Alimentación Biométrica y la FAO

El sistema biométrico para la adquisición de alimentos ha generado ciertas inquietudes, por lo que es necesario prestarle atención, pero no por las razones esgrimidas por sectores opositores, como las de COPEI o el MAS, que lo consideran inconstitucional, o afectos al proceso bolivariano que afirman que es “aberrante” la propuesta, sino porque, la alimentación biométrica o la bio-alimentación, es un perturbador del equilibrio cognitivo ciudadano.

Hasta ahora, se desconoce con exactitud los alcances de la medida. Pero, la poca información que existe sobre el tema, deja claro que no disminuirá la porción y la variedad alimentaria de la mesa, pero aun así, el tema inquieta más de lo tolerable al pueblo venezolano. La razón, la medida trastoca el estereotipo adquisitivo alimentario de la población.

Se agudiza más la preocupación, cuando la FAO sostiene que es falso que no se esté produciendo suficiente alimento para abastecer al mercado mundial. Señala que se produce comida suficiente para alimentar a 12 mil millones de personas, cuando el mundo tiene 7 mil millones, aun así, uno de cada ocho personas deja de alimentarse, porque se “tiran-botan” 1.300 millones de toneladas de alimentos a escala mundial, es decir, más de un décimo de lo que se produce.

En nuestro caso, es una verdad a vox populi que Venezuela atraviesa una de las crisis alimentarias más perversas de nuestra historia Republicana, variables como, el acaparamiento, la escasez y la ineficiencia del Estado en la implementación de políticas agroalimentarias y agropecuarias han provocado que el pueblo ande del timbo al tambo zanqueando los alimentos.

Pero, más allá de esta indiscutible verdad, existe un problema que es medular en la población, que suele obviarse: la concientización de administrar con criterio de escasez, la abundancia cuando la hemos tenido. No se debería auto-permitirse que en la mesa se lleven alimentos, para echar luego a la cesta de basura.

Problemas como estos, provocan que los que tienen mayor poder adquisitivo boten más, los que tienen menos, boten menos, y los que no tienen, vayan al basurero a recoger los excedentes de sus conciudadanos. Esta es una verdad que a pesar de la escasez, todavía se observa cotidianamente. Debemos reconocer con nostalgia y preocupación que somos unos derrochadores, no solo en el tema alimentario, sino de todos los recursos renovables o no renovables, de los que fue bendecida nuestra tierra.

Este gobierno introduce el control “bio-alimentación” para combatir el acaparamiento y el contrabando. Sin embargo, no se observa una acción que tenga como objetivo concientizar a la población de la necesidad de exterminar la cultura del derroche. Más allá, de que nuestro sistema productivo este en la banca rota y que la escasez este a la orden del día, el principal problema sigue sin atenderse, vale decir, se sigue administrando la abundancia y la escasez, con criterios de abundancia.

Huérfano, Jiuvant G.
Twitter: @jghuerfano
jghuerfano@yahoo.es
www.jiuvanthuerfano.wordpress.com


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