Mejorar la estrategia para combatir al terrorismo y al imperialismo

Todos los países del mundo, de una u otra manera como amigos o enemigos, como víctimas o victimarios, están incluidos en la estrategia imperialista de los Estados Unidos, en el caso nuestro estamos en la línea de la confrontación, a corto, mediano y largo plazo, por el simple hecho de jugar un papel preponderante en la creación de una conciencia liberadora y revolucionaria en todos los pueblos del mundo que los saque de sus situaciones de pobreza, exclusión y crisis.

Es por ello que contra Venezuela se preparan constantemente, incansablemente diríamos, planes con el objeto de desestabilizar y derrocar el proceso bolivariano que instauró el Presidente Hugo Chávez.

Conjuntamente con todas las condiciones políticas, económicas y sociales que debemos mantener positivamente a nuestro favor para librar esta batalla es necesario contar igualmente con un plan de confrontación de los planes y las acciones imperialistas que no solo responda efectivamente en el momento en que se presenten las acciones terroristas o desestabilizadoras sino que prevea sus líneas de acción y actúe sobre todos los elementos que soportan la supervivencia de estas estrategias en nuestro territorio.

Para ello es necesario tener una visión lo más clara posible sobre la totalidad de la situación de conflicto, precisando la estrategia de prevención, contención o confrontación que defina el objetivo del plan que no es otro que incrementar el poder popular y la construcción socialista. Pero este objetivo debe tener dos componentes, como son aislar e incomunicar los actores y políticas terroristas e imperialistas y mantener el entusiasmo y la unidad popular por el proceso revolucionario.

En la tarea de aislar e incomunicar hay que actuar inmediatamente en el fortalecimiento de las bases legales de la acción del gobierno creando nuevas leyes y normas que tipifiquen de una forma más amplia y de acuerdo a la experiencia que se ha adquirido en las confrontaciones recientes, al terrorismo como delito, sus aliados, promotores y encubridores así como su promoción, difusión de mensajes, etc. directa o indirecta que usan actualmente para propagar sus acciones y darle resonancia a las mismas. No se puede presentar como noticia por ejemplo un comunicado en que los terroristas plantean como organizarse contra el gobierno, contra la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional; eso debe ser sancionado.

La otra cara de la moneda y sobre la cual creo que es necesario legislar, es el desprestigio permanente de todas las acciones del gobierno contra esos grupos terroristas, que divulgan algunos medios de comunicación principalmente El Universal y El Nacional (mientras ocultan el vandalismo del terrorismo y los manifestantes en general), como si estas acciones fueran la amenaza a la seguridad pública, criminalizándolas y prácticamente presentando a sus agentes como delincuentes. Con ello exacerban el odio y la desinformación entre la clase media la cual es la que mas accede a la lectura de estos medios. Se debe incluir la guerra mediática dentro de las formas de terrorismo y como uno de sus precursores.

Igualmente estas nuevas leyes antiterroristas deben venir acompañadas de sanciones complementarias a las existentes como pueden ser, el pago de multas en proporción al daño causado llegando a la expropiación de bienes para los casos más graves

En su tarea el terrorismo cuenta con el apoyo permanente de los medios internacionales que a través del cable e internet difunden los mensajes terroristas y el desprestigio al gobierno venezolano tergiversando los hechos y dando noticias tendenciosas contra nuestro país, destacándose entre todos ellos particularmente los medios españoles y la cadena televisiva CNN, que dedica espacios diarios contra nuestra Venezuela.

Para ellos debe ser posible crear igualmente normas y leyes nacionales que los limiten en sus acciones anti venezolanas y acciones diplomáticas para defender el gentilicio.

Es necesario hacer una ley antiterrorista específica deslindada de otros tipos de delitos.

Pero, insisto, todo debe ser parte de un plan estudiado, en desarrollo y mejoramiento permanente para no dejar cabos sueltos y que las respuestas no se limiten a acciones individuales o a iniciativas momentáneas.

El socialismo debe garantizar y ampliar permanentemente la libertad de todos por lo que hay que dotar al pueblo de estas nuevas leyes que garanticen dentro de ellas el accionar de los ciudadanos venezolanos en un marco claro paz y tranquilidad pero también debe demostrar fortaleza aplicándolas contundentemente contra los que las violen. Eso reforzará la actitud de combate y el espíritu socialista en el pueblo.

oscar111147@yahoo.com


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Oscar Rodríguez


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