Viejos del mundo ¡Uníos!

La dinámica productiva (de bienes y servicios)del mundo ordenado por el Gran Capital se vio en la obligación para evitar la debacle del modo de producción basado en la relación Capital/trabajador flexibilizando la parte del beneficio disminuyendo la tasa de plusvalía dándole al trabajador todo lo necesario para el consumo utilizando básicamente el crédito y en la relación laboral los contratos colectivos. Todo esto manteniendo los procesos esenciales de la estructura capitalista para el dominio del Capital .Sin embargo, en este mundo de necesidades y desigualdades como subproducto de estas “maravillas” la parte de la población no sumergida bajo los trajines del trabajo por múltiples razones como puede ser algo natural propia de la evolución del ser humano como la edad se convierte en una sin-razón de ser para convertir a los mas jóvenes o los de la Tercera Edad en parias de la tierra obligando su existencia a momentos de angustia y al terrible sub-consumo en un mundo de consumismo extremo. El hombre joven en el capitalismo no solo cotiza (salario diferido) para un mañana sino que en ese movimiento (tiempo-espacio) hacia la condición de viejo debe lucrarse al máximo para ahorrar y afrontar la vejentud con riquezas y sobre todo en el mundo del sub desarrollo monoproductor donde las oportunidades no son abundantes corromperse para llegar a esa tercera edad con bienes materiales suficientes para pasarla sin apremios.

La sociedad actual ha debilitado a los seres fuera del proceso productivo de tal forma que ahora el capitalismo en un cinismo “democrático” extremo hasta le baja las pensiones a los ancianos en tiempos de crisis y estos disgregados y sin fuerza gremial para un paro o una huelga, son presa frágil de la maquinaria del Estado opresor. Si ayer en un bello manifiesto a los trabajadores de Marx y Engels se elevaba la consigna de Trabajadores del mundo Uníos para su libertad y bienestar ahora serán los viejos y los mas jóvenes quienes deben unirse en un canto de paz para exigir justicia no ya desde el producto material para el mercado sino desde la espiritualidad maravillosa de los seres humanos para una real y efectiva igualdad social. En este sistema capitalista los hombres son explotados en todas las formas posibles en un lapso importante de su vida pero lejos de terminar a la hora del cese de funciones por la edad es en esos años cuando sentirá aun mas el peso de un orden donde la edad esta ligada a una relación capital/trabajo perversa. El mundo de los “terceristas” debe estar unido para las luchas más diversas no solo por lo cuantitativo-mercantilista sino por la liberación de ese cerco bestial a su condición sujeta a la producción o no de bienes y servicios. Y por cierto con todos los avances de la Ciencia aun una persona de sesenta años es considerada como “vieja” faltando al desarrollo de esos métodos científicos donde se habla de los setenta y cinco para ampliar este limite. Si somos justos observemos como todos los años en tiempos de Premios Nóbel destacan las canas y hasta las arrugas sobre la sabiduría que no tiene limites para beneficio de la humanidad.

A los viejos del mundo les toca unirse para cambiar este esquema Capital/Edad y crear una verdadera sociedad revolucionaria socialista. ¡Unídos¡ Venceremos.




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Antonio Rivera Chávez


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