¿Es la pobreza depredadora del ambiente?

Resumen: El ambiente es la Tierra, el Universo y no simplemente lo que nos rodea, porque lo que nos rodea en un nivel de organización llamado el ecosistema. El ecosistema y el ambiente tiene factores naturales que interactúan entre sí, el hombre es un factor natural, es decir es un componente del ecosistema y por ende del conjunto mayor, el ambiente. La pobreza es el resultado de la exclusión sistermatizada de las personas. Los conocimientos ancestrales de cómo relacionarnos con el ambiente nos han sido escondidos, los factores naturales capitalizados. Mal podemos relacionarnos con la naturaleza y de hacerlo es un delito por tener esos factores naturales precio o dueño. Entonces: ¿Es la pobreza depredadora del ambiente?


El ambiente es la Tierra, el Universo y no simplemente lo que nos rodea, porque lo que nos rodea en un nivel de organización llamado el ecosistema. El ecosistema y el ambiente tiene factores naturales que interactúan entre sí, el hombre es un factor natural, es decir es un componente del ecosistema y por ende del conjunto mayor, el ambiente.

El hombre en su nivel de desarrollo llamado sociedad (es una verdad el acuerdo de los hombres aceptada por la sociedad, aunque no coincida con la realidad), le cambió el nombre a los factores naturales diferentes a él y le puso precio y utilidad. Es por ello que la sociedad llama recursos naturales a los factores naturales, le pusieron precio y piensan usarlo o lo están utilizando para generar dinero, riqueza. Incluso el hombre o un sector de la sociedad le aplican la propiedad y ya habíamos dicho que el hombre es un factor natural más del ambiente, del ecosistema.

La propiedad es una verdad, un acuerdo entre los hombres, (*"còmo ser dueño del río, del cielo.." decía aquél indio despojado de su territorio en Estados Unidos). Cuando somos dueños de un factor natural o un conjunto de ellos, de un ecosistema, pues nos adueña el acuerdo entre los hombres a través de las constituciones, las leyes, decretos, ordenanzas y otros instrumentos jurídicos, es nuestra verdad. La realidad es que no somos dueños de nada, somos parte de todo. Decíamos que un grupo de personas, un sector de la sociedad, concentran la propiedad de los ecosistemas del planeta, algunos ostentan ser dueños del ambiente (ambiente es todo el planeta, todo el universo y no simplemente lo que nos rodea).

En esa visión rentista de los factores naturales (por eso los llaman recursos naturales), pués el ambiente tiene dueño y es una élite, los demás somos invasores de sus predios dominantes o no contamos con dominios significativos que irriten su tranquilidad. Se puede decir en esos mismos términos que la pobreza es la exclusión de los ecosistemas. Los pobres no tienen acceso al legítimo hecho real (realidad) de poder vivir en interacción con los factores naturales existentes por un formulismo, una verdad llamada ordenación jurídica dentro de una filosofía socioeconómica capitalista que le atribuye la propiedad a personas que tienen un instrumento llamado dinero y capital.

En ese capitalismo ambiental, en ese sistema de propiedad de los ecosistemas o de sus componentes, cualquiera que aborde la empresa de interrelacionarse inautorizadamente con los factores naturales, es un depredador. Se está metiendo con el ecosistema de alguien o de un grupo. No estamos justificando lo inapropiado de la interrelación de personas que desesperadamente buscan su espacio y sus provisiones, sabemos que por la evolución de la sociedad se marginó al grueso de la humanidad de los conocimientos ancestrales de cómo tener una interrelación de calidad muy respetuosa con los otros factores ambientales.

Es por ello que durante algunos años hemos oído con horror que la pobreza es depredadora ambiental, quizás lo dijo algún dueño de los ecosistemas mundiales y lo repitieron y lo repitieron y lo repitieron. Casi que nos hacen decir a los ambientalistas y ecologistas esa verdad (acuerdo de los hombres asumida por la sociedad), decir que los pobres estaban depredando los recursos naturales (es decirle a los factores naturales que tienen precio y tienen dueño).

En 1992 se reunieron en Río de Janeiro, en esta ciudad brasileña se hacía la Cumbre de la Tierra (la ONU a través de su programa ambiental el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA). Se hizo en esta reunión un juicio de valores sobre las actividades de la sociedad y su interrelación con los factores naturales (los componentes del ambiente). Se avistó en el debate que la tendencia era la destrucción del ambiente (es la Tierra y todo el universo y no simplemente lo que nos rodea) y que de ese momento en adelante se tendría que tener un equilibrio (desarrollo sustentable) entre el desarrollo y el ambiente, con participación responsable y garante de los tres sectores de la sociedad: los gobiernos y los partidos que lo ostentan por un lado, los dueños de los medios de producción y sus empresas por el otro y completando con las comunidades y todas las personas quienes la componen. Se estableció también que se tenían que establecer una estrategia para disminuir la inequidad y la falta de acceso a los recursos naturales (factores naturales con precio o con dueños) y societarios.

En fin, la sociedad aceptó desde Suramérica que se estaban haciendo mal las cosas. Lo llevaron diez años después para evaluar desde África y se siguen haciendo mal, y no había mejorado. Dijeron desde Johannesburgo que la pobreza existe y que seguía marginada de su interrelación con los factores naturales y con los instrumentos de la sociedad. Pues resulta que la salud es el completo bienestar biopsicosocial y ambiental y no la simple ausencia de enfermedad y nos dicen que el 80% de las personas del mundo son pobres, privados de los factores del ecosistema, del ambiente, pues el 80% de las personas del mundo están enfermas. Estos enfermos ambientales (según la definición), buscan su oportunidad de vida tratando de interrelacionarse con los factores ambientales, sin educación suficiente en muchos casos (ya dijimos que han sido enajenados los conocimientos ancestrales de la buena interrelación con los factores naturales), pero se consiguen en propiedad privada.

Eso los convierte a aquellos que no tienen acceso a sus propios ecosistemas en delincuentes, en depredadores, lo vociferan en el espectro radioeléctrico, en el papel del periódico y se queda como una sentencia, como una verdad, un acuerdo impuesto por los dueños del poder (político, económico y de las comunicaciones) siendo asumida por el resto de la sociedad que la pobreza es depredadora. Es para debatir.....


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Elio Ríos Serrano


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