El fabricante capitalista es un usurpador de lo ajeno permisado por el Estado

¡Cuidado! Las academias de la lengua nos engañan. Es que si la plusvalía existe, entonces todo fabricante capitalista es un usurpador de lo ajeno permisado por el Estado, con arreglo y por definición marxista

Actualmente, ocurre que no puede abastecerse ningún comercio para que limite su actividad a esperar que le llegue un inventario y con una cola esperándolo, bien predateado, en unas pocas horas o menos liquide eso inventarios. Para eso se asigna un repartidor de tales mercancías debidamente ubicado. Bueno, a eso están dedicados ahorita muchos comercios, particularmente de los chinos de Valencia y los mercados oficiales de gran escala. ¿Para qué invertir en desemejantes infraestructuras si los productos llegan y salen-para los bachaqueros en menor tiempo que el que tardean en ser abastecidos. Así no es comercio, es otra cosa.

Yendo al tema: En ese contexto, podríamos hablar con mayor propiedad de "apropiación indebida".

También incurrirían en una suerte de asociación para adquirir indebidamente, y a manera de cómplices natos, los terratenientes, los comerciantes, la banca y el Estado burgués, según la propia distribución de la renta[2] empleada por Carlos Marx para explicar, describir y fundamentar que el mercado sólo reparte el plusvalor ya creado por los salariados en las fábricas y que es retenido indebidamente por los patronos.

¿Cómo ocurre el "atraco"?: 1.- El burgués capitalista monta una trampa llamada fábrica, debidamente autorizada en notarias o registros afines, o sea, por el Estado burgués, a cambio de pagar unos miserables derechos fiscales.

Esa macabra trampa, sólo caza personas, está destinada a la cacería de desempleados, es decir, de gente que se halla pelando esféricas y con familia qué alimentar. También pueden ser cazados algunos solteros que necesitan ingresos para sus imprescindibles gastos personales.

Si el padre de familia no existe, pero sí sus hijos y la madre correspondiente, la víctima es esta, pero si ella se halla impedida para ser cazada, lo hacen sus hijos. Este último es el caso de las personas total o parcialmente huérfanas o huérfanos.

2.- Como para concretar el valor del plusvalor o plusvalía, el cazador original debe valerse de cómplices en su rapiña, se ve obligado a compartir la usurpación del caso. Es así como el fabricante sólo se queda con una parte del botín y cede el resto a comerciantes, a banqueros y al Estado que lo protege en sus antisociales actividades[3].


[1] Despectivo de explotador. Este tipo de "ladrón" comercial se vale del hambre de su víctima como arma para sacarle la plusvalía de su fuerza de trabajo, así como el ladrón no comerciante se vale, con armas convencionales, de la indefensión del atracado para sacarle dinero del bolsillo o prendas de su cartera.

[2] Eufemismo de plusvalía.

[3] Nótese que nos estamos valiendo de voces que hasta ahora y durante milenios sólo se vienen aplicando a los pillos y ladrones que se hallan definidos en los pomposos diccionarios académicos de las reales academias. Debemos desconfiar del uso ortodoxo de esa terminología de las academias de las lenguas u optar por reconocer que sus definiciones no son tan puntuales ni tiesas como esos lingüistas nos las han vendido porque omiten deliberadamente que todo vocabulario es clasista o de aplicabilidad histórica.



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Manuel C. Martínez


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