Pedagogía Política

La Política Económica de la transición al socialismo del siglo XXI (II)

¿Qué es la Política Económica?

Antes de continuar con esta segunda parte, aclaremos que con estos escritos pretendemos orientar al lector sobre la importancia de tratar el tema de la transición al socialismo bolivariano, que muy poco tiene que ver con el socialismo real o de la Unión Soviética transitado entre 1920 y 1989. Procedamos entonces a definir el término Política Económica, en la comprensión de que debemos deslindar las definiciones propias del capitalismo, de las atinentes al socialismo, o de la transición a éste. 1) La Enciclopedia Financiera la define como “…las acciones que los gobiernos adoptan en el ámbito económico. Cubre los sistemas de fijación de tasas de interés y presupuesto del gobierno, así como el mercado de trabajo, la propiedad nacional, y muchas otras áreas de las intervenciones del gobierno en la economía”. Esta definición, eminentemente capitalista, se complementa con el agregado de que “”…son a menudo influidas por las instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, así como las creencias políticas y las consiguientes políticas de los partidos gobernantes…”.

2) Las políticas económicas son las herramientas de intervención del Estado en la economía para alcanzar unos objetivos que son, fundamentalmente, el crecimiento económico, la estabilidad de los precios y el pleno empleo. De esta forma, los gobiernos tratan de favorecer la buena marcha de la economía a través de variables como el Producto Interno Bruto PIB, el Índice de Precios del Consumidor IPC, o las tasas de empleo, ocupación y paro (Blog Salmon).

La Política Económica puede perseguir objetivos como el pleno empleo, el crecimiento económico, la estabilidad de los precios, el control de la inflación, el control de la inversión extranjera, etc. En las Políticas Económicas se atienden diferentes tipos de éstas, como la Política Cambiaria, la Política Fiscal, La Política Económica Internacional, la Política Petrolera, la Política Comercial, la Política Presupuestaria, y por supuesto, las Políticas Sociales.

Otra definición, que se encuentra en: @gerencia.com, la define así: “Se entiende como política económica el conjunto de estrategias que formulan los gobiernos para conducir la economía de sus países. Estas estrategias utilizan la manipulación de ciertas herramientas para obtener unos fines o resultados económicos específicos, con la ayuda de la Política Fiscal y la Política Monetaria, entre otras”.

Adam Smith, en el curso de Glasgow del período 1763-1764 dividió el tema del gobierno en cuatro partes: la justicia, el gobierno, los ingresos y la defensa militar, concebido todo como un tratado de política económica más que de economía, en la significación actual (Dussel: 2011). Y lo expresa claramente así:

“La economía política, considerada como uno de los ramos de la ciencia del legislador o del estadista, se propone dos objetivos distintos: el primero, suministrar al pueblo abundante ingreso o subsistencia, o, hablando con más propiedad, habilitar a sus individuos y ponerles en condiciones de lograr por si mismos ambas cosas; el segundo, proveer al Estado o República de rentas suficientes para los servicios públicos. Procurar realizar, pues, ambos fines o sea enriquecer al soberano y al pueblo (Citado por Dussel en Política de la liberación).

Karl Marx, en tanto, al criticar a Adam Smith, a David Ricardo y al resto de los economistas burgueses refuta en que

“…sus análisis económicos son ahistóricos (y por lo tanto, necesariamente idealistas), puesto que toman a la mercancía, el dinero, el comercio y el capital como propiedades naturales innatas de la sociedad humana, y no como relaciones sociales productos de un devenir histórico y, por lo tanto, transitorias. Junto con la teoría del valor, la ley general de la acumulación capitalista, y la ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia, son otros elementos importantes de la economía marxista…” (citado en http://es.wikipedia.org/ wiki/Marxismo.

La Política económica de la transición al socialismo en la CRBV

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, CRBV, al referirse al régimen socioeconómico y a la función del Estado en la Economía, expresa en el Título VI, Capítulo I, Artículo 299, lo siguiente:

Artículo 299.- El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El Estado conjuntamente con la iniciativa privada promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática participativa y de consulta abierta.

Al referirse a la acción conjunta del Estado con la iniciativa privada para los fines de promover el desarrollo armónico de la economía, se justifica el llamado que de manera reiterada hizo el Presidente Chávez y ahora el Presidente Nicolás Maduro para asegurar el desarrollo humano integral: empleo digno, remuneración adecuada, respeto en el trabajo, seguridad social, educación, salud, deporte y recreación, así como la generación de empleo digno y sustentable que propendan al mejoramiento del bienestar de la población dentro de los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad.

Muy importante y de marcado carácter socialista es el contenido y alcance del artículo 301, que a la letra dice:

Artículo 301. El Estado se reserva el uso de la política comercial para defender las actividades económicas de las empresas nacionales públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los establecidos para los nacionales. La inversión extranjera esta sujeta a las mismas condiciones que la inversión nacional.

Lamentablemente, ese lineamiento de política comercial poco ha sido atendido, y así vemos como el drenaje de dólares de todos los venezolanos ha ido a parar a manos de empresarios inescrupulosos que, durante estos últimos años, se han enriquecido como producto de un errado manejo de la política comercial del gobierno bolivariano.

Artículo 302. El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo.

Particular y profundo interés debe propiciar el alcance que tiene el artículo 302, deuda que ha acumulado el Estado Venezolano en estos quince años, cuando es evidente el rezago de las actividades productivas en el sector secundario, el área de transformaciones y de valor agregado de nuestra economía. La economía socialista, y en este caso la economía de transición, tiene que caracterizarse por elevar la capacidad productiva del Estado en clara sintonía con los objetivos y metas de mantener un creciente nivel de bienestar en la población, con el mejoramiento del empleo y del ingreso de todos los trabajadores.

El economista Víctor .Álvarez, al tomarle la palabra a recientes declaraciones del Presidente Nicolás Maduro, define así la Política Económica Socialista del siglo XXI: La Política Económica

“…requiere un adecuado manejo de la política macroeconómica, y microeconómica, comenzando por la fijación de un tipo de cambio que exprese la verdadera productividad de la economía no petrolera; una política arancelaria y fiscal que desaliente las importaciones y favorezca la producción nacional, las exportaciones, así como incentivos fiscales y financieros para la inversión productiva y el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas e innovativas”.

Álvarez se sitúa así en el contexto actual de la coyuntura venezolana y va directo a los aspectos cruciales de la política económica actual que debe atender el gobierno en esta hora crucial.

Más adelante expresa:

“La industrialización socialista no puede ser un asunto que dependa solo del Estado, ni tampoco puede dejarse a merced de las fuerzas ciegas del mercado. Tiene que ser un proceso planificado para concentrar el poder de los incentivos públicos en los sectores clave y asegurar el rápido crecimiento de las capacidades industriales y tecnológicas necesarias para transformar materias primas e insumos básicos en los productos destinados a satisfacer las necesidades de la población“. (Álvarez, 2014)

Álvarez deslinda así el concepto tradicional, liberal, capitalista, de la Política Económica y, al afirmar que tiene que ser un proceso planificado, otorga al Estado la potestad de dirigir la economía del país en beneficio de la sociedad, en una clara orientación de carácter socialista.

El sector privado debe desprenderse de ese afán especulativo que le ha atrapado de manera compulsiva en los últimos tiempos, no debe temerle a la ofensiva de la industrialización socialista, ya que ésta descansa en un conjunto de principios que no son contrarios a la lógica del empresariado privado que, por cierto, de manera muy, pero muy precaria, existe en el país. La propuesta socialista, expresada con claridad en el Plan de la Patria, proyecta sustituir importaciones, diversificarlas, alcanzar la soberanía productiva, democratizar el capital, impulsar nuevas formas de propiedad social, aumentar la inclusión social, mejorar la distribución de la riqueza, preservar el ambiente y contribuir al desarrollo equilibrado de las regiones.



[1] Economista –Profesor.


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César Eulogio Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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