Alertas contra el nazismo (I)

El fascismo y el nazismo son la cara más criminal y brutal del capitalismo. Aparecen, cuando el gran capital, ve en peligro sus privilegios, y la clase revolucionaria no comprende con claridad la magnitud del problema y por lo tanto, no ilumina el camino correcto a la clase trabajadora. El fascismo y el nazismo no se dan sólo en la clase media, también penetran todos los estratos de la sociedad, incluso, las masas populares. Como lo advirtió Gramsci, después del fascismo, no vino el socialismo.

La derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-18), afectó seriamente el orgullo alemán. Los socialdemócratas, judíos, masones y comunistas fueron señalados como culpables, por los ultranacionalistas. Hitler vociferaba, que la derrota militar de Alemania, fue porque los alemanes no vieron que tenían enemigos potenciales dentro de su país. Los pagos que Alemania debió cancelar por ser la derrotada en la guerra, la caída del empleo, la desinversión, la reducción de importaciones y exportaciones, las devaluaciones monetarias, la prohibición de rearmes que le podía generar empleos, las pérdidas territoriales y la humillación militar, facilitaron el levantamiento de este chovinismo racista y xenófobo. La ultra derecha alemana grito: Hay que recuperar la dignidad.

La gran depresión del Jueves Negro de 1929 en los Estados Unidos, estremeció al capitalismo mundial. Alemania venía solicitando consecutivamente préstamos de la banca norteamericana, obviamente estos disminuyeron, afectando la balanza pública germana. Los capitalistas norteamericanos, como siempre pragmáticos, jugaron a la quiebra de Alemania, y una vez Hitler en el poder, le apoyaron no solo para sacar beneficios económicos, sino para dividir a Europa, y empujar a la Alemania nazi, contra la revolución bolchevique rusa.

El descredito de los gobernantes socialdemócratas alemanes, por su incapacidad gubernamental, y su conciliación de clases con el capital alemán, le ganaron el calificativo de traidores. La democracia liberal, para Hitler ya no podía dar las respuestas apropiadas a la crisis, por eso jamás creyó en las mayorías. Siempre propugnó, que la fuerza es fundamental en los hombres y en los gobiernos. Un gobierno fuerte, de la raza aria, era lo que demandaba Alemania. Crearon el mito de que los alemanes son fuertes, trabajadores, inteligentes, organizados. Buscaban forjar la idea de unidad social. El Estado era el centro de la sociedad, pero el centro del Estado era el Líder, el Caudillo: Adolf Hitler. Sobre su entorno fue construido el mito de superioridad. Era el desarrollo de la voluntad de poder. De un pequeño partido, Hitler con tesón, mentiras y audacia, fue construyendo un partido nacional de masas. Rápidamente formó grupos armados de asalto, los CAMISAS PARDAS para liquidar a sus enemigos. Manejó el miedo de sus opositores con crueldad. Con el terror desestabilizó a la sociedad e impuso sus reglas políticas. Se montó el mito de la estrecha comunión entre Hitler y el pueblo. Gebbels, el Ministro de propaganda Nazi, señaló, que al pueblo había que hablarle con su propio lenguaje, con frases cortas y repetirle muchas veces hasta que la mentira tuviera credibilidad.

La burguesía alemana y sus aliados genuflexos los socialdemócratas, le temían a la expansión de la Revolución Bolchevique Rusa. La conciliación de los dirigentes revisionistas socialdemócratas, con los empresarios fue pronta y sólida. Hitler intentó un golpe de Estado, pero fracaso, preso, entendió que esa no era la vía y se dedicó a construir una Partido de Masas: El Partido Nacional Socialista Obrero Alemán luego el Partido nazi. Pero esto era circunstancial, pues él jamás creyó en la democracia ni en el socialismo, era profundamente anticomunista. Apoyándose en un colosal aparato de propaganda, donde estaba Joseph Goebbels, crearon la idea del consenso entre los alemanes. Inicialmente era un partido de jóvenes radicales. Toda esta crisis sin duda, había afectado a la clase media. Hitler señalaba con insistencia, que los comunistas son enemigos de la clase media, y los judíos, masones y socialdemócratas los culpables de su debacle, y de la crisis general alemana. Ellos, los nazis, venían a salvarla. El aparato de propagando rodeo a Hitler de una imagen mesiánica, de salvador, caudillo, y líder máximo indiscutible. El era el Estado y el Partido juntos.

En 1930, Hitler sacó más de 13 millones de votos y llega al poder. De inmediato forma un gobierno radicalmente nazi. Lograron manejar con éxito cualquier tipo de mentira, así, la mayor fortaleza de la vida es el aislamiento de las especies, lo que hace que cada “raza” se multiplique correctamente, sólo dentro de su grupo. La contaminación de la sangre era indignidad. Darlo todo hasta la vida por Alemania, era expresión de honor y gloria. Ellos eran la raza aria, fuerte, vigorosa, trabajadora, creativa, orgullosa, los demás miseria humana. La esvástica, su símbolo, refleja el poder y la lucha del alemán ario. El Pangermanismo era visto con agrado. Luego en el poder, prontamente se dedicaron a la expansión territorial, apropiándose de territorios vecinos, saqueando sus bancos, y tratando a la clase trabajadora como esclavos, en particular si estos eran judíos o comunistas. Millones de muertos en crematorios, cárceles, campos de concentración, fusilamientos o torturas. El Estado corporativo fascista era una alianza entre el Estado, los empresarios y los trabajadores. Estos últimos fueron los perdedores. Debemos siempre tener presente, QUE EL FASCISMO Y EL NAZISMO ES LA CARA MAS CRUEL Y ASESINA DEL CAPITALISMO. Hemos acotado, que esta violencia criminal fascista aparece, cuando el gran capital ve en peligro sus intereses, y no hay una respuesta revolucionaria cónsona con las circunstancias.

Los nazis, se acercaron a los obreros y al pueblo para ganar su confianza, pues necesitaban de sus votos, pero siempre considerándolos inferiores. Estando en el gobierno, prontamente se dedicaron a liquidar físicamente a los enemigos internos: judíos, comunistas y socialdemócratas liberales, señalados como culpables de todos los males alemanes. Era la raza y no el Estado lo que daba superioridad. El Estado debe velar por la reproducción de los mejores y liquidar a los enfermos incurables. La voluntad de poder, la educación estatal, el ejercicio físico, y el servicio militar, formaban una personalidad severa. El papel de la mujer era de servir al Estado, pariendo seres sanos. Todo había que entregarlo en el altar de la patria.

Llegado Hitler al poder, a éste nazismo plebeyo, le llegó su hora. Sindicatos, Cooperativas, y Partidos opuestos fueron eliminados. Se creó el Ministerio de asuntos eclesiásticos, para estrechar sus vínculos con la iglesia católica. El Partido Nazis, pasó a ser PARTIDO UNICO, y su Doctrina LA UNICA. Se fortaleció un control policial sobre sus enemigos. Igualmente una severa vigilancia sobre los medios de comunicación, hasta eliminar a los que le resultaban incómodos. Para enfrentar el duro drama del desempleo, apeló al keynesianismo, en particular el de guerra, logrando impulsar el prohibido rearme alemán. De igual manera las obras públicas se generalizaron por toda Alemania. Dentro de sus mentiras, está la de inicialmente dar una imagen de luchar contra el capitalismo, cuando en verdad el nazismo es la cara oculta y de terror al que apela el capitalismo, cuando ve en peligro sus intereses. Matizaron el engaño, con un supuesto “capitalismo social”.

Desde sus inicios, Hitler y todos sus seguidores, mostraron un superlativo anticomunismo, teniendo como blanco de su odio a la Unión Soviética. El 23 de agosto de 1939, Rusia para ganar tiempo y armarse, admitió el Tratado de Ribbentrop-Molotov con Alemania. En 1939, con la invasión a Polonia, los nazis inician la II Guerra Mundial (1939-1945) y su ofensiva expansionista. El 22 de junio de 1941, se inicia la “Operación Barba Roja”, para tratar de invadir a Rusia. Mancillaron parte de su territorio, y asesinaron más de 20 millones de rusos, de los 50 millones de muertos que costó la II Guerra Mundial. El 30 de abril de 1945, las tropas Rusas después de impedir la invasión a Moscú, y hacer retroceder a las tropas nazis, entran triunfantes a Berlín. Ese mismo día Hitler y Eva Braun que era su esposa, se suicidan.(Continuará).

 Historiador y Profesor Universitario.

jesusm_vivas@hotmail.com

 

 



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Jesús M. Vivas P.

Profesor Universitario con 45 años de servicio docente. PhD en Historia, egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Más de 700 Artículos publicados a nivel nacional e internacional, mas de 60 años en la lucha revolucionaria, soy Jesus "Chucho" Vivas

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