Encuestas de Hinterlaces, nos muestran que estamos en 3 y 2

“La mujer de César no sólo debe ser honrada; además debe parecerlo”

Cayo Julio César

Frente al desabastecimiento, la inflación y la inseguridad, no dudo del esfuerzo que está realizando el gobierno de Nicolás Maduro para combatir esos fenómenos que están acorralando el bienestar de todos los venezolanos. Pero definitivamente, lo que esté haciendo el gobierno, no es suficiente. La percepción del pueblo chavista y no chavista es que hay una inacción gubernamental y la gente siente que el problema va in crescendo. Así lo reflejan las encuestas que mencionó José Vicente Rangel en su programa José Vicente Hoy, transmitido el día 7 de junio de 2015, según las cuales, más del 60% de los venezolanos aprecia que el principal problema del país está en la escasez, la inflación y otros problemas de naturaleza económica, y más del 80% perciben que la situación al respecto está empeorando, incluida la inseguridad. Frente a esta fotografía que tomó Hinterlaces de lo que el venezolano siente y piensa, debemos reflexionar y darnos cuenta que lo que estemos haciendo para contrarrestar la escasez, la inflación y la inseguridad, en el mejor de los casos, no está siendo percibido por el pueblo en general. Vale decir, si estamos combatiendo el problema, no lo parece.

Mucha gente como yo, están convencidas que estamos enfrentando un saboteo brutal, sin parangón en la historia republicana venezolana; pero también sentimos que el enemigo nos está tomando terreno por inacción.

Nuestra Revolución es atípica, porque es pacífica y depende de los votos para mantenerse. Eso nos obliga a conservar niveles mínimos de satisfacción de las necesidades del pueblo para no perder el respaldo popular. Más aún cuando no nos hemos ocupado de la creación de consciencia a través del trabajo organizativo popular, con el cual se materializará el modelo de sociedad que plasmamos en nuestra Constitución. “Democracia Participativa y Protagónica”. Esto sólo es posible con un pueblo organizado, consciente, pero sobre todo: empoderado.

Algunas propuestas para la lucha:

Según nuestra Constitución, en su artículo 4, Venezuela es un estado federal descentralizado, eso supone varios niveles de gobierno. Estamos frente a un ataque, que como ya dijimos, es el más brutal que ha experimentado gobierno alguno en nuestro país. Ya es hora de pasar a la ofensiva. La mejor defensa es el ataque. Es absurdo dejarle toda la defensa de la Revolución al gobierno central.

La revolución cuenta con 20 gobernaciones y 256 alcaldías, no es momento de hacer aceras y maquillar las calles. Si ya sabemos dónde está concentrado el ataque de los enemigos de la patria, centremos todos los esfuerzos, recursos materiales, de propaganda y agitación en contrarrestar ese ataque ¿Es que acaso las gobernaciones y alcaldías no pueden tomar parte de sus respectivos presupuestos para crear un gran fondo de alcaldías y gobernaciones y con eso contribuir en la importación de insumos necesarios; sobre todo en este momento coyuntural donde la gente que los eligió está pasando penurias? ¿Acaso vamos a dejar que el burocratismo y la miopía política impidan una acción contundente como ésta para enfrentar el ataque?. De ese fondo que se cree, las gobernaciones y alcaldías recibirán los insumos equivalentes a su aporte (a ver quién aporta más para su pueblo).

Todas las gobernaciones y alcaldías nuestras deben salir por toda sus respectivas circunscripciones a combatir la especulación junto con las ubeches y los consejos comunales. Ya sabemos que la actual inflación es en buena medida, inducida, es especulativa; la consigna debe ser: “abajo los precios”.

Ya se sabe también, que DolarToday emite un valor falso y exagerado del dólar y todo aquel comerciante que fije precios con esa referencia, debe bajar los precios en esa proporción. El Sundee, servirá de apoyo a la acción de gobernadores y alcaldes en contra de la especulación.

Nuestro gobierno central tiene dos acciones efectivas y necesarias; que debe tomarlas con coraje, como son las decisiones de los revolucionarios; más aún en situación de guerra: debemos cerrar la frontera con Colombia. En este momento, en nada nos beneficia mantener ese espacio abierto. Es un hecho notorio para todos los venezolanos como nos quitan 40% de los alimentos que nos subsidia la revolución, y por lo menos nos quitan 45 mil barriles diarios de gasolina que podríamos exportar a precios internacionales; y ni hablar de las mafias cambiarias que operan desde Colombia.

Mientras nosotros vemos impávidos como se llevan nuestro bienes y nos traen paramilitares, droga y delincuencia; el gobierno colombiano legaliza a los pimpineros para estimular aún más el contrabando de combustible; el Banco de la República de Colombia permite que las casas de cambio devalúen el Bolívar en la frontera para ayudar a las mafias del contrabando de extracción y hacerle el juego a DolarToday. Por favor díganme en qué nos beneficia mantener esa frontera abierta en este momento. Estamos sacrificando a TODO EL PAÍS, para beneficiar a unos cuantos.

Son miles de millones de dólares que se van por la frontera y que en este momento, más que nunca, los necesitamos.

La otra medida es la estatización de la banca privada. El camarada Nicolás, en una alocución el 14 de abril de este año; refiriéndose a los raspa-cupos, dijo que algunos banqueros se confabularon para obtener divisas de manera fraudulenta. Pues sepan que la banca privada fue la que ha sustraído la mayor cantidad de dólares ilegalmente en los últimos tres lustro, aprovechándose de que nuestro gobierno los utilizó como operadores cambiarios, falsificaron todo tipo de solicitudes para apropiarse de miles de millones de dólares y con esos dólares que se apropiaban, reducían la oferta de dólares legales y eso ocasionaba que más personas acudieran al mercado ilegal donde ellos mismos (los banqueros) ofertaban parte de los dólares que nos robaban a todos los venezolanos; y además, con ese dinero también han financiado la desestabilización política y económica.

Además, las ganancias de la banca han sido astronómicas todos estos años de Revolución. Imaginémonos, en este momento, ese dinero al servicio del pueblo, como herramienta para enfrentar el ataque económico.

El gobierno colombiano y la banca privada nacional se han burlado de la buena fe de nuestro gobierno ya es hora de ponerle coto a esa burla.

Culmino con una frase que decía mi abuelo: “Si tú le das tu confianza a alguien, y esa persona te traiciona; esa persona es pendeja; pero si te la traiciona dos veces, el pendejo eres tú”.

 



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Juan Carlos Valdez


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