Sin Ética Ni Moral puede haber bienestar social para el pueblo

Son varios compatriotas y camaradas que han venido denunciando la problemática que padece el país, aunque esta verdad no es aceptada por algunos dirigentes que han asumido una posición de sumisión ante la grave situación económica, social y política que tenemos que enfrentar y hallar soluciones. No podemos asumir posiciones de acólitos y adulantes; la situación actual es de grandes dificultades, la crisis económica y moral debe ser debatida a través de la autocritica y el debate; con propuestas y buscando nuevos actores que puedan ocupar los cargos de dirección en los ministerios e instituciones del Estado, no se puede continuar con los cambios que resultan un enroque.

Para muchos que “cuidan la parida” o las prebendas, que se han enriquecido con CADIVI, con contrataciones sin licitaciones, sobreprecios y obras fantasmas nos dicen que vivimos en una especie de Shangri-La, todo está bello. Como esos sitios que describen en sus obras Tomas Moro y Tomasso Campanella, ambos autores son por excelencia las principales referencias de planteamientos utópicos acerca de una sociedad, una ciudad, un lugar en la Tierra donde los seres humanos puedan vivir en armonía, respeto mutuo, paz, satisfacción, felicidad, etc.
Actualmente muchos apologistas y escribanos describen nuestro país, como el paraíso, al parecer nuestros gobernantes que tienen la responsabilidad de buscar el bienestar social de los ciudadanos son pasto fácil y complaciente de las zalamerías y adulaciones más remanidas. Quieren hacernos creer que vivimos en el mundo de “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas” del escritor británico Charles Lutwidge Dodgson, y el mundo de Disney donde solo hay fantasía, magia y belleza, solo vemos hermosas princesas sumidas en cuentos de hadas, animales que hablan, príncipes azules, bosques encantados y brujas malvadas de ambos bandos. Los escribanos sibaritas foráneos dicen que todo marcha bien en Venezuela y todo es culpa de los imperios terrenales.

Pero aquellos venezolanos que soñamos con una patria distinta a la que vivíamos en la Cuarta República, se deben sentir decepcionados, más de 40 y 50 años de luchas. En 1992 nació una esperanza que el pueblo la hizo realidad en 1998, pero las cosas no se dieron como se esperaba, porque hubo errores nunca corregidos y se acercaron al proceso los mismos que gobernaron durante cuarenta años y la cúpula militar se fortaleció y comenzaron a tomar poder dentro del gobierno y actualmente después de la pérdida del comandante Chávez con el presidente Maduro se han consolidado el poder militar.

La corrupción y la pérdida de valores carcome la patria, Es una inmoralidad y una burla a nuestro pueblo, que muchos compatriotas que ocupan altos cargos en el gobierno nacional, regional y local no acepten las criticas, siempre han negado y han evadido el debate; están felices con la crisis que vivimos. No aceptan la verdad y ven pasar las ruinas de la patria de Bolívar y no hacen nada para que los antivalores sigan empobreciendo al país.

Cuando ocurrió la Simbiosis adeco-copeyana y el PSUV. Son símiles y parecidos por el comportamiento y por desastre que van dejando y ocasionando al país. Tal vez los apologistas, aduladores y cuidadores de cargo lo vean todo perfecto y ante cualquier critica gritan ¡Traidor! Sin darse cuenta que esta unión tiene más de 60 años traicionando al pueblo.

En la búsqueda del horizonte perdido, se han hecho infinidades de planes, pero el país continua al borde de un estallido social si no se corrigen la actual economía y la política fiscal, la crisis económica va acompañada de inseguridad ciudadana, desabastecimiento, escasez, inflación, agregando la gran descomposición social, como es el flagelo de la corrupción y la impunidad imperante en el país, cuando voceros del gobierno han denunciado la entrega de 25 millones de dólares a empresas de maletín por parte de CADIVI y a estas alturas después de más de un año no se conozca la lista de las empresas que estafaron al país y al pueblo de Venezuela.

Todos los errores y culpas las tratamos de desviar hacia otros factores, el Imperio, sabemos cuál es la política de los gobiernos norteamericanos de colonizar y someter a los países que tienen grandes recursos naturales. Esto es altamente conocido ¿Pero tenemos dependencia tecnológica y económica con ese imperio?, por favor revisen contratos y compromisos en sector petrolero para que vean que hay convenios firmados con empresas tenebrosas y mercenarias del Imperio. PDVSA lo firma y el gobierno nacional acaso no se entera de esta realidad.

Nos gustan las cosas del imperio sus parques temáticos, revisen los pasaportes de los camaradas con altos cargos del gobierno y nos daremos cuenta que pasan vacaciones y sus hijos y familiares estudian en ciudades norteamericanas, entonces no le hagamos creer al pueblo que nuestra lucha contra el capitalismo salvaje es cierta, porque además tenemos un sistema y una economía de mercado capitalista. El 70 por ciento de nuestros alimentos son importados, nosotros exportamos 94 por cientos del sector petrolero, solo el 4 por cientos son otros sectores de la economía. La agricultura y la producción la abandonamos, solo pensamos en los dólares de la renta petrolera.

Otros camaradas tratan de esconder el desorden económico y moral con teorías de Marx; Lenin, Engels, Trotsky, etc. Son muy inteligentes. Muy buenas esas ideas de estos soñadores, las utopías y los ideales, pero no hay modelo socialista de referencia, las experiencias de la Unión Soviética, China, Vietnam todos conocemos los resultados y todas giraron hacia el capitalismo y la economía de mercado ante la profunda crisis económica y financiera que tenían, y el pueblo sufría dicha crisis. Aquí con los recursos económicos y las riquezas naturales explotadas para beneficio del pueblo se podía hacer un proceso propio, donde el bienestar del pueblo y el buen vivir fuese el norte. Había que organizar la sociedad venezolana, pero dando ejemplo y resaltando los valores y las raíces creadoras del pueblo.

Organizar la sociedad venezolana, sabemos que es altamente difícil, porque en cuarenta años se fortaleció una clase política con mucho arraigo en un sector muy importante del país, los que detentaba el poder no se iba a quedar quietos y se iban a organizar, pero con resultados claros y tangibles en materia económica, social y política teníamos al pueblo de nuestros lado, Había que desarrollar políticas agresivas y con planes en el sector agrícola y pecuario, para convertir el país en productor y tener seguridad alimentaria, fortalecer las políticas fiscal en el país, controlar el gasto público, hacer inversiones en el sector petrolero y gasífero, se hicieron pero no hay resultados la producción está estancada y en muchos casos han disminuido.

Recordemos cuando el 6 de enero de 2008, que con el objeto de corregir los errores de la administración publica y organizaciones políticas del proceso, el la búsqueda de consolidación del socialismo bolivariano, el presidente Chávez presento la propuesta de Revisión, Rectificación y Reimpulso de los programas y proyectos del gobierno nacional, en pro de la consolidación del modelo de sociedad que enarbole los valores de justicia social y solidaridad propios del socialismo. Eran las tres R, además nos explico los conceptos de cada uno; profundizando más el presidente Chávez nos dijo; “estas tres R tienen que ser aplicables en lo social, en lo moral, en los gobiernos locales, regionales, en la política internacional, en los procedimientos burocráticos que tenemos”.

El discurso de Chávez

Es bueno hacer memoria y recordar que a finales de 1998 el barril de petróleo tenía un precio de 8 dólares uno de los niveles mas bajos de la historia, la inflación del año acumulada en 28 por ciento, el dólar había pasado en 10 años de 4,30 bolívares a 576.

Vino el apoteósico triunfo del presidente Chávez, pueblo esperanzado y lleno de ilusiones, se esperaba un cambio profundo de la crisis al verdadero bienestar social y el buen vivir, en su discurso de la toma de posesión el 2 de febrero de 1999, Chávez dijo: … Aquella crisis moral de los años setenta fue la gran crisis y esa es la crisis más profunda que todavía tenemos, ese es el cáncer más terrible que todavía tenemos allí presente en todo el cuerpo de la República, esa es la raíz de todas las crisis y de toda esta gran catástrofe, mientras no curemos ese mal seguiremos hundiéndonos en la catástrofe, aunque el petróleo llegue de nuevo ¡ojalá que no! a 40 dólares el barril, no lo queremos, no queremos que llegue a 40 dólares el barril, pero aunque llegara y aunque lloviesen petrodólares y mucho dinero, igual sería como un alivio momentáneo, pero igual nos seguiríamos hundiendo un poco más allá, en un pantano ético y moral. Esa crisis no hubo capacidad para resolverla, la más mínima capacidad ni la más mínima voluntad para resolverla y siguió galopando como un pequeño cáncer que no es extirpado a tiempo y así llegaron los años 80 y ocurrió la segunda gran crisis, después de una serie de pequeñas perturbaciones, vino el "viernes negro.

Ahora carcomió instituciones, carcomió el modelo económico y la crisis se hizo económica y comenzamos a oír en Venezuela a hablar de devaluación, de inflación, términos que habían quedado durante muchos años al recinto de los estudiosos de la economía. Pero tampoco se reguló esa crisis, ni la moral ni la económica y la acumulación de estas dos crisis originó una tercera espantosa, espantosa porque es visible, porque las otras, la moral y la económica son así como los volcanes que por debajo van madurando hasta que explotan y revientan y se hacen visibles y arrasan pueblos, vidas y ciudades”. Paso la barrera de cien dólares y el festín de Baltasar continuó.

Nos dijo Chávez: “Decía el doctor Uslar hace unos días atrás, hace unos meses atrás, hace unos años atrás que aquí en Venezuela se evaporaron 15 planes Marshall con los cuales se hubiesen reconstruido 15 Europas, incluyendo todas las bombas que lanzaron y todas las invasiones y los muertos y las bombas atómicas. 15 Planes Marshall, Presidente Banzer, aquí se evaporaron, 15 Planes Marshall ¿dónde están?; el que sepa, dígame; el que tenga alguna información de dónde está eso, dígamelo”.

Pero a las palabras del presidente Chávez debemos agregar que desde el año 1999 al 2013 han ingresado al país por venta de petróleo mas 750 mil millones de dólares, ahora hay que contabilizar en los últimos tres lustros la evaporación de mas de 45 planes Marshall.



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Juan Linares

Ex-parlamentario regional. Especialista en Crisis. Temas Preferido: Ecología, Política Internacional y Laboral. Militante de Marea Socialista en el estado Bolívar.

 jlrlinares@gmail.com      @JuanLinaresRuiz

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