Saul Ortega: ¿Nadie puede poner en duda el nacionalismo de Arias Cardenas?

Estimado Diputado Saúl Ortega:

Siempre lo he tenido en gran estima ante su defensa de la revolución bolivariana, además lo había considerado como un político ecuánime y no propenso a posturas sumisas. Pero de sus declaraciones sobre el nombramiento de Arias Cárdenas (AC) a la Embajada de la ONU, empiezo a dudar de mis concepciones sobre Ud., sobre todo por la pregunta que encabeza esta comunicación. Pienso que ha sido mal estructurada, la verdadera interrogante debió ser Diputado Ortega, por lo menos para aquellos que no les esté fallando el área de la memoria reciente, ¿Quién puede creer en el nacionalismo y en la fidelidad al proceso de AC?. NADIE. Como bien expresó un opinador en Aporrea, cuando en Enero el Presidente en una concentración informó del retorno de AC al lado de la revolución, ese anuncio fue una cachetada en el rostro de tantos que han luchado y caído en este proceso revolucionario, que se han mantenido fieles hasta la muerte al ideario de la transformación integral de nuestra nación. Por eso la barra en frente de la tribuna debió silenciar con sus estruendosos aplausos los gritos de TRAIDOR que salían de muchas gargantas de la multitud.

Se que se dice que el venezolano no tiene memoria, pero no creo que a nadie se le olvide, una emisión de TV desde el Ministerio de la Defensa el día 11 de Abril del 2002, donde el ahora preclaro adalid de la revolución compartía arrumado muy cómodamente en un sofá, con el grupo de los militares golpistas, mientras que su amigo del alma se encontraba preso y volando hacia la Orchila, a enfrentar un destino incierto si acaso no la muerte. ¿Hubo en ese momento alguna declaración del impoluto revolucionario AC, a favor aunque sea del respeto a la integridad de la vida del Presidente?. Si la dijo sería en el baño de su casa, donde nadie la oyera. Si no estuvo en la entronización de Pedro El Exiguo, no fue por su rechazo a lo que estaba ocurriendo, fue por su reconocida capacidad de oler la debilidad de mando de los generales conspiradores, conducta por cierto emulada por muchos monigotes con charreteras que estuvieron jugando una guabina entre el golpe y la institucionalidad, hasta que la reacción del pueblo, que fue el verdadero héroe de la jornada, aunque muchos militares quieran ganar esa indulgencia con el rosario de mártires de la revolución, obligó a esos maromeros a suprimir sus conductas ambiguas. Es ese mismo pueblo, al que no se le quiere oír su Voz, porque cuando el pueblo se sacrifica por sus lideres, allí si el pueblo es el Soberano, mientras que cuando reclama una decisión que ofende al mismo pueblo, entonces el pueblo es muy ignorante, un burro que no tiene cachos, como diría la Diputada Iris Valera. Por que si los tuviera, se llevaría en los cuernos a mas de un diputado elegido por ese mismo pueblo burro, y que se dedican a insultar la inteligencia del pueblo, afirmando que en este país hay un solo ente inteligente, que esta revolución es de una persona, y que los demás somos mongólicos o entúpidos, que jamás tendremos a nuestro alcance la suficiente claridad mental para entender un pito de que es una revolución. Recuerde Sra. Valero que las revoluciones de un solo hombre no solo no duran, simplemente no existen.

Se quiere siempre velar, ocultar y subestimar el protagonismo del pueblo en este proceso, pero me perdonan los compañeros y camaradas revolucionarios, el Caracazo fue en 1989, y la intentona del entonces Comandante Chávez fue en 1992, y sin la sangre de los mártires del 89, jamás habrían sido los sucesos del 92. ¿Cuál fue la campanada inicial que presagiaba el derrumbe del viejo régimen?. ¿Cuando los militares del 92, buscaban apoyo para su intento, en que se apoyaban? ¿Acaso no se apoyaban en la memoria de los 5.000 caídos en ese Febrero sangriento?. La conciencia revolucionaria nació, se formó y sigue creciendo, primero, en el pueblo, luego los militares patriotas se encargaron de brindar los fusiles, y aunque estos fracasaron, ¿quien fue el que terminó sepultando a los corruptos partidos del status?, acaso no fue ese pueblo, colocado en orden de batalla frente a las mesas electorales, y que a través de una avalancha de votos, destruyo para siempre el poder ilusorio de la Cacocracia, y colocó en su más alta magistratura al hoy Presidente Chávez, ¿O es que acaso me va ha decir la Diputada Valero, que el Presidente se hizo solo, o lo logró todo solo?. No nos equivoquemos, y no despreciemos la sabiduría de ese pueblo, porque eso fue lo que hicieron los politiqueros de la IV república, no sea que como a estos, cuando el pueblo los desprecie y los abandone, en ese momento sabrán cual es el poder del soberano.

Por otra parte, durante la campaña donde Frijolito II comandó a las fuerzas más reaccionarias, los epítetos mas insultantes fueron vertidos por el, en contra del Presidente, hasta compararlo con una gallina por su supuesta cobardía, además de autoritario, loco, entre otras perlas. Ahora de pronto el traidor a la causa es el adalid de la misma, vaya metamorfosis. Entonces que comió en esa recordada campaña, hongos alucinógenos que le trastornaron sus conciencia y ahora pasada la rumba, vuelve a buscar el abrazo protector del compadre diciendo “no puede hablar uno pendejadas de vez en cuando”. En esa misma campaña, se hizo denotar que el Tc AC había llegado como un pata en el suelo al Zulia, y que después se convirtió por obra y gracia de no se que espíritu, no creo que sea el santo, en un flamante empresario y ganadero, dueño de 2 haciendas, que raramente nunca han sido tocadas por el INTI. Si esto es cierto, ya que fue voceado por los comandos del MVR durante ese tiempo, y no constituyó una guerra sucia, entonces como queda la moral de la revolución con este nombramiento de este personaje en uno de los puntos más neurálgicos de nuestro frente internacional. ¿Quien no certifica que este personaje no nos traicione de nuevo?, ¿quien nos certifica que este personaje no este ya en connivencia y consunción con los mismos intereses anglófilos oscuros y oligarquía criolla traidora, preparando un artero golpe al Presidente y al proceso?. Si la Diputada Valero cree en la infalibilidad de nuestro Presidente, allá ella, pero no hable por el pueblo, que ya sabemos cual es la opinión mayoritaria reinante sobre AC, y si ella se acuerda de muchos casos donde la decisión del Presidente terminó siendo la justa, a pesar de las críticas, yo también le puedo recordar numerosas veces que ha sido lo contrarió. Por desgracia el valor que le da el Presidente a la amistad es tan grande, que a veces vela sus ojos a la incompetencia, a la corrupción y a la traición. ¿Cual es la carrera diplomática de AC, para que sea nombrado en el más alto puesto de nuestra misión internacional?, mientras connotados catedráticos con una trayectoria diplomática y un comportamiento vertical e integro duermen el sueño de los justos en embajadas menos importantes o en puestos secundarios de la cancillería. ¿Así se premia la lealtad y la integridad en este gobierno?. Menos mal que no todos en la Asamblea son ciegos ni sumisos, Diputado Tascón, Ud. salvó el día y la dignidad del pueblo, todos los revolucionarios de corazón están orgullosos de su comportamiento, más seguro que éste le provocará un nuevo regaño presidencial, sepa Ud. que cuenta con nuestra aprobación y en sus palabras esta interpretando fielmente el sentir del colectivo.

Llegará el día, y puede Diputado Ortega apuntarlo, que Uds. los representantes del pueblo se arrepentirán de haber dado este aval a ese infame, porque antes que la voluntad del Presidente Chávez, ustedes debieron pensar en el sentir de a quienes representan. Si la Voz del Pueblo es la Voz de Dios, cuan lejos de Dios están ustedes. El pueblo calla, el pueblo aguanta, pero puede usted estar seguro que el pueblo no olvida ni perdona. Esta revolución si quiere permanecer debe ser como un flujo de doble vía entre el pueblo y sus dirigentes, de sinceridad, integridad y verdadero amor. Velar, supervisar, reflexionar y estar atento al pulso del sentimiento popular, he allí su camino, Diputado Ortega. Nadie ni siquiera las decisiones de nuestro líder deben desviarlo de su propósito, y de su conciencia. Por último responderé a su pregunta, NADIE PUEDE CREER EN LA CONCIENCIA REVOLUCIONARIA DE UN TRAIDOR.

LA UNICA NORMA O REGLA QUE ACEPTAREMOS ES LA QUE NOS DICTE NUESTRA CONCIENCIA

Gracias por escucharme

Antonio Bermúdez


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