Caracas Ciudad De la Diversidad (CCDD)

Burda de chimbo...

Laura, la sifrina de Caurimare, de aquel grupo venezolano llamado “Medioevo”, fue, acaso, la primera expresión de una nueva camada de jóvenes caraqueños, asociados a cierto estrato social, digna estirpe de la capital de Venezuela, con “hablao” y actitudes difíciles de conseguir en ningún otro país del mundo…

Con Laura, también nació el llamado “mandibuleo”, una manera de hablar que consiste en marcar la “r” y acompañar ese sonido con movimientos de la mandíbula (se vale ensayar ante el espejo)…Mandibulear es un producto de exportación ahora, tal como lo pudimos apreciar en el ya célebre video (que no documental) “Caracas Ciudad De Despedidas” (que llamamos Caracas Ciudad De la Diversidad), dirigido por la estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila, Ivanna Chávez. La primera vez que lo vimos, pensamos que era una cuña del candidato de la oposición, pues una de las tomas finales es de un grafiti de la autopista del Este (Of course!) que dice: “Oscar Pérez Volverás Pronto”.

Y, otra vez, debemos darle la razón a Carlos Marx, cuando se cumplen 194 años de su nacimiento. Si el viejo Marx viese ese video, seguramente diría “oye, chiiiamo, burda de chimbo…Me iría demasiado”…¿Y por qué hablamos de Marx? Porque se ha dicho que las críticas al material son de “forma”, olvidándose el “fondo”. Nada más lejos de la realidad.

Carlos Marx y Federico Engels, en su obra fundamental “La Ideología Alemana” (1846) asociaron el lenguaje a la conciencia: “El lenguaje es tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia práctica, la conciencia real (…)”

Es decir, la conciencia se expresa a través del lenguaje (“De la abundancia del corazón habla la boca”, dice la Biblia), y este video de 17 minutos, no puede disfrazarse en una cuestión de “forma” sino de contenido, de formación, de educación de sus expositores, lo cual peligrosamente puede extenderse a muchos más jóvenes en la creencia de que eso es lo “nice”.

Vicente Romano (2011) cita a Paulo Freire cuando expresa que “la primera toma de conciencia se efectúa en el pronunciamiento del mundo”.

“El lenguaje es el vehículo mismo del poder”, agrega la escritora venezolana Stefanía Mosca: “la palabra sana o mata (…) La palabra es el primer ejercicio de poder. A través de la familia y del lenguaje se labran los surcos culturales en los cuerpos(…)”(La Habana, 2006)

Estos chicos tienen una formación hogareña de donde les viene una visión del mundo que se resume en sus representaciones sociales, las cuales se construyen desde necesidades creadas: emigrar a otro país porque éste no sirve; estudiar fuera porque “es mejor que aquí”; poder salir a “tripear” a las 3 de la mañana porque nada te va a pasar. La decisión de emigrar se asocia a la inseguridad y a que “aquí todo está podrido”, según uno de los protagonistas mientras que otra chica le grita a la ciudad desde un carro “¡eres una mierdaaaa!”

Pero, mientras viven en esta “mierda”, estudian en las universidades más costosas de Venezuela, viven en las mejores casas y en zonas exclusivas “del este del este”. Es lo que se comunica en este video que puede convertirse en un arma de doble filo pues tiene un discurso pobre, sí, pero espontáneo y con unos códigos que pueden crear en otros jóvenes la misma necesidad.

Porque el otro análisis es el lenguaje audiovisual: muestran una ciudad amigable, con muchos verdes y edificios y hasta una toma del metrocable. Música de bandas venezolanas de las cuales rescatamos “La Vida Boheme” con la pieza “Flamingo”; edición y montaje casi impecables; buena cámara, planos interesantes, muestras de video experimental; imágenes atractivas que pierden su fuerza sólo cuando hablan los personajes. Pónle el “mute” y no habrá daño colateral…

Se habla de “fuga de talentos” y aunque los entrevistados no sean precisamente una muestra de ello, Venezuela históricamente ha tenido un altísimo porcentaje de jóvenes que se han ido del país con planes gubernamentales (becas Mariscal de Ayacucho). O sea, es decir…Desde dentro se ha alimentado la ilusión de que “para un chamo es mejor estar fuera”

Decir que se quieren ir del país “porque llueve mucho y las alcantarillas no sirven” o porque “me da grima ser venezolana” demuestra que los medios de comunicación y la industria del entretenimiento, como referencias históricas y culturales que inciden en la formación de la memoria colectiva y la identidad de ciertos sectores de la sociedad, están haciendo efecto.

De modo que es mejor convertir el “chalequeo” en análisis y reflexión...

Luisana.colomine@gmail.com

Periodista

@luisanaC16



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Luisana Colomine*

Profesora de géneros periodísticos y periodismo de investigación en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Comunista.

 @LuisanaC16

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