La economía se enguerrilló

Ha surgido en nuestra conversación habitual, un nuevo concepto, que lejos de acompañar a la tradicional alegría del pueblo venezolano, desnuda la intención manifiesta de un minúsculo grupo de ciudadanos apátridas dispuestos a concretarlo en la acción a la vez que banalizan el término: GUERRA ECONOMICA.

Este concepto podemos fijarlo como una subdivisión importante de la Guerra de Baja Intensidad (GBI) dentro de los componentes de la llamada Guerra de IV Generación perteneciente a la Doctrina Militar Estadounidense que también contempla a la Guerra de Guerrillas,  Guerra Asimétrica, Guerra Sucia, Terrorismo de Estado, Guerra Popular, Terrorismo y una gran gama de acciones bélicas que le garanticen de acuerdo a las circunstancias, los mayores beneficios al menor gasto de operaciones, en su política de expansión de poderío hegemónico mundial.

En todas estas variantes bélicas siempre está presente la Propaganda como un arma principal de difusión de las estrategias empleadas, de la información de partes y de la ejecución de logros,  por lo que la intervención de los medios de comunicación masiva juega un papel importante en la aplicación de la Guerra de IV Generación.

En la GBI no hay enfrentamiento entre los ejércitos regulares de dos Estados, sino entre un Estado, el atacado, por grupos violentos internos y/o externos, excitados por otro Estado o asociación de estos que financian y organizan a aquellos para desestabilizar y terminar derrotando al gobierno en lo político, social, económico, religioso y militar.

En su afán guerrero de expansión el Imperio Estadounidense ha combinado su gran poderío militar en dos vertientes tratando de obtener el mayor provecho en cuanto a ahorro de vidas para su ejército regular, con la contratación de ejércitos mercenarios y la sublevación interna evitando la guerra convencional como lo ha hecho en Afganistán y apoyando a Israel en el confinamiento y bombardeo constante contra los Palestinos en la  Franja de Gaza ; estos dos ejemplos ilustran claramente la Guerra Asimétrica.

Y en cuanto a la Guerra de Baja Intensidad nos sirven de ilustración los continuos ataques mediáticos desde E.E.U.U. y países europeos de la esfera capitalista, a los nacientes países americanos que pregonan su soberanía y adhesión al sistema socialista, la contribución económica externa de diferentes instituciones estatales a los grupos internos desestabilizadores de los gobiernos de estos países y la injerencia en asuntos internos por parte de países del entorno, auspiciados por el Imperio estadounidense y sus socios europeos. Valga como ejemplo el caso de la Revolución Bolivariana de Venezuela.

Veamos, en nuestro caso, como se ha desarrollado la Guerra Económica  como parte de la Guerra de Baja Intensidad, aprovechando la circunstancia de la muerte del Líder principal de nuestro Proceso Revolucionario en un momento coyuntural de suma importancia como lo fue la Elección Presidencial del año 2013; sin olvidar por ello, el golpe de Estado de 2002, el Paro petrolero de Diciembre 2002-Febrero 2003, los constantes desconocimientos de resultados electorales y las variadas maniobras desestabilizadoras aplicadas por la oposición en los quince años de Gobierno Bolivariano, todos ellos componentes de la prologada Guerra de Baja Intensidad.

La Guerra Económica la ha sustentado la oposición venezolana con la estrategia de buscar el desastre económico y para ello ha venido aplicando en todo el período Revolucionario una serie de medidas que afectan el desarrollo económico normal del País, pese a todos los esfuerzos realizados por el gobierno en la aplicación de la doctrina del buen vivir.

Es evidente la directa participación de Fedecámaras y Consecomercio como las instituciones que organizan y coordinan las acciones tuteladas por los laboratorios de Guerra Sucia al servicio del Capitalismo mundial, y esto es fácil de corroborarlo, al  ser evidente que los protagonistas de todas ellas no son otros que los industriales y comerciantes que conforman la burguesía comercial-importadora en su nuevo papel de amos y sustitutos de quienes antes fueran políticos de la IV República y continúan siendo sus lacayos. Esta burguesía comercial importadora desde tiempos de la colonia ha venido fortaleciéndose  por su poder económico y su alianza social convirtiéndose en un real poder económico propietario  de los Medios de comunicación masiva

Es así que se habla de escasez general cuando hacen desaparecer del mercado local  productos de alta tecnología productiva, muy industrializados y elaborados por empresas transnacionales o grupos de sus representantes locales, estrechamente relacionados con la antes citada burguesía comercial-importadora, como el Grupo Polar, Procter & Gamble, Nestlé y otros. Estas empresas basan su fortaleza en la Importación y Puntos de Distribución, más que en su Capacidad Productiva,

Según declaraciones del diputado a la Asamblea Nacional Ricardo Sanguino , presidente de la comisión parlamentaria de Finanzas, con la asunción al poder de Hugo Chávez en 1998 comenzó la guerra económica y ya se acentuaba en el año 2000 cuando el presidente solicitando la primera Ley Habilitante del período Revolucionario promulgó la Ley de Tierras y la Ley de Pesca. Desde entonces se ha venido aplicando como copia del modelo aplicado a Chile contra el gobierno de Salvador Allende y se ha agudizado con la muerte del Comandante Eterno y el resultado coyuntural de las elecciones presidenciales ganadas por Nicolás Maduro Moros.

La intensificación -según Sanguino- se hizo evidente con la solicitud exagerada de divisas, la cual llegó a 80.000 millones de dólares equivalentes a (504.000 millones de bolívares)  sin que hubiera una correspondencia entre la cantidad otorgada con las importaciones para las que fueron solicitados, evidenciándose desde entonces la escasez de productos básicos. Recordando la estafa hecha a la Nación a través del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) comenzada a investigarse a principios del año 2013.

Otro factor influyente - según Sanguino- en esta guerra es el Contrabando de Extracción perpetrado por las empresas vendedoras de nuestro País que destinan el  95% de la mercancía importada hacia Colombia, dejando sólo el 5% para el consumo interno, recalcando que los  responsables de estas operaciones son  empresarios privados venezolanos, : http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/sanguino-guerra-economica-ha-sido-impuesta-desde-1.aspx#ixzz2odI2zMsV

Ante estas circunstancias que nos han obligado siempre, nos obligan y nos obligarán a asumir nuestros puestos de combate en la defensa de la Revolución Bolivariana, es de extrema importancia tener la conciencia clara sobre el legado de nuestro Comandante Eterno que nos enseñó: Que sin la participación de cada uno de nosotros, unidos  en acción colectiva, no podremos presentar la lucha requerida para librar las múltiples batallas que nos lleven a la victoria

Miguel Gerónimo Osío Sandoval

mgosios@gmail.com



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