La división ayuda a la derecha...

La derecha intentará siempre dividirnos, es su lógica, el capitalismo se consolidó gracias a la división de los pueblos... A nuestro padre Bolívar lo intentaron asesinar políticamente gracias a las divisiones, la pelea entre grupos de poder y las apetencias de personajes como Santander y Paéz le pusieron papaya el camino a la doctrina Monroe... A Bolívar lo enterraron un largo tiempo, era un "delito" ser bolivariano. Seguramente Sucre, decepcionado de tanta pelea fratricida intentó alejarse y fue asesinado por los mismos que antes le rendían pleitesía, seguramente por ser uno de los oficiales más brillantes paridos por la guerra de independencia. El bolivarianismo fue apartado, muchos pensaron que lo enterrarían por siempre, pero como la historia es terca y como decía Marx, "la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases", hoy estamos aquí haciendo una revolución bolivariana, gracias a Chávez, por tal razón, pecaríamos de ingenuos si no entendemos bien el tema de los intentos perennes del imperio por dividirnos. Para ello sabemos que utilizan la malinche, "las cuñas del mismo palo", entre todo tipo de maniobra para confundir, dividir y luego asesinar. Una revolución no se hace sin la crítica, pero la crítica revolucionaria es constructiva o no es revolucionaria tal crítica, se convierte en crítica contrarrevolucionaria. En esto no hay medias tintas, no es posible hablar de "crítica revolucionaria" y en vez de sumar, restar, dejando el análisis profundo a un lado para así entender y enseñar que una revolución requiere del esfuerzo de toda una sociedad, no de un grupo o élite.
Sigamos echando el cuento pues, a Zamora lo asesinaron en extrañas circunstancias en el perímetro controlado por los revolucionarios, es muy difícil pensar que no hubo traición; a Cipriano Castro lo traicionó Gómez, aupado por el imperio con la sutileza de quien se cree jefe y es un títere... el imperialismo es experto en esos macabros ensayos en donde nos hace creer que estamos en la linea justa y resulta todo lo contrario. Pero como nada es perfecto... como decía Chávez, "por más que se tongonee, siempre se le ve el bojote", el imperio deja las nalgas afuera cuando pone a sus defensores malinches en perfecto aplauso a quienes critican sin nada constructivo dentro de la revolución, le abren sus puertas y sus espacios.
Todos sabemos que existe cualquier cantidad de infiltrados: corruptos, oportunistas, etcétera, etcétera, no obstante, de allí a comparar este proceso revolucionario con la cuarta república hay un largo trecho, menos aún pensar que la culpa es solo de la vanguardia de la revolución, eso es simplismo y una revolución necesita del estudio profundo de las causas y efectos por el cual ocurren ciertos fenómenos y comportamientos. Decir que este equipo que encabeza Maduro no ha seguido el legado de Chávez es algo muy mezquino, sin sentido y que solo beneficia a la derecha en sus pretensiones de dividirnos. Afortunadamente este pueblo ha madurado bastante y no cae en estas maniobras burdas, aliñadas por los deseos reprimidos de un grupo de pequeño burgueses que se creen imprescindibles y consideran que sin ellos es "imposible" la revolución... ¡Nada más absurdo! Pero como nada es perfecto, la maniobra queda en evidencia cuando se producen asesinatos como el de Serra, Danilo, Otaiza, para solo mencionar los más recientes, allí se demuestra que los detrás de toda esa maniobra está el imperialismo con todo su poder, pero que a pesar de ello lo derrotaremos en buena lid. Detrás de sus planes para amedrentar al pueblo revolucionario está la tarea de zapa divisionista de la cual tenemos que cuidarnos cada día, sin perder la perspectiva jamás, teniendo siempre claridad meridiana para conocer y ubicar al enemigo sin andar, "buscando a dios por los rincones", sin caer tampoco en aquello de hablar de la boca para afuera sin que se lleve a la praxis cotidiana los principios revolucionarios... rescatemos aquello de "irreverencia en la discusión y lealtad en la acción", pero no con la actitud asumida por el difusor de esta frase, que tiene indudablemente "irreverencia" en la discusión, pero poca lealtad en la acción, sobretodo desde que le toco a Maduro llevar adelante esta descomunal empresa que es la revolución bolivariana. Deslastrarnos de vicios y prejuicios y echar a un lado la cultura proburguesa con la cual nos han dominado por siglos con su ideología y moldeado de conductas que nos hace mezquinos y envidiosos es el principal reto que hoy tenemos.
Más allá de cuestionar puntualmente tal o cual caso, lo importante es saber que la división solo ayuda a la derecha, el pueblo no sale beneficiado de una división, al contrario, agranda las fisuras para que nos golpeen. No cerremos los ojos ante esta situación, no malinterpretemos el ejercicio del poder popular que a veces avanza en medio de una débil línea entre lo revolucionario y lo burgués, en donde a veces se conforman grupos que excluyen y vociferando una supuesta revolución, pero en el fondo no son sino los causantes de que el pueblo se confunda y se aleje y se desmovilice... Ojo con eso, porque sobre Venezuela se desata una terrible guerra ideológica que solo la venceremos unidos y con el proyecto nacional chavista en la mano.




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Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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