Dispuesto a “matar” para no tener que compartir nada

Posiblemente encontrarán que lo que voy a decir aquí sea simplista, o tal vez fuera de tiempo, pero creo que es importante de vez en cuando repetir la verdad, aunque sea en otras palabras, o con otros ejemplos, con el fin único de jamás olvidar.

Si no se repite, se olvida.

Para hacer esto, y para hacerlo de manera sencilla y concisa, encuentro que a veces es justificado utilizar generalizaciones, especialmente cuando uno quisiera expresar un punto fundamental. Por esta razón, aquí voy a generalizar.

Leamos lo que dice la Biblia en Genesis 1:4:1-9

“El hombre conoció a Eva su mujer, la cual concibió y dio a luz a Caín. Entonces ella dijo: “¡He adquirido un varón de parte de Jehovah!” Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador de la tierra. Aconteció después de un tiempo que Caín trajo, del fruto de la tierra, una ofrenda a Jehovah. Abel también trajo una ofrenda de los primerizos de sus ovejas, lo mejor de ellas. Y Jehovah miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín ni su ofrenda. Por eso Caín se enfureció mucho, y decayó su semblante.
Entonces Jehovah dijo a Caín: —¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha decaído tu semblante? Si haces lo bueno, ¿no serás enaltecido? Pero si no haces lo bueno, el pecado está a la puerta y te seducirá; pero tú debes enseñorearte de él. Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató. Entonces Jehovah preguntó a Caín: —¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: —No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano?”

Aja, entonces, esto me hace pensar mucho en la diferencia fundamental entre una persona humilde (pobre), y los sifrinos, o los que quisieran ser sifrinos.

La base conceptual fundamental de la oposición venezolana es el capitalismo, lo que implica el individualismo, el egoísmo, y automáticamente, la violencia social. Aquí en Venezuela la mayoría de los opositores son sifirnos, o quisieran ser sifrinos.

La base conceptual fundamental del chavismo, es el socialismo, lo que implica la cooperación, la entreayuda, el compartir, y por extensión, la paz social. Aquí en Venezuela la mayoría de los chavistas son gente humilde (pobre).

Caín, el malcriado violento de la historia arriba, era demasiado pichirre – es decir, demasiado egoísta - para compartir una ofrenda de calidad con Jehovah, pero Abel, el feliz pacifico, fue suficiente humilde para compartir lo mejor que tenia con Jehovah, y por esa razón Jehovah lo reconoció como buen persona, mientras que a Caín lo acusó de ser mala persona.

En mis viajes a 34 países durante 35 años, nunca conocí a ningún sifrino o quiere-ser-sifrino que comparta algo de calidad con otros, ni con sus familiares, ma menos que le convenga de alguna manera, o que salga ganando. No hacen nada por nada.

Son esencialmente egoístas.

Al contrario, casi cada vez que he pasado tiempo con la gente humilde de cualquier país del mundo donde he viajado/vivido/trabajado - con los Beduinos, los Bereber, los Muyahidín, los Cree, los Mohawks, o los pobres de los campos y de los barrios - casi siempre han compartido conmigo sin ser pichirre, y sin intenciones ocultas. Comparten lo que tienen honestamente.

Son básicamente no egoístas.

A veces hay gente que me dice, “Pero, entre los opositores debe haber gente buena,” y yo les respondo, “No, eso no es posible. Tal vez entre ellos mismos haya uno más bueno que otro, pero nunca en comparación con un chavista. Fundamentalmente un opositor buena gente no existe. Y si en algún momento uno se encuentra con un chavista egoísta, entonces uno sabe que esa persona miente, porque esa persona no puede ser chavista. Si uno se encuentra con un opositor que parece ser no egoísta, cuidado, esa persona está ocultando algo.”

Esta respuesta mucha gente la encuentra radical, extremista, etc., y así es.

Es una manera condensada de expresar una gran y verdadera generalidad – donde seguramente existen algunas excepciones, y varios niveles de comparación y comprensión, pero que al final de todo, para expresar la idea fundamental, verdaderamente no son significativamente importantes en el análisis cuantitativo del tema. Es decir, el margen de error es mínimo en comparación con la importancia de la generalización.

FINALMENTE

Sin entrar en demasiados detalles o semántica, lo que quiero decir es que para la gran mayoría de la gente, existe el “bueno” y el “malo,” un Abel y un Caín, no importa de qué manera uno entienda el bien o el mal, pero aquí quiero expresar que para mí, “el bueno” es el chavista, y “el malo” es el opositor.

Es decir, los chavista son Abel, y los opositores son Caín. Extrapolando, Abel está dispuesto a compartir el todo, mientras que Caín está dispuesto a “matar” para no tener que compartir nada.

oscarheck111@yahoo.com



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Oscar Heck

De padre canadiense francés y madre indígena, llegó por primera vez a Venezuela en los años 1970, donde trabajó como misionero en algunos barrios de Caracas y Barlovento. Fue colaborador y corresponsal en inglés de Vheadline.com del 2002 al 2011, y ha sido colaborador regular de Aporrea desde el 2011. Se dedica principalmente a investigar y exponer verdades, o lo que sea lo más cercano posible a la verdad, cumpliendo así su deber Revolucionario ya que está convencido que toda Revolución humanista debe siempre basarse en verdades, y no en mentiras.

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