que ahora hay unas compañía petroleras que quieren más a la gente que otras, y nosotros nos trajimos a las más humanas que habían disponibles para la Faja. Y Resulta que hay algunas compañías petroleras que son más malas que otras, como la Exxon. De ella hay que estar pendiente. En cambio a sus hermanas y primas hermanas no hay necesidad de vigilarlas; es más, vamos a dejar que ellas mismas administren las empresas mixtas, pues así lo pidieron, y nosotros creemos en su buena fe, sabemos que no se van a inmiscuir en nuestros asuntos, que no van a sobornar (ni siquiera van a intentarlo) a algún funcionario público o grupo político, con la intención de maximizar sus ganancias. Porque ellas sí respetan el ambiente, las leyes, a las personas.

La diplomacia de las petroleras

Diplomacia: en su segunda acepción castellana, diplomacia es sinónimo de disimulo, de astucia. La primera es "ciencia de las relaciones internacionales". La pregunta es: ¿cómo deriva una de la otra? ¿cómo se populariza su sentido, cómo se hace lengua viva esa acepción tan fea?.

Porque la diplomacia, o sea, las "relaciones internacionales", siempre se ajustaron a una medida de poder. De poder militar, de poder económico; de poder militar, económico y tecnológico. De poder, y punto. Las razones éticas, las razones ilustradas, humanistas, las razones justas, humanitarias, históricas, científicas, cristianas, piadosas, no cuentan ni han contado en la diplomacia, en las "relaciones internacionales"; en los Convenios internacionales, en Acuerdos, e los Pactos, en las Declaraciones Universales, en las Cartas, en las intenciones.

Contra la diplomacia, es decir, el arte del disimulo, solo pueden los pueblos y su fuerza moral, la fuerza de la razón hecha pueblo; al engaño solo lo vence la dignidad y la moral de un pueblo; la verdad.

La diplomacia de la revolución Rusa la gobernó la revolución, la exposición de la verdad sin engaños. Acabó con el secreto, la negociación de espalda al pueblo. La diplomacia cubana la marcó la dignidad, la unidad, la conciencia política de todo su pueblo. Cuba revolucionaria jamás hubiera aceptado de sus líderes disimulo, traición, secretos, mentiras. Ese pueblo fue el verdadero arquitecto de sus relaciones internacionales. La conexión de sus líderes con él fue tan estrecha, tan íntima que líderes y pueblo actuaron siempre como una solo entidad.

El conflicto con Guyana se da ahora como consecución de esa desconexión líderes con el pueblo. ¿Quién puede ahora convencer al venezolano común de defender un territorio extraño a su vida, a su historia? Antes que apareciera la Exxon ¿qué hizo o ha hecho la revolución por darle valor a esa selva, a ese espacio vivo? Nada. Chávez, otra vez, fue el único. Sin embargo, dentro del paquete imperialista, siempre estuvo incluida la zona del Esequibo. Solo que, luego de muchos movimientos y cálculos fue ahora que el imperio, con la Exxon, decidió actuar.

Que si la ONU, que si la carta tal o cual, que si el laudo fulano o las evidencias históricas y documentales, nada de eso cuenta ahora. La historia de hace solo 10, 20 años nos lo demuestra.

Estados unidos invadió a Irán, contra decisiones de la ONU. Europa se pasó por el forro toda consideración moral para destruir a Libia. Por citar algunos ejemplos recientes. El poder económico y militar, el chantaje y la psicología del poder capitalista, sigue estando detrás de los disimulos diplomáticos a pesar de la Cuba socialista.

Si te mueves en su terreno y con sus reglas, la diplomacia de ellos es la suya. Si te mueves y actúas en dirección oblicua, los puedes joder, y los jodes, como lo hizo la Cuba revolucionaria.

Actuando en su terreno y con sus reglas Venezuela no tiene vida en esta pelea. Movilizar a los venezolanos para defender el Esequibo militarmente del imperio es tan difícil como movilizarlos para defender la Faja Petrolífera del Orinoco con un movimiento popular en contra del imperio; con tal desinterés político sería difícil defender la "patria" tanto en una Zona como en la otra.

En su aspecto más feo se parece el caso al de las Malvinas. Las Malvinas fue una salida desesperada de la dictadura apelando al sentimiento patrio, fue una manipulación y una oportunidad. El caso Esequibo no es igual en apariencia, pero sí lo es como disimulo, como improvisación. La Exxon provoca a los pacatos, a los políticos, en época electoral, a los nacionalistas, a los farsantes que sirven al imperio, inclusive a los capitalistas cercanos al gobierno. El pueblo, la masa, ¿qué sabe? ¿Qué les importa esa selva tan retirada, tan lejana, tan extraña? como lo fue las islas Malvinas para los pendejos que fueron a morir en ellas por defender una "patria embargada" al imperio y al capitalismo, allá, en la "Guerra de Las Malvinas".

Cuáles razones podemos argüir diplomáticamente a esta diplomacia de hecho. Cuando un país como el nuestro embargado de nuevo al capitalismo, moralmente débil, ya ha sido pillado en sus debilidades, y por esta misma razón le plantaron un equipo de perforación de la Exxon como señuelo. Estoy seguro que un gobierno firme y revolucionario, sin coqueteos con el capitalismo, conectado de su pueblo y con sus intereses, a ojos vista, no sería hoy esta una causa cantada como perdida; existiría hoy una verdadera causa para reclamar, en nombre de los pueblos y el socialismo y no de la patria huera, la patria comodín.

El gobierno no tiene pueblo ni razones. La Exxon Móvil es el enemigo a vencer, pero la misma compañía debe, en este mismo instante, estará haciendo negocios con PDVSA. O Repsol, o GASPROM, o CONOCO, o Total, BP, o con cualquiera de sus hermanas y prima hermanas .… da lo mismo, es el mismo enemigo (siempre invisible para el gobierno).

¿Por qué disculpo a Chávez en todo esto? Porque es conocida su posición respeto a las fronteras: siempre apostó a la unidad de los pueblos, inclusive con Guyana. Pero sus sueños, sus ideales socialistas y de igualdad, los cuales siempre quiso convertirlos en un imperativo legal y moral, nunca fueron escuchados o no estuvieron a la altura de sus equipos signados para esa tarea. Y mucho menos para sus herederos, para sus hijos. Un poco más de tiempo y el mismo Chávez les dice cómo había que hacer para resolver ese diferendo a estos expertos castrados de revolución. Sin bolas, sin convicciones, sin carácter. A estos viejos prematuros.

Quién puede acusar a la Exxon sin acusar a Estados Unidos. O sin acusar al resto de las petroleras que ahora hacen lo posible para cambiar la relación de poder en las empresas mixtas, en las nuevas, en las nuevas inversiones, en los nuevos convenios, es decir, que ahora mismo hacen lo posible tener el control de la producción y comercialización dentro de la faja petrolífera del Orinoco.

Todo es un disimulo, un engaño, diplomacia a la antigua, diplomacia que se salta la experiencia digna de la Cuba revolucionaria. Razones, evidencias, historiadores, viejos diplomáticos, nacionalistas furiosos, oportunistas… Pero ni un solo socialista, ni un solo internacionalista revolucionario. Nada de educación, nada de interés por aquellas personas, pueblos, habitantes de esos territorios. Si los hubiera no sería necesaria ninguna diplomacia; con la conciencia de "pueblo libre", con conciencia de clase, socialista, hubiera sido suficiente Razón para ganar esta pelea.



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Héctor Baíz

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