“Soponcio, beriberi, pasmo, yeyo, mareo, caligüeba, patatús, moridera, ptt, vágido, mal de lombrices, cambio de luna, mal de páramo”, son solo algunos de los ingeniosos nombres que el pueblo endilga a un posible síncope, convulsión, vahido o lipotimia.
No es fácil para el profano manejar la enredada por su etimología, verborrea médica, en tanto lenguaje académico.
De recién aparición por la consabida tv españoleta, vimos un supuesto encuentro periodístico en la selva…!!… un sabihondo gilipollas, entrevistando al no menos lelo Henrique Capriles; según el sabio de marras , el gobernador, ex ex ex, estaba consumido, caquéctico, de tanto trabajar y viajar, a escondidas, por los pueblos de Venezuela, casi que en una heroica resistencia, en la clandestinidad pues, lo cual le llevó a sufrir una lipotimia en la entrevista.
Diosdado a sugerencia de algunos de sus colaboradores interpreta tal lipotimia como hipotimia y así la define.
Un viejo Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas de Salvat (1968) define los dos términos de la siguiente manera:
Lipotimia: Desmayo, deliquio, pérdida súbita del conocimiento / Estado de alienación caracterizado principalmente por el desaliento; melancolía.
Hipotimia: Disminución anormal del tono emotivo / Hipofrenia
Y averiguando por Hipofrenia : Debilidad Mental.
Así las cosas podemos en conclusión decir que el hebefrénico y hectiquético gobernador y su no menos gachupín y oligofrénico entrevistador padecen, ambos de “LHIPOTIMIAS”, a propósito de neologismos y en descargo de Diosdado y su equipo. A ver si en la edición próxima del DRAE se acuña.
grupochely@gmail.com